Investigadores chinos crearon un método de desalinización solar tridimensional que funciona sin electricidad y reduce los costos de producción de agua potable.
Para reducir los costos de la purificación hídrica y universalizar el acceso al recurso, investigadores del Instituto de Ingeniería de Procesos de la Academia China de Ciencias y de la Universidad de Shenzhen desarrollaron un sistema inédito de desalinización capaz de retirar la sal del agua de mar sin consumir energía eléctrica.
La tecnología, divulgada el 21 de junio de 2026 en la revista científica Advanced Materials, utiliza un nuevo material fototérmico tridimensional hecho de nanopartículas que capta directamente la luz solar para evaporar y purificar el agua salada.
El prototipo experimental fue probado con éxito al aire libre durante un año continuo en una pequeña área, demostrando ser viable para abastecer regiones aisladas e irrigar plantaciones sin depender de la red eléctrica.
-
¿Cuánto tiempo de tu vida desaparece en internet? Brasileños pasan más de 52 años conectados, superando a México y Corea del Sur y liderando el ranking mundial.
-
La mayoría de los envases, revistas y etiquetas provienen de máquinas alemanas del mayor fabricante mundial de impresoras, con más del 40% del mercado de prensas offset.
-
Lluvia de arañas en el cielo de una región brasileña sorprende a los residentes durante un raro fenómeno; la explicación de las gigantescas telarañas es aún más asombrosa.
-
Después de 53 años, EE. UU. podría reabrir el espacio aéreo para aviones supersónicos de pasajeros sobre tierra, pero la nueva era Mach 1 depende de tecnología silenciosa, límites de ruido y superar el desafío que enfrentó el Concorde: demostrar que la velocidad extrema puede ser aceptable para las ciudades y asequible para los consumidores.
Alto aprovechamiento solar y economía en el proceso
La gran diferencia de la investigación china reside en la estructura interna del material evaporador, diseñada para hacer que los rayos solares sufran múltiples reflejos y rebotes en su interior. Esta dinámica física innovadora hizo que el dispositivo alcanzara una tasa de absorción de la radiación solar de impresionantes 90,2%.
Además, el método redujo en 45,7% la cantidad de energía térmica necesaria para transformar el agua salada en vapor, agilizando el ciclo de purificación.
De acuerdo con las proyecciones financieras hechas por el equipo de científicos, si el equipo opera por al menos dos años, el costo de producción del agua desalada podría quedar por debajo del precio de mercado del agua embotellada.
Por lo tanto, el descubrimiento rompe una barrera histórica del sector, que siempre ha estado asociado a inversiones billonarias y alta demanda energética. Así, se abre una perspectiva realista de expansión para proyectos a largo plazo en territorios afectados por la sequía extrema.

Inspiración en botones de ropa garantizó durabilidad
Para alcanzar este nivel de estabilidad y funcionamiento continuo, los investigadores buscaron una solución creativa inspirada en la estructura de botones de vestimenta cotidiana.
Históricamente, los experimentos con materiales fototérmicos tropezaban con fallas mecánicas crónicas: las partículas microscópicas tendían a aglomerarse con el tiempo, bloqueando las vías de escape del vapor de agua.
Además, las bases plásticas usadas para unir los componentes sufrían grietas y degradación precoz bajo la acción del sol fuerte.
En contraste, los científicos chinos moldearon las nanopartículas como pequeños botones individuales y usaron polímeros resistentes como si fueran hilos para coserlas de forma estable. Esta arquitectura impidió la unión perjudicial de las partículas y creó una estructura tridimensional mucho más robusta.
Con el objetivo de comprobar la longevidad de este nuevo compuesto en escenarios marítimos hostiles, el material fue sometido a rigurosas pruebas de estrés en laboratorio:
- Inmersión completa de la estructura en tanques con agua de mar;
- Agitación mecánica continua a 450 rotaciones por minuto;
- Mantenimiento del experimento de desgaste por un ciclo de 30 días seguidos;
- Análisis microscópico posterior que constató desprendimiento prácticamente nulo de nanopartículas.
Resultados prácticos en la producción de agua y en la agricultura
La validación práctica del descubrimiento fue conducida en una instalación compacta con dimensiones de solo 0,75 metros cuadrados. El mecanismo contaba con un módulo de condensación y un pequeño ventilador alimentado por paneles solares comunes, responsable de dirigir el vapor generado hasta el área de recolección de agua dulce.
Bajo condiciones de luz solar natural, el equipo fue capaz de generar más de 20 litros de agua limpia por día de funcionamiento.
Este monto diario, según los datos de la investigación, cubre con creces las necesidades básicas de consumo de un grupo de aproximadamente 10 personas, estando en total conformidad con las directrices de potabilidad de la Organización Mundial de la Salud.
Paralelamente, el proyecto extendió su actuación al campo de la producción de alimentos. El volumen purificado fue dirigido para mantener la irrigación de una plantación de prueba de 5 metros cuadrados, sustentando con éxito el desarrollo completo de cultivos agrícolas de espinaca, maíz y repollo chino, sin ninguna conexión con la red eléctrica convencional.
El contraste con el modelo tradicional del Golfo Pérsico
La innovación propuesta por el equipo chino surge como un contrapunto descentralizado y ecológico al panorama histórico de la purificación hídrica en el planeta, iniciada a escala comercial en la década de 1950. Hasta hoy, el estándar global se basa en la ósmosis inversa, técnica que requiere complejas estructuras de ingeniería y alto gasto eléctrico para impulsar el agua por membranas filtradoras.
Por exigir inversiones voluminosas y abundantes recursos fósiles, esta actividad terminó concentrada históricamente en los países árabes ubicados en el Golfo Pérsico. Datos de un informe divulgado por la corporación de medios Al Jazeera indican la magnitud de este escenario concentrado:
- La región del Golfo Pérsico concentra actualmente cerca del 40% de toda el agua desalada producida en el mundo;
- Más de 400 plantas de gran tamaño operan activamente a lo largo de las líneas costeras de esa zona geográfica;
- El modelo tradicional depende de infraestructuras centralizadas y costosas.
Mientras tanto, los científicos en Pekín y Shenzhen dirigen los próximos pasos del estudio en el perfeccionamiento de la eficiencia de la condensación y en el abaratamiento de los insumos fabriles.
La meta final es llevar el sistema a islas distantes, comunidades costeras aisladas y áreas remotas que sufren con la falta crónica de agua potable y de infraestructura de energía.
Con información de Exame
