Fósil redescubierto en Siria revela pterosaurio gigante con hasta 10 metros de envergadura — 90% del tamaño del legendario Quetzalcoatlus — en investigación liderada por científicos brasileños que amplía el mapa de la prehistoria mundial
Un grupo de científicos brasileños y sirios anunció el redescubrimiento de uno de los mayores pterosaurios jamás identificados en el planeta. El fósil, encontrado originalmente entre 2003 y 2004 en una mina de fosfato cercana a la ciudad de Palmira, en Siria, pasó desapercibido durante años.
Solo ahora, con un análisis detallado, los investigadores pudieron comprender la grandiosidad del animal prehistórico.
El hallazgo, localizado en el Puerto de Latakia, en el Medio Oriente, llamó la atención por revelar que el reptil volador poseía dimensiones comparables a las del legendario Quetzalcoatlus northropi, considerado el mayor animal volador de todos los tiempos.
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Según el estudio, el espécimen sirio tendría hasta 90% del tamaño del récord mundial.
Participación brasileña en el descubrimiento
La investigación fue liderada por la paleontóloga sirio-brasileña Wafa Adel Alhalabi, de la Universidad de São Paulo (USP), y contó con la colaboración de los brasileños Felipe Pinheiro, de la Universidad Federal del Pampa (Unipampa), y Max Cardoso Langer, también de la USP.
El trabajo fue publicado en la revista científica The Science of Nature.
El fósil pertenece a un pterosaurio de la familia Azhdarchidae, conocida por albergar especies gigantes que dominaron los cielos del periodo Mesozoico.
El equipo realizó la reconstrucción del animal con base en un único hueso del brazo — el húmero — y, a partir de él, estimó su impresionante envergadura de hasta 10 metros.
Además de la dimensión colosal, el estudio es significativo porque representa el primer registro de un pterosaurio encontrado en territorio sirio, ampliando significativamente el mapa global de estas criaturas.
Pterosaurio: un gigante de los cielos del Medio Oriente
Los pterosaurios no eran dinosaurios, sino reptiles voladores que dominaron los cielos millones de años antes de la aparición de las aves.
Fueron los primeros vertebrados capaces de vuelo activo, habilidad hoy restringida a aves y murciélagos.
El ejemplar sirio se destaca no solo por su tamaño, sino también por el ambiente en el que vivió.
De acuerdo con Alhalabi, el fósil fue encontrado en rocas de origen marino, algo inusual para los azhdarquídeos, que generalmente habitaban regiones continentales y fluviales.
Este descubrimiento sugiere que el animal podría explorar áreas costeras, tal vez sobrevolando mares en busca de alimento.
La hipótesis refuerza indicios anteriores de fósiles similares identificados en Jordania y Marruecos, indicando que estos gigantes también se adaptaban a ambientes marinos.
Potencial paleontológico de Siria
Aunque un hueso aislado no sea suficiente para describir una nueva especie, los científicos no descartan la posibilidad de que este pterosaurio represente un animal aún desconocido para la ciencia.
Otros fósiles de la misma época están siendo estudiados, y los investigadores planean continuar las excavaciones para desvelar más sobre la fauna prehistórica del Medio Oriente.
Para el paleontólogo Max Cardoso Langer, el descubrimiento “revela el inmenso, pero aún poco explorado, potencial paleontológico de países del Medio Oriente, como Siria”.
El hallazgo refuerza el papel de la cooperación internacional y destaca la importancia científica de regiones que, a pesar de ser poco investigadas, pueden esconder algunos de los mayores secretos de la historia natural de la Tierra.
Con información de Tempo.com.

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