Proyecto compacto acompaña desplazamientos por Europa, reúne funciones esenciales en madera modular, usa energía solar, agua independiente y propone nueva lectura sobre morar, consumo consciente y movilidad contemporánea
¿Cómo sería morar dentro de un espacio equivalente a un único cuarto? Esa es la propuesta de la casa de apenas 9 m² desarrollada por el arquitecto italiano Leonardo Di Chiara, que transformó la metragem reducida en una residencia completa y funcional.
Pensada para no depender de una dirección fija, la morada acompaña al arquitecto en sus desplazamientos por Europa y funciona como experimento de arquitectura, movilidad y autonomía. La experiencia nace del deseo de vivir sin ataduras geográficas.
Una casa que se mueve con el morador
El proyecto se consolidó como ejemplo de vivienda compacta capaz de reunir funciones esenciales del día a día.
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Construida casi íntegramente por el propio arquitecto, la estructura utiliza madera natural y adopta un sistema modular, con componentes ligeros y encajes que prescinden de grandes recursos técnicos.
El resultado es una residencia móvil, pensada para ser desmontada y reinstalada en diferentes contextos.
En los interiores, la lógica es multifuncional. Paneles continuos esconden armarios, estanterías, asientos retráctiles y áreas técnicas. Cada centímetro se aprovecha de forma integrada, sin comprometer la circulación.
El área de estar se convierte en sala de comedor mediante una mesa plegable empotrada en la pared, con capacidad para hasta seis personas. Las sillas quedan ocultas.
Autonomía y uso inteligente del espacio
El dormitorio, inicialmente individual, puede ser ampliado para acomodar a dos personas. Actividades como preparar café, guardar libros, organizar herramientas o planchar cuentan con compartimentos a medida, reforzando la versatilidad del espacio compacto.
Otro punto central es la autonomía. La casa opera con sistema fotovoltaico y baterías, permitiendo funcionamiento sin conexión a la red eléctrica.
El abastecimiento de agua ocurre por reservorios independientes para agua limpia y aguas residuales.
Según el arquitecto Leonardo Di Chiara, el costo de la construcción quedó entre € 70 mil y € 80 mil, aproximadamente R$ 380 mil a R$ 430 mil, en la cotización. Él trata el valor como inversión en un modo de vida.
Tras años de uso y desplazamientos por ciudades como Roma, Berlín, Hamburgo y Milán, la casa sigue en funcionamiento continuo, evidenciando la durabilidad del proyecto. Compacta, móvil, la residencia amplía el debate contemporáneo.
Con información de Casa y Jardín.

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