Planta Marroquí Amplía Desalinización Con Energía Renovable En Medio De La Escasez Hídrica Regional.
La planta de desalinización de Agadir–Chtouka, en el sur de Marruecos, está operando con capacidad inicial de 275 mil metros cúbicos de agua por día, lo equivalente a cerca de 275 millones de litros, distribuidos entre abastecimiento urbano e irrigación agrícola.
El proyecto, estructurado con apoyo significativo de energías renovables y presentado por autoridades marroquíes como la mayor planta del mundo concebida para uso combinado de agua potable e irrigación, integra la estrategia nacional de enfrentamiento a la sequía prolongada.
Instalada en la región de Souss-Massa, próxima al litoral atlántico, la unidad emplea ósmosis inversa para desalinizar agua destinada a la ciudad de Agadir y a la llanura agrícola de Chtouka.
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Según documentos oficiales, la planta fue organizada en régimen “mutualizado”: cerca de 150 mil metros cúbicos por día abastecen el consumo humano, mientras 125 mil metros cúbicos diarios siguen para la irrigación.
El modelo busca atender simultáneamente a demandas urbanas y agrícolas en una área marcada por reducción de lluvias y reabajamiento de acuíferos tras décadas de bombeo intensivo.
El proyecto responde a un histórico de presión hídrica en la región. En años recientes, Agadir y municipios vecinos enfrentaron caída acentuada en el nivel de embalses y riesgo de interrupciones en el abastecimiento.

Ya la llanura agrícola de Chtouka, según informes de organismos internacionales, registró impactos significativos de la reducción de los acuíferos.
En este contexto, autoridades marroquíes comenzaron a tratar la desalinización como solución estratégica para reducir vulnerabilidades del sector agrícola y del consumo urbano.
Asociación Público-Privada E Inversiones
Desde el punto de vista institucional, Agadir–Chtouka fue estructurada como asociación público-privada reuniendo al Office National de l’Électricité et de l’Eau Potable (ONEE), al Ministerio de Agricultura de Marruecos y a empresas privadas.
La española Abengoa lideró el desarrollo en un modelo de construir, operar y transferir, con inversionistas locales integrados al consorcio.
El proyecto recibió premios internacionales en categorías relacionadas con agua e infraestructura, otorgados por entidades especializadas del sector.
En cuanto a la inversión, estimaciones oficiales y análisis de mercado indican un costo total cercano a 4,4 mil millones de dirhams marroquíes, incluyendo la planta de desalinización y la red de irrigación asociada.
En dólares, los valores varían según el alcance considerado en las fuentes: aproximadamente US$ 360 millones para la fase inicial y cifras cercanas a US$ 480 millones cuando se incluyen ampliaciones y obras complementarias.
Según especialistas del sector hídrico, la diferencia se debe a la inclusión o no de la infraestructura agrícola integrada al proyecto.

Irrigación Agrícola E Impacto Regional
La vertiente agrícola tiene un peso central en la concepción de la planta.
El sistema fue planeado para abastecer entre 13,6 mil y 15 mil hectáreas de cultivos en la llanura de Chtouka, polo reconocido por la producción de frutas y hortalizas destinadas al mercado interno y a la exportación.
Cerca de 1,5 mil productores forman parte del programa de irrigación asociado, según datos gubernamentales.
Estudios económicos apuntan que el polo emplea decenas de miles de trabajadores y tiene un papel relevante en los ingresos regionales.
En la parte urbana, los 150 mil metros cúbicos diarios de agua desalada destinados al consumo humano fueron dimensionados para reforzar el abastecimiento de Agadir y de ciudades vecinas.
La región registró, en años de sequía severa, niveles críticos en reservorios y necesidad de ajustes temporales en la distribución de agua.
La expansión planeada, que pretende elevar la producción total a 400 mil metros cúbicos diarios, fue anunciada en documentos oficiales como parte de un esfuerzo para aumentar la seguridad hídrica de la zona urbana.
Energía Solar Y Eólica En El Abastecimiento De La Planta
El componente energético ha sido uno de los aspectos más destacados del proyecto.

La planta fue planeada para operar con participación significativa de energía solar, vinculada a un parque fotovoltaico dedicado.
Esta integración, según informes técnicos, busca reducir la emisión de gases de efecto invernadero asociada al proceso de desalinización.
No obstante, documentos públicos no detallan la proporción exacta de la energía solar en el suministro eléctrico actual de la planta, información considerada por especialistas como importante para evaluar el alcance de la transición energética en el sector.
En los últimos años, la estrategia energética ha comenzado a incluir también generación eólica, con un plan de instalación de un parque superior a 150 megavatios para atender al incremento de consumo derivado de la expansión a 400 mil metros cúbicos por día.
Según comunicados empresariales, esta integración sigue el concepto “Energy Follows Water”, en el cual la producción de agua es acompañada por generación renovable equivalente.
Las obras de la fase ampliada tienen previsión de conclusión hasta la segunda mitad de esta década.
Proceso De Desalinización Y Monitoreo Ambiental
Durante la operación, el flujo sigue las etapas tradicionales de una planta de ósmosis inversa. El agua es captada en el mar.

Después pasa por pretratamiento físico-químico, presurización para pasar por las membranas semipermeables y posterior remineralización y desinfección.
Los estándares de calidad siguen normas definidas por las autoridades marroquíes, tanto para agua potable como para irrigación.
El proceso genera una salmuera concentrada, que regresa al océano tras dilución y monitoreo ambiental.
De acuerdo con documentos técnicos del proyecto, parámetros como temperatura, salinidad y caudal son monitoreados para mitigar impactos sobre el ecosistema marino.
Investigadores que analizan la expansión de la desalinización en Marruecos siguen los efectos acumulativos de la descarga de salmuera en la costa atlántica.
Papel Nacional De La Planta Y Brechas De Transparencia
La planta integra un programa nacional de seguridad hídrica, que incluye la construcción y ampliación de otras unidades de ósmosis inversa en ciudades como Casablanca y Rabat.
El gobierno marroquí describe Agadir–Chtouka como referencia para la integración entre infraestructura hídrica y fuentes renovables y como modelo para nuevas concesiones del sector.
Según análisis de políticas públicas, se trata del primer proyecto de desalinización contratado por el ONEE en APP bajo el nuevo marco legal del agua, adoptado para ampliar la participación privada en la inversión y en la operación.

Gratidão pela matéria querido.