Pekín Intenta Convencer a Brasil a Adherir a Su Sistema de Pagos para Baratar Exportaciones, Agilizar el Comercio y Crear una Ruta Financiera que Reduce la Influencia de los Estados Unidos
China está acelerando la expansión del CIPS, su sistema propio de pagos internacionales, y Brasil aparece en el centro de esta estrategia. La iniciativa pone en jaque el peso del dólar en las transacciones globales y fortalece la desdolarización que Pekín intenta impulsar desde hace más de una década.
El movimiento ganó fuerza justamente en el momento en que Washington amplía el uso de sanciones económicas y presiona a sus socios comerciales. Para Pekín, garantizar una red alternativa se ha convertido tanto en un proyecto financiero como geopolítico.
La Apuesta China en el CIPS y el Papel Decisivo de Brasil
El CIPS nació en 2015 con un objetivo claro: permitir que bancos y empresas realicen pagos en yuan sin depender de intermediarios ligados al sistema financiero de EE.UU. Desde entonces, el proyecto ha crecido rápidamente.
-
La reducción de la jornada a 40 horas podría costar R$ 77 mil millones al PIB, elevar los precios de los alimentos y poner en riesgo hasta 2,7 millones de empleos, señalan datos.
-
Gigante dos supermercados compra 12 tiendas, Centro de Distribución y dos redes y acelera expansión
-
Solo faltan cuatro días para el fin del plazo del Impuesto sobre la Renta y la Receita Federal aún espera más de 13 millones de declaraciones. Quien pierda el horario de las 23:59 del 29 de mayo paga una multa mínima de R$ 165,74 sin derecho a descuento.
-
Más de 220 industrias brasileñas ya han huido hacia Paraguay y nadie parece estar prestando atención, el pequeño vecino crece tres veces más rápido que Brasil y atrae miles de millones en inversiones extranjeras mientras el gigante sudamericano permanece estancado.
Hoy, más de 170 instituciones participan directamente de la plataforma y otras 1,500 actúan de forma indirecta, distribuidas por 119 países. Solo en 2024, el sistema procesó US$ 24,5 billones en transacciones.
La diferencia central con respecto al SWIFT está en el funcionamiento. Mientras que el SWIFT opera solo como mensajería, el CIPS combina mensajes y liquidación, creando un camino más corto, más barato y menos expuesto a riesgos políticos.
Para Brasil, mayor socio comercial de China en América Latina, esto abre puertas importantes. Exportadores de soja, petróleo, mineral y proteína pueden recibir pagos directamente en RMB, reduciendo costos de cambio y disminuyendo la dependencia del dólar.
Pekín ve a Brasil como un punto estratégico en este proceso. Integrar una economía grande, exportadora y con fuerte relación comercial con China fortalece la internacionalización del yuan y crea una base real para el sistema.
Geopolítica, Riesgos y el Inconveniente de los Estados Unidos
La expansión del CIPS no es solo un ajuste técnico en el sistema financiero global. Tiene un peso político evidente.
Desde 2022, varios países comenzaron a buscar alternativas al dólar después de que EE.UU. intensificara el uso de sanciones como instrumento de presión. Este escenario reavivó la discusión sobre sistemas paralelos que permitan más autonomía.
China, por su parte, ya está probando conexiones entre el CIPS y el SPFS, el sistema ruso. Las dos redes, juntas, pueden construir un circuito capaz de eludir el alcance de Washington en diversas operaciones internacionales.
El punto de mayor preocupación para EE.UU. no está en una “moneda de los BRICS”, que no ha salido del papel, sino en la posibilidad de que grandes exportadores —como Brasil, Rusia, China y socios de Oriente Medio— realicen liquidaciones fuera del ecosistema del dólar.
Donald Trump, incluso, ya ha señalado tarifas de hasta 100% para países que apoyen alternativas al dólar. El efecto puede ser el contrario del esperado: acelerar la carrera por otros sistemas precisamente para reducir dependencias.
Cómo Bancos y Empresas Brasileñas Pueden Sentir el Impacto
El cambio práctico aparece en el flujo del dinero.
Hoy, una empresa brasileña que vende a China normalmente liquida todo a través de SWIFT, convirtiendo real a dólar y dólar a yuan. Cada etapa genera costo, riesgo cambiario y retraso.
Con el CIPS, el pago puede llegara directamente en RMB. El proceso se vuelve más rápido, menos costoso y más predecible.
Para los bancos brasileños, la adhesión abre nuevas oportunidades. Al integrarse al sistema, pueden captar parte de los flujos globales en yuan y ofrecer nuevos servicios a exportadores e importadores.
Hay conversaciones avanzadas para ampliar la línea de swaps entre Brasil y China, además de la instalación de nuevos bancos de compensación en RMB en territorio brasileño. Esto ayudaría a dar liquidez a la moneda china en el mercado interno.
El Avance Tiene Límites — y Brasil Necesita Superar Algunos
A pesar del ritmo acelerado, el CIPS todavía enfrenta desafíos. Muchos participantes internacionales permanecen conectados al sistema financiero norteamericano, lo que genera temor en caso de sanciones futuras.
En Brasil, la integración depende de regulaciones más claras, el interés de los bancos privados y la disposición de las empresas a aceptar contratos directamente en yuan.
Los próximos años serán decisivos. Entre los puntos más observados están:
La evolución del comercio Brasil–China usando RMB;
El avance de la instalación de bancos de compensación de yuan en el país;
La integración del CIPS con nuevas plataformas digitales, como el mBridge, que prueba liquidación instantánea entre bancos centrales.
Más que derribar el dólar, China busca crear márgenes de maniobra. Y, si Brasil se suma a este movimiento, puede ganar espacio en una reconfiguración financiera global que reduce la centralidad de EE.UU. y redesenha el mapa del poder económico en las próximas décadas.

-
-
-
-
-
7 personas reaccionaron a esto.