El nuevo Citroën ë-C4 combina motorización eléctrica, un amplio paquete de asistencia al conductor y soluciones poco comunes en la cabina, en una propuesta que mezcla hatch, SUV y cupé para disputar espacio entre los familiares compactos europeos.
Citroën presentó el C4 y el ë-C4 100% eléctrico como la 10ª generación de sus compactos familiares, apostando por una carrocería que combina proporciones de hatchback, elementos de SUV y un perfil más fluido.
En la versión eléctrica, el modelo fue anunciado con motor de 100 kW, equivalente a 136 cv, batería de 50 kWh y autonomía de hasta 350 km en el ciclo WLTP, conjunto que refuerza la propuesta urbana.
El regreso de la marca al segmento C europeo vino acompañado de una arquitectura pensada para recibir diferentes tipos de motorización, sin limitar la nueva generación a una única alternativa de energía.
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Además del ë-C4 eléctrico, la línea pasó a incluir versiones a gasolina y diésel, manteniendo la estrategia de Citroën de atender a consumidores con necesidades distintas de uso, autonomía y costo de operación.
Con 4,36 metros de longitud, 1,80 metro de ancho, 1,525 metro de altura y 2,67 metros de distancia entre ejes, el C4 fue desarrollado para ocupar una franja intermedia entre el hatch tradicional y el crossover.
La carrocería elevada refuerza la apariencia de SUV, mientras que la caída del techo preserva una lectura más cercana a cupé, solución que ayuda a diferenciar el modelo dentro del segmento familiar compacto.
En la práctica, esta propuesta sustituyó el papel del C4 Cactus en algunos mercados, aunque Citroën haya dejado de lado el apellido “Cactus” en la nueva generación del familiar europeo.
Con diseño más aerodinámico, firma luminosa en LED y cabina orientada al confort de conductores y pasajeros, la marca buscó reposicionar el C4 sin abandonar características asociadas a sus modelos recientes.
Citroën ë-C4 apuesta por el confort y la autonomía urbana
Equipado con motor eléctrico delantero de 136 cv y 260 Nm de torque, el ë-C4 utiliza una batería de iones de litio de 50 kWh para entregar un rendimiento suficiente para el uso cotidiano.
Según Citroën, este conjunto permite alcanzar 150 km/h de velocidad máxima y acelerar de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos en el modo Sport, cuando las respuestas son más inmediatas.
La conducción puede ser ajustada por tres modos, llamados Eco, Normal y Sport, cada uno calibrado para alterar la entrega de potencia y el consumo de energía según el tipo de trayecto.
Mientras que el Eco prioriza eficiencia, el Normal busca equilibrio para el uso diario, y el Sport libera respuestas más rápidas del conjunto eléctrico, principalmente en aceleraciones y retomadas de velocidad.
En las cargas, la marca informó que una toma pública rápida de 100 kW permite recuperar hasta 80% de la batería en 30 minutos, tiempo pensado para reducir paradas en viajes.
En punto de carga de 32 A, el tiempo varía entre 5 horas, con cargador trifásico opcional de 11 kW, y 7h30 en instalación monofásica, dependiendo de la estructura disponible.
Para quienes dependen de tomas domésticas, la recarga exige más planificación, ya que la estimación divulgada por Citroën fue de cerca de 15 horas en toma reforzada y más de 24 horas en toma estándar.
Estos números muestran cómo la infraestructura de carga influye directamente en la rutina de un coche eléctrico, especialmente cuando el vehículo se usa con frecuencia en desplazamientos urbanos y viajes cortos.
Panel del Citroën ë-C4 trae soporte retráctil para tablet
Entre los elementos de cabina, uno de los recursos más inusuales es el Citroën Smart Pad Support, soporte retráctil integrado al panel para permitir que el pasajero delantero fije una tablet con seguridad.
La solución integra el paquete de confort y conectividad de la nueva generación, acercando la cabina a un ambiente más funcional para entretenimiento, navegación y uso de dispositivos durante desplazamientos.
En el interior, también aparecen carga de smartphone por inducción, integración con Android Auto y Apple CarPlay, además de cuatro entradas USB distribuidas entre las filas delantera y trasera.
Con este conjunto, la propuesta de Citroën es hacer la cabina más práctica para trayectos urbanos, viajes en familia y desplazamientos largos, sin concentrar los recursos solo en el conductor.
Otro punto destacado por la marca es el programa Citroën Advanced Comfort, que reúne suspensión con Progressive Hydraulic Cushions y asientos Advanced Comfort para suavizar impactos percibidos a bordo.
Esta combinación busca reducir vibraciones y mejorar la sensación de rodaje, característica tradicionalmente asociada a la identidad del fabricante francés y reforzada en el reposicionamiento del nuevo C4.
El maletero ofrece 380 litros y piso doble, mientras que la distancia entre ejes de 2,67 metros ayuda en el aprovechamiento del espacio interno y favorece la acomodación de pasajeros.
En la parte trasera, Citroën también destacó buen aprovechamiento para rodillas y sensación de amplitud, puntos importantes para un familiar compacto con propuesta de uso cotidiano y viajes.
Motores a gasolina y diésel completan la gama del Citroën C4
En las versiones a gasolina, la familia C4 fue anunciada con motores PureTech de 100 cv, 130 cv y 155 cv, cubriendo diferentes niveles de desempeño dentro de la gama europea.
Las configuraciones de menor potencia utilizan cambio manual de seis marchas, mientras que las versiones más fuertes pueden combinarse con la transmisión automática de ocho velocidades, de acuerdo con la motorización elegida.
La oferta diésel se concentró en los motores BlueHDi de 110 CV y 130 CV, opción orientada principalmente a consumidores que priorizan autonomía en trayectos más largos.
El primer conjunto aparece asociado a la transmisión manual de seis marchas, mientras que el segundo se ha previsto con cambio automático de ocho marchas, siguiendo la configuración informada para el mercado europeo.
Al mantener motores térmicos junto a la versión eléctrica, Citroën evitó transformar el C4 en un producto exclusivamente eléctrico y preservó alternativas para perfiles de uso distintos.
Dentro de esta estrategia, el ë-C4 asumió el papel de versión de mayor atractivo tecnológico, mientras que las opciones de gasolina y diésel continuaron siendo relevantes en mercados con transición eléctrica más gradual.
Seguridad del Citroën C4 reúne 20 sistemas de asistencia
En el paquete de seguridad, Citroën informó que C4 y ë-C4 reúnen 20 tecnologías de asistencia a la conducción, incluyendo Highway Driver Assist, sistema semiautónomo de nivel 2.
También forman parte del conjunto recursos de seguridad activa y conveniencia diseñados para reducir esfuerzo en viajes, mejorar la atención en el tráfico urbano y apoyar al conductor en maniobras.
Entre los equipos previstos están frenado automático de emergencia, alerta de riesgo de colisión, monitoreo de punto ciego, asistente activo de permanencia en carril y piloto automático adaptativo con función Stop & Go.
Como ocurre en otros modelos vendidos en diferentes países, estos elementos pueden variar según mercado, versión y paquete elegido, sin que todos estén necesariamente presentes en todas las configuraciones.
La lista de conveniencia incluye además acceso y arranque sin llave, head-up display en color, freno de estacionamiento eléctrico, cámara de reversa, asistencia de estacionamiento lateral y ayuda de arranque en pendiente.
En Portugal, la gama actual del ë-C4 muestra que el modelo ha evolucionado desde la presentación inicial y ha pasado a contar también con una versión de autonomía extendida.
Esta configuración más reciente combina motor de 156 CV, batería de 54 kWh y alcance de hasta 416 km en el ciclo WLTP, ampliando la oferta eléctrica disponible en el mercado portugués.
La opción de 136 CV con batería de 50 kWh sigue indicada por Citroën portuguesa con hasta 354 km de autonomía, número ligeramente diferente del alcance divulgado en la presentación original.
En la época del lanzamiento, la previsión era abrir pedidos en el verano europeo e iniciar la llegada de las primeras unidades a Portugal en diciembre, aunque los precios iniciales no se habían divulgado en la información de presentación.
Con las actualizaciones de gama, el ë-C4 permaneció en línea y ganó nuevas opciones técnicas en el mercado portugués, manteniendo la propuesta de familiar compacto electrificado dentro del portafolio de Citroën.

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