Conozca la presa recién inaugurada con inversión de R$ 893 millones — capacidad de 742 millones de m³ promete seguridad hídrica regional.
Una larga franja de concreto de casi cinco kilómetros atraviesa el paisaje árido de la caatinga potiguar. Este es el nuevo escenario de la región de Seridó, en Rio Grande do Norte, donde fue inaugurada recientemente la Presa de Oiticica, uno de los mayores emprendimientos hídricos del estado.
Después de 12 años de obras y décadas de planificación, el reservorio entra en operación con capacidad para beneficiar hasta dos millones de personas.
Una obra que atraviesa generaciones
La idea de construir la presa surgió en 1952, cuando el Departamento Nacional de Obras Contra las Secas (Dnocs) elaboró el primer proyecto.
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No obstante, solo en 2013 las obras iniciaron oficialmente. Fueron muchos años marcados por desafíos técnicos, obstáculos burocráticos y protestas de comunidades locales.
Durante la ejecución, el proyecto pasó por diversas adaptaciones para atender a las necesidades de la población afectada.
La construcción movilizó a 249 trabajadores a lo largo de más de una década. Parte esencial del Proyecto de Integración del Río São Francisco (PISF), la Presa de Oiticica fue finalmente inaugurada el 19 de marzo de 2025.
Agua para el semiárido
La estructura fue construida en el lecho del Río Piranhas-Açu, en el municipio de Jucurutu.
La presa tiene como principal finalidad garantizar la seguridad hídrica de Seridó, región conocida por las largas sequías y clima semiárido.
Según el Dnocs, el reservorio puede abastecer hasta 2 millones de personas y ya beneficia directamente a 294 mil residentes de 22 municipios.
Actualmente, el reservorio está al 10% de su capacidad total, acumulando alrededor de 74,7 millones de metros cúbicos de agua. Con el cierre del tramo central y la conclusión del vertedero, su capacidad total pasó de 75,56 millones a 742 millones de metros cúbicos.
En términos financieros, la obra recibió R$ 893 millones en valores históricos. De ese total, R$ 161 millones vinieron del Nuevo PAC. En 2024, el Gobierno Federal invirtió R$ 46 millones para concluir el 5% restante de la obra.
Desarrollo para la región
La presa impulsará diversas actividades económicas en Seridó.
Está prevista la revitalización de 750 hectáreas en los perímetros irrigados de Itans, Sabugi y Cruzeta.
También se implantará el perímetro irrigado de Mendubim, con alrededor de 3 mil hectáreas. Además de la agricultura, la estructura debe fomentar la piscicultura, la generación de energía eléctrica y el turismo.
La nueva presa es ahora el segundo mayor reservorio del estado, solo detrás de la Presa Armando Ribeiro Gonçalves.
Su operación será fundamental para el equilibrio hídrico del semiárido potiguar y para convivir con los efectos del cambio climático.
Impacto social y reasentamiento
La construcción requirió el reasentamiento de alrededor de 4 mil personas, entre ellas los residentes de la antigua comunidad de Barra de Santana.
Fueron trasladados a la Nueva Barra de Santana, una aldea construida cerca de la pared de la presa, con viviendas, escuela, puesto de salud y áreas de recreación.
La transición no fue fácil. Durante el proceso, hubo protestas y movilizaciones de los residentes, que exigían mejores condiciones de vivienda antes de la mudanza. Después de años de negociación, la nueva aldea fue entregada en 2022.
Además, el Complejo Oiticica abarca otras obras, como la Agrovila de Jucurutu, ya entregada, y las Agrovilas de Jardim de Piranhas y de São Fernando, aún pendientes. También se prevé la construcción de la Adutora del Agreste Potiguar, cuya orden de servicio ya fue firmada.
Refuerzo al Proyecto de Integración del São Francisco
La importancia estratégica de la Presa de Oiticica también se destaca por su conexión directa con el Proyecto de Integración del Río São Francisco.
La presa ayuda a distribuir las aguas del São Francisco de manera más eficiente, garantizando seguridad hídrica no solo para Rio Grande do Norte, sino para toda la región del semiárido nordestino.
La toma de agua de la Transposición del São Francisco ya se completó como parte del Complejo Oiticica. Esta conexión refuerza el papel del reservorio en el abastecimiento de las comunidades y en el control de inundaciones.

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