Cueva bajo el Castillo de Pembroke preserva sedimentos intactos, fósiles de animales extintos, herramientas de piedra e indicios humanos que pueden ayudar a científicos a reconstruir cambios climáticos, migraciones y ocupaciones antiguas en Gales
La cueva prehistórica Wogan Cavern, bajo el Castillo de Pembroke, en Gales, reveló 120 mil años de ocupación humana y vida animal, con herramientas, fósiles y sedimentos capaces de ampliar la comprensión de la prehistoria británica.
Hallazgo raro bajo un castillo medieval
El lugar, antes tratado como vacío por exploradores victorianos del siglo XIX, pasó por excavaciones entre 2021 y 2024.
El trabajo reveló sedimentos intactos, preservados bajo la estructura medieval, en un área ligada a las murallas del castillo.
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Esas capas guardaban herramientas de piedra y fósiles de mamuts, rinocerontes lanudos y hasta de un hipopótamo.
El conjunto registra períodos en que frío y calor se alternaron en ciclos extensos, cambiando el ambiente y la presencia de especies.
La Universidad de Aberdeen describió el descubrimiento como único en una generación. La cueva prehistórica pasó a ser vista como un archivo natural, capaz de reunir vestigios humanos, animales y climáticos preservados.
Vestigios de humanos modernos y neandertales
Parte de los materiales encontrados tiene cerca de 45 mil años. Este período coincide con la llegada de los primeros Homo sapiens a Gran Bretaña, haciendo del sitio importante para el estudio de las ocupaciones humanas antiguas.
También hay señales más antiguas que pueden apuntar a la presencia de neandertales. La posible superposición entre dos linajes humanos hace de Wogan Cavern un punto raro para investigar transiciones poblacionales.
Esa combinación funciona como un palimpsesto geológico. En lugar de solo huesos visibles, los investigadores pueden observar marcas dejadas en sedimentos, herramientas y restos orgánicos, reuniendo pistas de ocupaciones separadas por miles de años.
El análisis de ADN ambiental será una de las técnicas centrales. Permite rastrear especies que vivieron en el área incluso cuando no dejaron huesos, usando material genético preservado en el suelo de la cueva prehistórica.

Hipopótamo muestra un Gales más cálido
Los huesos de hipopótamo encontrados en las capas más profundas tienen cerca de 120 mil años. Pertenecen al último período interglacial, cuando Gales era más cálido y húmedo de lo que se imaginaba.
Este dato llama la atención porque vincula la cueva a cambios ambientales. La presencia del animal obliga a los climatólogos a reevaluar los límites de las zonas templadas y los movimientos de especies durante fases glaciales e interglaciales.
Además del hipopótamo, se identificaron restos de renos, caballos salvajes y otras especies pleistocénicas.
Muchas desaparecieron con el avance de los glaciares, dejando registros que ayudan a montar el escenario de frío, deshielo y adaptación.
El conjunto revela cómo la fauna y los humanos reaccionaron a cambios bruscos. La alternancia entre eras de hielo y períodos más cálidos aparece preservada en las capas, componiendo un retrato de las presiones ambientales del pasado.
Nueva excavación comienza en 2026
Un nuevo proyecto de excavación está previsto para comenzar en 2026 y durar cinco años. El estudio será financiado por la Calleva Foundation y el Pembroke Castle Trust, con uso de tecnología de punta.
La investigación pretende aplicar análisis genéticos y datación de alta resolución. El objetivo es mapear con más precisión las transiciones entre neandertales y humanos modernos, además de los impactos ecológicos asociados.
Los investigadores también buscan comprender cómo los cazadores-recolectores sobrevivieron a las oscilaciones climáticas del final de la última Edad de Hielo.
La unión de genética, geología y arqueología debe ordenar mejor las actividades humanas y animales.
El acceso al lugar refuerza el contraste entre historia y prehistoria. Una escalera en espiral desciende de las murallas medievales hasta la cueva, conectando la construcción del castillo con una línea temporal antigua.

Acervo digital debe ampliar el acceso al público
La Universidad de Aberdeen y el Museo Nacional de Gales planean crear un acervo digital de los descubrimientos. La propuesta es permitir que el público explore virtualmente las capas reveladas en la Cueva Wogan.
La iniciativa transforma los hallazgos arqueológicos en una experiencia interactiva y educativa. También conecta tecnología e investigación, acercando al público a fósiles, sedimentos y evidencias restringidos a los laboratorios.
El potencial científico del lugar ha sido comparado con el de cuevas icónicas como Altamira, en España, y Chauvet, en Francia.
El diferencial galés radica en la continuidad estratigráfica y en la coexistencia de especies extintas con vestigios humanos.
La cueva prehistórica de Pembroke ahora surge como un antiguo refugio del norte europeo, reuniendo huesos, herramientas, polen, ADN y vestigios de rara supervivencia humana.
Con información de O Cafézinho.

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