La conexión Øresund reúne puente, isla artificial y túnel sumergido bajo el mar entre Dinamarca y Suecia, con 20 bloques gigantes de concreto instalados en el lecho marino para sostener un cruce internacional utilizado por coches y trenes.
Bajo el Estrecho de Øresund, Dinamarca instaló 20 estructuras gigantes de concreto en el fondo del mar para formar un túnel sumergido integrado a la conexión que conecta el país con Suecia por carretera y ferrocarril.
Cada elemento usado en el paso submarino mide 176 metros de longitud, 9 metros de altura y 40 metros de ancho, con un peso informado de 55 mil toneladas por unidad por la Øresundsbron, administradora oficial de la conexión.
Fabricadas en una instalación propia en Dinamarca, estas piezas fueron luego sumergidas en el lecho marino, donde pasaron a componer una de las partes menos visibles y más impresionantes del cruce entre Copenhague y Malmö.
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Túnel sumergido bajo el Estrecho de Øresund conecta Dinamarca y Suecia
Entre la capital danesa y la ciudad sueca de Malmö, el conjunto combina túnel, isla artificial y puente, creando un cruce internacional capaz de recibir coches y trenes en una de las rutas más conocidas del norte de Europa.
De acuerdo con los datos técnicos divulgados por Øresundsbron, el tramo sumergido tiene 3.510 metros de extensión y es completado por dos edificios de portal, cada uno con 270 metros de longitud.
Estas estructuras hacen la transición entre la parte terrestre y el segmento instalado bajo el canal de navegación Drogden, donde el cruce deja de aparecer en la superficie y pasa a seguir bajo el mar.
A diferencia de túneles perforados en roca, la técnica utilizada en Øresund no consiste en abrir un paso continuo por excavación, sino en posicionar grandes elementos de concreto dentro de una zanja dragada en el fondo del mar.
Después de alineados en secuencia, estos módulos formaron una línea sumergida capaz de recibir vías rodoviarias y rieles ferroviarios, manteniendo la superficie liberada para el tráfico marítimo en la región del Estrecho de Øresund.
Bloques de concreto de 55 mil toneladas fueron alineados en el fondo del mar
La escala de las piezas ayuda a explicar el impacto de la obra, ya que cada bloque tiene un largo superior al de muchos edificios urbanos de gran tamaño y un peso equivalente al de decenas de miles de coches.
Cuando fueron encajados en el lecho marino, estos elementos crearon un paso oculto bajo el agua, permitiendo que la conexión internacional funcionara sin transformar todo el tramo en un puente elevado sobre el mar.
Según Øresundsbron, el túnel fue diseñado con dos tubos destinados al tráfico rodoviario, dos tubos ferroviarios y un tubo de servicio y escape, distribuyendo los flujos dentro de la estructura sumergida.
Esta configuración separa coches y trenes en corredores propios, mientras que el tubo de servicio mantiene una ruta interna orientada a la seguridad operacional y al acceso técnico en situaciones previstas por el proyecto.
Bajo el canal Drogden, la presencia del túnel responde a una necesidad específica de la región, ya que la solución evita interferencias en el tráfico aéreo de llegada y salida del Aeropuerto de Copenhague.
Al mismo tiempo, el paso sumergido permite que grandes embarcaciones continúen cruzando el Estrecho de Øresund, sin que la travesía terrestre y ferroviaria bloquee un área estratégica para la navegación.
Puente, isla artificial y túnel crean travesía híbrida en el norte de Europa
Esta combinación hace que la estructura sea diferente de un puente marítimo convencional, porque parte del trayecto se sumerge en el mar antes de surgir nuevamente en tierra y seguir por la conexión elevada hacia Suecia.
En una sola obra, el proyecto concilió carretera, ferrocarril, navegación marítima y operación aeroportuaria, creando una solución híbrida para un corredor internacional donde diferentes formas de transporte comparten el mismo espacio geográfico.
En el acceso a los tubos rodoviarios, Øresundsbron informa que se instalaron filtros de luz en el techo, recurso usado para suavizar la transición entre la claridad externa y la iluminación eléctrica de la parte subterránea.
La seguridad interna también recibió soluciones propias, incluyendo puertas de escape de 1,2 metros de ancho cada 88 metros, conectando los túneles rodoviarios al tubo de servicio y escape.
Para mantener las condiciones operacionales dentro de la estructura, cada tubo rodoviario cuenta además con 80 ventiladores de chorro, cuya función principal es remover humo y calor en caso de incendio.
Además de esta actuación en emergencia, el sistema de ventilación ayuda a preservar la calidad del aire durante el funcionamiento normal de la travesía, especialmente en una estructura cerrada que recibe tráfico constante de vehículos.
Ingeniería marítima preserva navegación, aeropuertos y transporte terrestre
Vista desde lo alto, la conexión Øresund se hizo conocida por el contraste entre sus segmentos, ya que parece desaparecer en el mar del lado danés, avanzar por una isla artificial y luego continuar como puente hasta la costa sueca.
En el centro de esta ingeniería está el túnel formado por los 20 elementos de concreto, una parte decisiva para el funcionamiento de la travesía, aunque permanece oculta para quienes cruzan la región por la superficie.
Sin esta solución sumergida, la conexión tendría que resolver de otra manera la convivencia entre barcos, aviones, coches y trenes en un área estratégica ubicada entre dos países europeos.
La profundidad de navegación en el canal Drogden es informada por Øresundsbron como 10 metros, dato que ayuda a explicar por qué la travesía necesitó preservar un corredor marítimo libre.
Mantener este paso abierto permitió la operación de embarcaciones sin transformar toda la conexión en una secuencia de vanos elevados, solución que también tendría que convivir con las restricciones del aeropuerto cercano.
Además de la función de transporte, el túnel de Øresund llama la atención por la lógica de montaje, basada en la producción, transporte, sumersión y encaje de módulos monumentales en un entorno marítimo controlado.
Para el usuario, el cambio entre superficie, túnel y puente aparece como parte natural del recorrido, pero la travesía depende de una secuencia de estructuras gigantes instaladas donde la mayoría de las personas no puede ver.
Si bloques de concreto de 55 mil toneladas pueden ser hundidos en el mar para abrir un paso entre dos países, ¿qué otras megaestructuras ocultas bajo el agua aún pasan desapercibidas para quienes solo ven la superficie?
