El descubrimiento de agua de mar a cerca de -15°C bajo el hielo de la Tierra Bola de Nieve, hace 717 millones de años, reveló un océano hasta cuatro veces más salado que el actual y trajo nuevas pistas sobre cómo el planeta mantuvo agua líquida durante un congelamiento global extremo
El agua de mar más fría ya identificada en la historia de la Tierra circuló bajo las capas de hielo de la llamada Tierra Bola de Nieve hace cerca de 717 millones de años, cuando bolsas de salmuera alcanzaron aproximadamente -15°C, en un escenario extremo que ayuda a explicar cómo los océanos permanecieron líquidos incluso durante una de las eras glaciales más severas del planeta.
El período, conocido por haber llevado el avance de los glaciares de los polos hasta áreas cercanas al ecuador, transformó al planeta en un ambiente cubierto por hielo espeso y con fuerte limitación de luz solar. En este contexto, los ecosistemas quedaron confinados bajo el hielo y sometidos a condiciones mucho más rigurosas de lo que se imaginaba.
La nueva investigación publicada en la revista Nature Communications indica que estas aguas profundas permanecieron líquidas a pesar de las temperaturas extremadamente bajas. El resultado amplía la comprensión sobre la intensidad climática de la Tierra Bola de Nieve y sobre los mecanismos que permitieron la persistencia de agua líquida en medio del congelamiento global.
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Agua de mar super salada mantuvo el océano líquido
Para que el agua de mar continuara líquida a -15°C, la salinidad necesitaba ser muy elevada. Las bolsas de salmuera atrapadas bajo el hielo eran, según Ross Mitchell, geólogo de la Academia China de Ciencias, hasta cuatro veces más saladas que los océanos actuales.
Esta concentración de sal redujo el punto de congelamiento del agua e impidió que se solidificara, incluso a temperaturas tan bajas.
El ambiente se compara con el barro salado del Lago Vida, en la Antártida, aunque las salmueras de la Tierra Bola de Nieve eran aún más frías.
La presencia de estas aguas extremadamente saladas ofrece una explicación más precisa para el mantenimiento de mares líquidos bajo gruesas capas de hielo. Al mismo tiempo, muestra que el interior de estos océanos estaba lejos de ser un ambiente favorable para la vida.
Sin luz solar y sin oxígeno, estas salmueras formaban un escenario hostil, similar a un mundo alienígena. El hallazgo también desafía interpretaciones anteriores sobre los límites ambientales que podrían haber existido en el pasado remoto de la Tierra.
Isótopos de hierro revelaron el frío extremo
Para estimar la temperatura de los mares de ese período, los científicos analizaron antiguas formaciones ferríferas. Estos minerales rojo-óxido se forman cuando el agua de mar rica en hierro reacciona con el oxígeno, preservando señales químicas útiles para reconstruir las condiciones del océano antiguo.
El principal indicador utilizado fue la composición isotópica del hierro en las rocas. Los isótopos presentes en estos minerales funcionaron como una especie de termómetro geológico, permitiendo inferir la temperatura del agua en el momento en que estas formaciones surgieron.
Al examinar estos registros, el equipo concluyó que los océanos de la Tierra Bola de Nieve eran mucho más fríos de lo que se suponía. Los isótopos de hierro más pesados encontrados en las rocas sugieren aguas al menos 40°C más frías que los mares antiguos de la Tierra Arqueana, existentes hace cerca de 2,4 mil millones de años.
Andy Heard, geoquímico de la Institución Oceanográfica de Woods Hole, afirmó que el análisis proporciona evidencias convincentes de las condiciones gélidas durante ese período. Aunque el método no determina una temperatura exacta para todo el océano, refuerza la dimensión extrema del enfriamiento global.
La Tierra Bola de Nieve congeló el planeta por más de 57 millones de años
La glaciación Esturtiana, una de las fases más dramáticas de la Tierra Bola de Nieve, duró más de 57 millones de años. Durante este intervalo, el planeta quedó casi completamente congelado, con la posibilidad de glaciares alcanzando el ecuador.
El avance del hielo fue intensificado por un ciclo de enfriamiento en el cual las superficies congeladas reflejaban más luz solar de vuelta al espacio. Este proceso favorecía nuevas caídas de temperatura y ampliaba aún más la cobertura de hielo.
Con los océanos atrapados bajo capas gruesas y sin suficiente entrada de luz solar, la fotosíntesis quedó inviabilizada en gran parte de este sistema. En tierra, extensas áreas fueron cubiertas por glaciares, consolidando un cuadro de congelamiento generalizado.
En este ambiente, el agua de mar también se volvió anóxica, es decir, desprovista de oxígeno. Esta condición ayuda a explicar por qué las formaciones ferríferas de este período presentan características químicas tan marcadas, especialmente la abundancia de determinados isótopos de hierro.
La ausencia simultánea de luz solar y oxígeno hacía que estas aguas fueran especialmente hostiles. El escenario descrito por la investigación apunta a un océano frío, aislado y químicamente extremo bajo la cobertura global de hielo.
El estudio amplía la comprensión sobre la supervivencia en un planeta congelado
Además de los isótopos de hierro, los investigadores analizaron elementos como estroncio y bario para reconstruir las condiciones de los océanos criogenianos. El conjunto de datos sostiene la interpretación de que el océano era no solo muy frío, sino también más salado que los mares actuales.
Con una salinidad elevada suficiente para empujar el punto de congelamiento hasta -15°C, estas salmueras pasaron a representar una pieza central en la explicación del funcionamiento de los océanos durante la Tierra Bola de Nieve. El resultado ofrece una visión más completa de la catástrofe ambiental vivida por el planeta en este intervalo remoto.
El descubrimiento también ayuda a aclarar cómo la Tierra logró mantener reservorios líquidos bajo el hielo durante una glaciación tan prolongada. Al detallar la combinación entre frío extremo, alta salinidad y falta de oxígeno, el estudio amplía la comprensión sobre uno de los episodios más radicales de la historia climática del planeta.

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