La decisión no fue de ahora: el empresario firmó el compromiso en 2015 y dice donar parte de lo que gana desde los 40 años, inspirado por su padre. En lugar de entregar todo de una vez, creó un comité que distribuye los recursos a cientos de proyectos sociales, mostrando que la generosidad también se planea.
Dueño de una fortuna de cerca de R$ 3 mil millones, el fundador de Cyrela, Elie Horn, decidió renunciar a más de la mitad de todo lo que construyó. El empresario prometió donar el 60% del patrimonio aún en vida y se convirtió en el primer brasileño en entrar en The Giving Pledge, el club de multimillonarios filántropos creado por Bill Gates y Warren Buffett, que reúne grandes fortunas dispuestas a destinar la mayor parte de sus bienes a causas sociales.
Es importante situar la fecha de esta decisión, que vuelve a circular periódicamente en la prensa. El compromiso formal fue asumido en 2015, durante un foro de filántropos en São Paulo, y no es un anuncio reciente. En realidad, según el propio Horn, hoy con 81 años, ya destinaba parte de sus ganancias a causas sociales desde los 40 años, cuando perdió a su madre y decidió, junto con la familia, comprometer la mayor parte de su riqueza con el bien.
Quién es Elie Horn
La trayectoria del empresario es una de las más notables de la historia empresarial brasileña. Elie Horn es el fundador de Cyrela, una de las mayores constructoras e incorporadoras de Brasil, y construyó su fortuna comenzando prácticamente desde cero, comprando y vendiendo inmuebles hasta levantar uno de los mayores grupos del sector inmobiliario del país.
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Diagnosticado con la enfermedad de Parkinson en 2012, Horn decidió alejarse del mando del día a día de Cyrela para concentrarse en la filantropía y cuidar de su salud. Aun así, se mantuvo ligado a la empresa que creó y pasó a dedicar buena parte de su tiempo y de su energía a un nuevo propósito: el de usar la fortuna que acumuló para intentar dejar el mundo un poco mejor, algo que se convirtió en la misión central de su vida.
Qué es The Giving Pledge
Entrar a este selecto grupo tiene un significado simbólico fuerte. The Giving Pledge es un movimiento creado en 2010 por Bill Gates, Melinda French Gates y Warren Buffett, que incentiva a multimillonarios de todo el mundo a comprometerse a donar al menos la mitad de sus fortunas para la filantropía, en vida o en testamento. Elie Horn fue el primer brasileño en firmar este compromiso.
Al lado de su esposa, Suzy, él se unió al pacto en 2015, prometiendo donar el 60% de su patrimonio, una porción aún mayor que el mínimo sugerido por el movimiento. Durante mucho tiempo, Horn permaneció como el único brasileño en la lista, lo que da la dimensión de cómo este tipo de compromiso público con la donación aún es raro entre los superricos del país, un punto que el propio empresario se esfuerza por cambiar.
Cómo funciona la donación
Al contrario de lo que mucha gente imagina, la donación no ocurre de una sola vez. En lugar de entregar el 60% de la fortuna en un único gesto, Elie Horn creó una estructura en la que los recursos son administrados por un comité de cerca de 20 personas, responsable de decidir a qué proyectos sociales se destinará el dinero, garantizando que las donaciones sean planificadas y tengan un impacto real.
Con este modelo, el empresario ya ha apoyado más de 200 iniciativas en las áreas de salud, educación, lucha contra la pobreza y protección de niños y adolescentes. Para él, una vez que el dinero se destina a una donación, deja de ser suyo y pasa a pertenecer a la causa. Es una filosofía que transforma la generosidad en algo organizado y continuo, y no en un gesto aislado de impacto pasajero.
El ejemplo que él quiere multiplicar
La ambición de Horn va más allá de su propia fortuna. Él fundó el Movimiento Bem Maior, junto a otros empresarios, con el objetivo de ampliar la cultura de donación en Brasil, un país en el que las donaciones representan solo cerca del 0,2% del PIB, índice que él considera bajísimo ante el potencial de las grandes fortunas nacionales.
Horn también es fundador del Instituto Liberta, dedicado a combatir la explotación de niños y adolescentes, y se ha convertido en una voz activa en el debate público, defendiendo incluso la imposición de impuestos a grandes fortunas y herencias. Él suele decir que la verdadera riqueza no está en las posesiones, sino en la contribución a un mundo mejor, y usa su propio ejemplo para intentar convencer a otros empresarios brasileños a donar más.
Una herencia que va más allá del dinero
En el fondo, la historia de Elie Horn habla sobre legado. Inspirado por su padre, quien según él donó toda su fortuna, el empresario ve la generosidad como algo que se transmite de generación en generación, una «herencia del bien» más valiosa que el propio dinero. Fue conversando con la familia que él definió el porcentaje del 60% a ser donado.
Recientemente, Horn reunió sus reflexiones en un libro, titulado «Tijolos do Bem», en el que habla menos sobre su biografía y más sobre lo que piensa respecto a hacer el bien en el presente y en el futuro. La obra refuerza la imagen de un empresario que, en lugar de simplemente acumular, eligió transformar parte de lo que conquistó en impacto social, dejando una marca que pretende ir mucho más allá de los edificios que ayudó a construir.
La historia de Elie Horn y de su fortuna comprometida con la filantropía es un recordatorio poderoso de que riqueza y generosidad pueden caminar juntas. Primer brasileño en integrar el club de Bill Gates y Warren Buffett, el fundador de Cyrela eligió donar más de la mitad de lo que construyó y, más que eso, intenta inspirar a otros a hacer lo mismo en un país donde la cultura de la donación aún está en sus inicios. En un tiempo en que tanto se habla de desigualdad, ejemplos como el suyo reavivan el debate sobre el papel social de las grandes fortunas.
¿Y tú, qué opinas de la decisión de Elie Horn de donar el 60% de su fortuna en vida? ¿Crees que más multimillonarios brasileños deberían seguir este camino de la filantropía? Deja tu comentario, comparte tu opinión sobre el papel de los super-ricos en la sociedad y comparte el artículo con quienes se interesan por economía, negocios y responsabilidad social.

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