El USS Gerald R. Ford hizo historia con una misión de 316 días. Descubra los detalles del regreso del portaaviones más moderno de la Armada y sus hitos operativos.
El escenario naval estadounidense registra un nuevo hito histórico con el regreso del USS Gerald R. Ford (CVN-78) a su base en Virginia. Tras cruzar el Estrecho de Gibraltar esta semana, el buque oficializó el fin de un despliegue que duró 316 días, convirtiéndose en la misión más larga de un portaaviones de los Estados Unidos desde el fin de la Guerra de Vietnam.
Con esta marca, el Ford superó el récord anterior establecido por el USS Abraham Lincoln en 2020, que permaneció 294 días en operación. La travesía, iniciada el 24 de junio de 2025, puso a prueba no solo la durabilidad de la máquina, sino también la resistencia humana de los aproximadamente 4.500 marineros a bordo, según información de Poder Naval.
El grupo de ataque liderado por el portaaviones tiene previsto atracar en Norfolk a finales de mayo de 2026, cuando la tripulación finalmente pondrá fin a casi 11 meses de vigilancia continua. Para el secretario interino de la Armada, Hung Cao, el éxito de la misión refleja la dedicación absoluta de los militares involucrados.
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Operaciones en múltiples ubicaciones
La permanencia prolongada en el mar fue dictada por una agenda de crisis globales que exigieron la presencia del portaaviones en tres regiones distintas.
El USS Gerald R. Ford actuó como una herramienta de presión diplomática y militar en contextos variados:
- Caribe: Integró la operación “Southern Spear”, reforzando la presencia de EE. UU. y actuando estratégicamente contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
- Oriente Medio: Operó en el Mar Rojo y en el Mediterráneo Oriental para contener la influencia de Irán.
- Ataques Directos: Prestó apoyo aéreo fundamental en la “Operation Epic Fury”, que alcanzó objetivos vinculados a fuerzas iraníes.
Durante toda la trayectoria, la seguridad del portaaviones y de sus 75 aeronaves fue garantizada por una escolta que incluyó los destructores USS Winston S. Churchill y USS Bainbridge. Así, el buque demostró su versatilidad al transitar rápidamente entre misiones de vigilancia regional y operaciones de combate activo.

Desafíos internos e incidentes durante el trayecto
A pesar del éxito estratégico, la misión de 316 días estuvo marcada por incidentes que evidenciaron el desgaste de una operación tan larga. En marzo de 2026, un incendio de proporciones considerables afectó la lavandería del USS Gerald R. Ford. El fuego causó daños internos y forzó el desplazamiento de cientos de marineros de sus alojamientos originales.
Por lo tanto, el buque tuvo que realizar reparaciones temporales en pleno Mediterráneo para mantener su funcionalidad sin interrumpir las operaciones críticas en Oriente Medio. Por otro lado, este tiempo récord en el mar también sirvió para recopilar datos reales sobre el comportamiento de su estructura bajo estrés prolongado, algo esencial para el futuro de la clase Ford.

La tecnología multimillonaria del USS Gerald R. Ford
El USS Gerald R. Ford es el máximo exponente de una nueva línea de superportaaviones. A diferencia de los buques de la clase Nimitz, utiliza el sistema electromagnético EMALS para lanzar aviones, lo que, teóricamente, permite un número mucho mayor de despegues por día.
Sin embargo, el camino hasta aquí ha sido tortuoso y extremadamente caro:
- Costo Total: Entre construcción, investigación y desarrollo, el valor del proyecto superó los US$ 37 mil millones.
- Problemas Técnicos: Hubo fallas persistentes en las catapultas EMALS y en los elevadores de munición magnéticos.
- Historial: La quilla fue colocada en 2009 y el barco fue bautizado en 2013, pero la puesta en servicio ocurrió recién en 2017.
- Disponibilidad: Su primera misión real de combate solo ocurrió en 2023, después de años de pruebas y ajustes.
Tras el regreso a Norfolk, el barco pasará por una revisión técnica exhaustiva y un período de mantenimiento prolongado.
Así, el gigante de 13.3 mil millones de dólares en costos de construcción se prepara para las reparaciones necesarias después de escribir su nombre en los registros históricos de la Marina contemporánea.
Con información de Poder Naval

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