Kurt Kromm afirma que perdió temporalmente el empleo en la fábrica de Ford en Louisville tras una compra disputada, pero el extracto bancario y la confirmación de Aramark indicaron que la galleta había sido pagada en el comedor
Una galleta de chocolate de US$ 1,95 llevó al despido en Ford de Kurt Kromm, empleado que dice haber trabajado por 11 años en la fábrica de camionetas de la automotriz en Louisville, Kentucky. El caso ocurrió tras un fallo en un quiosco de autoservicio y solo fue revertido cuando la operadora confirmó el pago. Los datos de este artículo son de Auto Papo.
Despido en Ford comenzó tras compra en el comedor
Kromm relató al boletín Shifting Gears que todo sucedió alrededor de las 3:30 del 9 de mayo, durante un turno de 12 horas. Diabético, dijo haber comprado la galleta después de sentirse mareado por la baja tasa de glucosa.
Según el trabajador, al pasar la tarjeta de débito en el primer quiosco, la máquina mostró una pantalla roja indicando fallo en la transacción.
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Por eso, se trasladó a un segundo equipo para concluir la compra en el comedor de la unidad.

Empleado fue acusado de no pagar por galleta
Una semana después, Kromm afirmó haber sido llamado a la oficina de un supervisor e informado de que estaba siendo despedido por no pago. Ford habría citado imágenes de cámaras de seguridad para justificar la decisión.
Dijo además que fue escoltado fuera inmediatamente e impedido de recoger sus propias herramientas.
Un representante del sindicato UAW, según su relato, habría recomendado que él pidiera disculpas para acelerar una posible reintegración.
Kromm se negó porque afirmaba haber pagado por el producto. También dijo haber escuchado que la política de tolerancia cero de la empresa contra robos ya había costado el empleo de otros cinco trabajadores.
Extracto bancario y confirmación de Aramark cambiaron el caso
La situación comenzó a cambiar cuando el empleado presentó el extracto bancario con el débito de la galleta. Aun así, según Kromm, Ford exigió que el documento fuera autenticado en notaría.
La confirmación definitiva vino de Aramark, operadora de los quioscos. El 12 de junio, la empresa informó a la automotriz que el pago había sido procesado. Días después, Kromm fue autorizado a regresar al trabajo.
Reintegración vino después de nueva oportunidad
Cuando recibió autorización para volver, Kromm ya había conseguido otro empleo más cerca de casa y con salario mayor.
Afirmó que pasó de US$ 48 a US$ 52,51 por hora, además de un bono adicional de US$ 10 por hora.
El caso llamó la atención también por el perfil del trabajador. A los 60 años, Kromm dijo haber mantenido un promedio de 60 horas semanales en 2025 y declarado más de US$ 200 mil el año pasado.
Consultada, Ford afirmó no comentar casos individuales, pero reconoció que hay momentos en que percibe que algo podría haber sido tratado de otra forma.
La electricista Victoria Thomas, con 34 años en la empresa, dijo que las fallas en los quioscos son conocidas.
Esta materia fue elaborada con base en información del boletín Shifting Gears y en los relatos de Kurt Kromm y Victoria Thomas, con datos, números y declaraciones preservados conforme el material consultado.

