La Energía Solar y Eólica Lideran el Avance e Impulsan la Transición Energética Global
En las vísperas de la COP30, el nuevo informe de Ember en asociación con la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) revela que las fuentes de energía limpia superaron el 40% de la generación eléctrica mundial en 2024. El avance es impulsado principalmente por la expansión de las fuentes solar y eólica, que se consolidan como pilares de la transición energética global.
Escenario Global y Números Récord
De acuerdo con el informe de Ember, la generación global proveniente de fuentes de baja emisión alcanzó el 40,9% en 2024, reflejando un aumento significativo en relación con el año anterior. Las energías renovables fueron responsables de la adición de 858 TWh a la matriz eléctrica mundial, un salto de 49% en comparación con el récord anterior.
La energía solar tuvo un destaque absoluto, registrando un crecimiento del 29% en la capacidad de generación. En paralelo, la energía eólica se expandió un 7,9%, alcanzando 2.494 TWh en el mismo periodo. En contraste, las fuentes fósiles avanzaron solo un 1,4%, evidenciando que las renovables ganan espacio y competitividad a nivel global.
Costos Reducidos y Microgeneración en Expansión
A pesar de la inestabilidad geopolítica y económica, los costos de instalación y operación de las fuentes renovables continúan en caída, manteniendo su atractivo en relación con los combustibles fósiles. Este escenario ha estimulado la expansión de la microgeneración distribuida, especialmente de la energía solar fotovoltaica en hogares y pequeños negocios.
Con esto, los consumidores han comenzado a ahorrar y, al mismo tiempo, impulsaron la demanda por equipos solares, fortaleciendo la cadena productiva global. La economía de escala y la reducción de costos de los sistemas fotovoltaicos hacen que la transición sea aún más accesible y sostenible.
Sin embargo, las plantas eólicas, aunque estratégicas, dependen de inversiones más elevadas, lo que puede restringir su expansión en comparación con la solar.
-
China instala en alta mar la mayor turbina eólica flotante del mundo con 252 metros de rotor y un área barrida equivalente a 7 campos de fútbol.
-
Mientras el calor roba agua de los embalses y los países buscan nuevas áreas para energía limpia, Marruecos prueba paneles solares flotantes que funcionan como tapa energética y además generan electricidad.
-
China ocupa el desierto con una planta solar de 2 GW en Mongolia Interior, instala paneles elevados que crean sombra y humedad sobre la arena y transforma una granja de 2,96 mil millones de kWh al año en un arma inesperada contra la desertificación.
-
Arabia Saudita erige en Oxagon una mega planta de hidrógeno verde de US$ 8.4 mil millones con 4 GW de energía solar y eólica, 5.6 millones de paneles solares y capacidad para producir 600 toneladas al día, transformando el desierto en una de las mayores fábricas de combustible limpio del planeta.
Desafíos Estructurales y Riesgo de Desaceleración
Aún con los avances, la ausencia de infraestructura adecuada puede comprometer la velocidad de la transición energética. La expansión de las redes de transmisión y de los sistemas inteligentes de gestión de energía es esencial para integrar múltiples fuentes renovables de manera eficiente.
Además, la sobreproducción de petróleo prevista en Estados Unidos para 2025 puede presionar los precios de la mercancía y desestimular inversiones en nuevas fuentes limpias.
La inestabilidad en el comercio internacional también contribuye para que algunos países pospongan planes de transición energética, aguardando mayor seguridad económica.
Esperanza Renovada con la COP30
Aún ante estos obstáculos, la tendencia global sigue firme rumbo a la descarbonización. El informe de Ember y de IRENA refuerza que las fuentes renovables son hoy más competitivas y accesibles.
El crecimiento registrado en 2024 consolida un hito histórico en la generación eléctrica mundial.
La proximidad de la COP30, que se llevará a cabo en noviembre de 2025, refuerza la urgencia de mantener inversiones continuas en energía limpia, garantizando un sistema eléctrico sostenible y resiliente.
Al fin y al cabo, la transición energética no es más una opción — es una necesidad inaplazable.

¡Sé la primera persona en reaccionar!