Cómo el yeso descartado se convierte en revestimiento
El azulejo que parece cerámica pero no necesita calor extremo es una innovación de Dekiln, startup británica especializada en soluciones sostenibles en la construcción. El material está hecho a partir de yeso descartado, también llamado plasterboard, combinado con ligantes vegetales, y cura a solo 35 grados, muy por debajo de los hornos de mil grados usados en la cerámica tradicional.
La producción a baja temperatura reduce más del 90 por ciento del gasto energético y permite aprovechar residuos que antes serían descartados. La empresa ya ha iniciado un piloto con Johnson Tiles, fabricante histórico de cerámica en el Reino Unido, probando la viabilidad de producción a escala comercial sin comprometer la apariencia o resistencia de los azulejos.
El desarrollo ofrece alternativas más económicas y sostenibles, con potencial de transformar la industria de revestimientos internos, disminuyendo costos e impactos ambientales.
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Por qué los azulejos tradicionales necesitan hornos gigantes
La producción convencional de cerámica exige hornos que alcanzan mil grados para endurecer la arcilla, fijar pigmentos y garantizar resistencia. Este proceso consume enormes cantidades de energía, aumentando costos y emisiones de gases contaminantes.

El calor intenso elimina la humedad, quema materiales orgánicos y consolida la estructura del azulejo. La uniformidad de la temperatura también evita grietas y defectos que comprometen la durabilidad. Por eso, encontrar alternativas de bajo consumo energético es crucial para la industria.
Cómo el yeso descartado se convierte en revestimiento
El yeso de construcciones y reformas es triturado y transformado en polvo. Combinado con aglutinantes vegetales, el polvo puede ser moldeado en azulejos que curan a solo 35 grados, preservando resistencia y apariencia de cerámica.
Esta baja temperatura permite reducir el consumo de energía, evitar deformaciones y mantener propiedades físicas estables. El resultado es un revestimiento interno con estética similar a la cerámica tradicional, listo para aplicación en paredes.

Qué cambia para la industria cerámica
La innovación representa un avance económico y ambiental. Reducir energía significa menos costo de producción y menor impacto en el medio ambiente, mientras que reutilizar yeso disminuye la cantidad de residuos en vertederos.

Dekiln, startup británica, ya ha cerrado un piloto con Johnson Tiles, fabricante histórica de cerámica en el Reino Unido, para evaluar la producción comercial. El proyecto demuestra que es posible mantener calidad estética y resistencia, al mismo tiempo que se adoptan prácticas más sostenibles.
Límites y aplicación actual
Por ahora, los azulejos hechos con yeso reciclado son recomendados solo para uso interno en paredes. Pisos y áreas externas aún no han sido probados debido a la resistencia en condiciones de humedad y desgaste intenso.
Certificaciones y pruebas de durabilidad son necesarias antes de ampliar la producción, pero los resultados iniciales indican una alternativa viable y ecológica para revestimientos residenciales y comerciales.
Impacto para consumidores y construcciones
Para quienes buscan soluciones de construcción más verdes, la tecnología ofrece ahorro de energía, reutilización de residuos y reducción de impactos ambientales. Además, la estética y resistencia se mantienen cercanas a la cerámica tradicional, sin comprometer el acabado interno.
La tendencia es que alternativas así incentiven a la industria global a explorar materiales reciclables y métodos de producción menos agresivos para el medio ambiente, haciendo las construcciones más sostenibles.
¿Crees que la producción de azulejos sostenibles puede convertirse en un estándar en construcciones en Brasil en los próximos años?

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