Expresiones populares usadas entre las décadas de 1960 y 1980 revelan cambios culturales y lingüísticos profundos en Brasil, al mismo tiempo que preservan memorias colectivas de generaciones anteriores.
Muchas expresiones usadas en las décadas de 60, 70 y 80 han dejado de figurar en el cotidiano, suprimidas por términos más contemporáneos o simplemente cayendo en desuso.
Aunque todavía son comprendidas por generaciones mayores, palabras como “pisar en la bola”, “estar por fuera” y “quedarse en casa” ya no forman parte del habla común — señal de que el lenguaje acompaña los cambios culturales, tecnológicos y sociales del país.
Origen y sentido de expresiones antiguas
“Dar con los burros en el agua” tiene origen en el sertão brasileño del siglo XVIII, cuando troperos, al cruzar ríos y arroyos en viaje, perdían animales de carga o mercancías si los burros se atollaban o se ahogaban.
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Formación rocosa misteriosa encontrada en el interior de Paraná no sigue ningún patrón natural de erosión y ahora especialistas investigan si fueron humanos quienes esculpieron esas cavidades hace siglos.
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No es São Paulo ni Río de Janeiro, pero un estado del Sur dominó completamente el ranking de felicidad de Brasil con tres ciudades en las primeras posiciones y calificaciones de excelencia por encima de 8,9.
La imagen de los animales literalmente “dando con los burros en el agua” refleja el fracaso de emprendimientos, estableciendo el término como sinónimo de fracaso o desenlace frustrado.
“Pisar en la bola”, usado ampliamente, significaba fallar con alguien o cometer un error — un área del lenguaje oral que, aunque aún sea comprensible, ha perdido frecuencia, sobre todo entre los jóvenes.
“Estar por fuera” indicaba desconocimiento de un tema relevante.
Hoy en día, es frecuentemente sustituido por “no estar al tanto” o incluso por anglicismos como “quedarse fuera”.
“Quedarse en casa” se aplicaba cuando alguien necesitaba descansar, generalmente por gripe o fiebre.
Aún se usa en el interior del país, pero con menor intensidad en las grandes ciudades.
“Bicho”, antiguamente, era un apodo informal entre amigos — muy común entre jóvenes de la década de 1970.
El término ha sido adoptado por las generaciones más jóvenes, que han adoptado “tipo”, “hermano” y influencias del inglés como “bro”.

¿Qué motivó el desaparecimiento de estas expresiones?
A medida que surgieron nuevas realidades — televisión, internet, anglicismos —, el vocabulario popular se adaptó.
El lenguaje oral refleja directamente nuestras experiencias y referencias culturales en constante cambio.
Cada generación incorpora jerga y expresiones que la identifican.
El uso o el olvido de ciertos términos puede reforzar el sentido de pertenencia a un grupo etario.
Los términos que salen de uso cotidiano pasan a ser vistos como arcaísmos — palabras o expresiones antiguas mantenidas solo en textos clásicos o regionales.
Expresiones que resisten, pero están desapareciendo
Aunque más raras, algunas de estas expresiones aún persisten en regiones rurales o en grupos sociales específicos.
“Dar con los burros en el agua” se mantiene en contextos formales o literarios relacionados con el sertão.
“Quedarse en casa” sigue presente en discursos coloquiales, principalmente entre personas mayores.
“Pisar en la bola” y “estar por fuera” todavía se oyen en ciertas regiones, aunque con menor frecuencia.
Memoria colectiva en el lenguaje popular
Expresiones como “pisar en la bola” o “dar con los burros en el agua” cargan fragmentos de la historia de Brasil rural, dando pistas sobre modos de vida antiguos y preservando registros culturales que van mucho más allá de las palabras.
Las viejas expresiones traen memorias colectivas, incluso cuando el contexto que les dio origen ya ha sido sustituido por carreteros, choferes y nativos digitales.
Recordarlas refuerza la idea de que el idioma es dinámico: algunos términos desaparecen, otros se transforman y nuevos se inventan.
¿Pueden volver a estar de moda?
Especialistas en lingüística afirman que algunas expresiones pueden retornar al uso, especialmente si son reforzadas por medios de comunicación, música o redes sociales — aunque el fenómeno es raro.
En general, estos términos se retoman como curiosidad o rescate cultural, pero no retoman una posición destacada en el vocabulario corriente.
Sin estadísticas oficiales publicadas sobre la frecuencia de uso de los términos más antiguos, no es posible medir con precisión qué retornos están realmente ocurriendo.
¿Recuerdas alguna de estas expresiones? ¿Crees que volverán a formar parte del habla? ¡Comparte en los comentarios!


Creio que devo concordar com quem está no comentário abaixo, eu sei que «se não gosta, não consuma», mas é impulsivo…
Meio que mágoa ser considerado parte de um todo quando não é bem assim, ser «uma agulha no palheiro» é difícil…
Algumas vezes, é como se tivesse que nadar contra uma correnteza.
Detesto quando generalizam a geração Z
A geração Z e de 1995 a 2010 respectivamente, nem todos da geração Z se encaixam nestas notícias, como está que fala que a geração Z não sabe disso ou daquilo.
Pelo ao contrário isto é um público muito seleto da geração Z, eu diria que está mais para os nascidos de 2007 para frente que por ventura possam se encaixar neste quesito.
Não é porque muitos de nós nascemos com a «sigla» de geração Z que temos que se encaixar nesses parâmetros.
Parece que ser da geração Z da a sensação de ser «perseguido» com a fama de ignorante, ou de alguém que não deu certo falido moralmente sem perspectiva sem espaço ou algo dentro deste contexto.
Triste realidade
«Quebrou a cara» – «Santinho do **** oco» – «**** mandado» – «Fulana é uma sirigaita».