La historia de una estudiante de Montes Claros muestra cómo un producto simple se convirtió en un negocio estructurado, con tienda, delivery y producción propia, en una trayectoria marcada por pruebas, redes sociales y expansión local.
Laura Melo, estudiante de administración de 21 años, transformó la venta informal de heladitos en Montes Claros, en el norte de Minas Gerais, en un negocio con tienda física, producción propia y facturación media de cerca de R$ 100 mil por mes.
Master Geladinhos comenzó en 2022, cuando ella aún estaba en el primer año de la universidad y buscaba una forma de tener ingresos para gastos personales, según un reportaje publicado por UOL el 18 de mayo de 2026.
La operación no comenzó con una fábrica de gran porte, franquicia conocida o estructura empresarial lista.
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Los primeros productos fueron hechos en la cocina del apartamento donde Laura vivía.
Para divulgar, ella imprimió folletos y colocó el material por debajo de las puertas de los apartamentos del condominio.
Los pedidos comenzaron a llegar por WhatsApp, canal usado al inicio de las ventas.
Cómo Master Geladinhos comenzó en Montes Claros
La idea surgió en marzo de 2022, en el primer año del curso de administración.
Laura ya tenía un historial de pequeñas ventas desde la infancia, como bazares con ropa y pulseras de cuentas.
En ese momento, sin embargo, el objetivo era conseguir dinero para salir los fines de semana sin depender de los padres.
En una de las declaraciones registradas por el reportaje, afirmó que quería una fuente de ingresos para hacer sus propias cosas, salir el fin de semana y no tener que pedir dinero a sus padres.
La venta de heladitos, entonces, comenzó como una actividad paralela a la rutina de estudios.
Los primeros sabores fueron fresa con Ninho, Oreo, Ninho con Nutella y mousse de maracuyá.
En ese momento, cada unidad costaba entre R$ 3,50 y R$ 4.
La divulgación en el condominio ayudó a probar la aceptación inicial del producto entre los residentes cercanos, antes de la creación de una estructura comercial más amplia.
Tres meses después del inicio de las ventas, Laura creó un perfil en Instagram y comenzó a usar el nombre Master Geladinhos.
En 2023, un influencer digital de la ciudad divulgó los productos, y la demanda aumentó.
Según la emprendedora, todo el stock disponible en el congelador se agotó en aproximadamente media hora.
Ella afirmó que, a partir de ese episodio, comenzó a ver la actividad como una oportunidad de negocio.
De la producción en el apartamento a la tienda física
Con el aumento de los pedidos, el apartamento dejó de ser suficiente para la producción.
A finales de 2023, Laura trasladó la operación a la casa de su abuela Maíta, donde permaneció hasta enero de 2025, poco antes de la inauguración de la tienda.
En ese período, la facturación media mensual informada por ella era de aproximadamente R$ 20 mil, aún sin un punto físico abierto al público.
La decisión de dejar la pasantía ocurrió durante el proceso de expansión de la marca.
Laura declaró que necesitaba dedicarse al crecimiento de Master Geladinhos.
Después de eso, buscó capacitación, probó nuevas recetas y comenzó a trabajar en el perfeccionamiento de la producción.
En marzo de 2025, ya en el último año de la universidad, abrió la tienda física en Montes Claros.
La inversión informada fue de R$ 80 mil.
En el primer mes de funcionamiento, la facturación alcanzó R$ 50 mil, valor superior al promedio registrado cuando la producción aún se realizaba en la casa de la abuela.
Actualmente, la empresa informa una facturación media mensual de R$ 100 mil, pero no divulga el beneficio neto.

El delivery responde por la mayor parte de las ventas
La operación actual reúne tienda física y delivery propio.
El delivery representa el 55% de la facturación, mientras que la atención presencial concentra el resto de las ventas.
El ticket medio informado por Laura es de R$ 60 en las entregas y R$ 30 en la tienda.
El menú tiene 12 sabores fijos, además de opciones estacionales.
Entre los más vendidos están Ninho con Nutella, pudín de leche y trufado de brownie.
Cada geladinho pesa 130 gramos y cuesta entre R$ 9 y R$ 12.
La producción se realiza en la propia tienda y alcanza unas 3.000 unidades por semana, según los datos informados por la emprendedora.
El registro público de la empresa muestra la razón social Master Geladinhos Ltda, con sede en Montes Claros, actividad principal de fabricación de helados y otros productos congelados comestibles y CNPJ abierto el 5 de octubre de 2023.
Esta información diferencia el inicio comercial de la marca, reportado en 2022, de la formalización empresarial registrada posteriormente.
Geladinho artesanal entró en la estrategia de la marca
La propuesta de Master Geladinhos es vender una versión artesanal de un producto popular.
Laura afirma que el geladinho producido por la empresa no es común, porque pasa por preparación al fuego, lleva ingredientes que ella clasifica como nobles y no utiliza aditivos artificiales.
Ella también dice que las mermeladas usadas en los sabores son hechas artesanalmente.
Este posicionamiento también se refleja en la franja de precios.
La emprendedora reconoce que el valor es mayor que el de geladinhos tradicionales, pero afirma que el proceso de producción y los ingredientes utilizados justifican la diferencia.
En una publicación del Sebrae Minas, ella dijo que uno de los desafíos fue reposicionar el geladinho en el mercado y mostrar al consumidor que el producto era un postre artesanal.
El Sebrae Minas también informó que Laura buscó cursos, capacitaciones y apoyo en temas como fijación de precios, planificación y marketing.
La estructura de la empresa creció con la demanda.
Según la publicación, el equipo, que comenzó solo con la fundadora, pasó a contar con cinco empleados más, además de servicios tercerizados de marketing y contabilidad.

Estacionalidad y nuevos canales de venta
Para Silmara Regina de Souza, consultora de negocios del Sebrae-SP entrevistada por UOL, el geladinho tiene aceptación facilitada por ser un producto de entendimiento simple y ligado a la memoria afectiva del consumidor.
Según ella, “el geladinho forma parte de nuestra memoria afectiva”, lo que contribuye a la familiaridad del público con el producto.
En la evaluación de la consultora, Laura agregó valor al producto al presentar el geladinho en una versión más elaborada.
Silmara también señala la estacionalidad como un punto de atención, ya que el consumo de este tipo de producto suele estar asociado al calor y a períodos más cálidos del año.
Para reducir este efecto, la consultora afirma que la empresa puede explorar fechas conmemorativas y formatos especiales.
Master Geladinhos ya hizo este movimiento en Pascua, cuando vendió huevos de chocolate con geladinhos dentro.
El desafío, según Silmara, es ampliar este tipo de estrategia a otras fechas del comercio minorista.
Otro camino citado por la especialista es reforzar la actuación en eventos corporativos.
En su evaluación, este canal puede contribuir a la generación de caja y ayudar a la empresa en períodos de menor movimiento.
La consultora también observa que Master Geladinhos compite por espacio no solo con otras marcas de geladinhos, sino con el mercado de postres en general.
La trayectoria de Laura reúne elementos comunes en pequeños negocios que crecen a partir de pruebas de mercado: venta inicial en escala reducida, divulgación local, uso de redes sociales, formalización gradual y ampliación de la estructura conforme a la demanda.
En el caso de Master Geladinhos, el ingreso extra creado durante la universidad dio origen a una operación con tienda propia, delivery y producción artesanal en Montes Claros.
