Una estudiante de Rio Grande do Norte creó un sistema de bajo costo para almacenar agua de lluvia usando materiales reciclables y llevó la solución a una feria internacional de ciencias.
Una estudiante de Mossoró, en Rio Grande do Norte, desarrolló un sistema barato para captar y almacenar agua de lluvia en comunidades rurales del semiárido potiguar.
El proyecto fue creado por Vitória Sabrina Leite, alumna de la Escuela Estatal Monsenhor Raimundo Gurgel, y ganó destaque en la 21ª edición de la Feria Brasileña de Ciencias e Ingeniería, la FEBRACE.
La iniciativa fue seleccionada para la International Science and Engineering Fair, la ISEF, realizada en los Estados Unidos del 14 al 19 de mayo de 2023, según informaciones de la FEBRACE y de la Ufersa.
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Sistema barato para captar agua de lluvia
El proyecto nació a partir de una dificultad concreta.
En comunidades rurales como el asentamiento de Pedra Branca, en Mossoró, las familias enfrentan problemas de abastecimiento porque no siempre cuentan con cisternas o acceso regular al agua entubada.
La solución propuesta por Vitória parte de una pregunta simple: ¿cómo almacenar agua de lluvia gastando poco y usando materiales disponibles en la propia comunidad?
La respuesta vino en forma de un sistema casero de recolección.
La estudiante propuso cavar reservorios con capacidad de cerca de 500 litros, forrar la estructura con láminas de tetrapak y lona, y usar una antena parabólica parcialmente cubierta por lona para dirigir el agua de lluvia.
La propuesta llama la atención porque reutiliza materiales que muchas veces serían descartados.
Cajas de leche y jugo, lonas y antenas parabólicas antiguas pasan a formar parte de un mecanismo orientado a la convivencia con períodos de poca lluvia.
En pruebas realizadas en el asentamiento de Pedra Branca, el sistema logró captar de tres a cinco litros de agua por milímetro de lluvia, según la FEBRACE.
La misma fuente informa que este desempeño puede equivaler a cerca de 25 litros de agua en una lluvia considerada débil.

Ciencia hecha para una necesidad real
La diferencia del proyecto está en la relación directa entre la ciencia escolar y el problema social.
Vitória no partió de una idea distante de la realidad local.
Ella observó una dificultad vivida por comunidades del semiárido y buscó una solución simple, de bajo costo y posible de ser replicada.
Este tipo de iniciativa ayuda a mostrar que la investigación científica no necesita comenzar con equipos caros.
Muchas veces, nace de la observación de un problema cotidiano, de la adaptación de materiales comunes y de la prueba práctica en campo.
En el caso del sistema de captación, la lógica es aprovechar mejor el agua que cae durante las lluvias.
En regiones semiáridas, el desafío no es solo esperar a que llueva, sino lograr almacenar parte de esa agua de forma segura para uso posterior.
Por eso, las tecnologías sociales de captación y almacenamiento tienen un papel importante en la convivencia con la sequía.
El proyecto de la estudiante potiguar entra en este contexto al proponer una alternativa complementaria, no una sustitución completa de las políticas públicas de abastecimiento.
La solución puede ayudar a familias en situaciones específicas, pero no elimina la necesidad de infraestructura permanente, cisternas adecuadas y suministro regular de agua.
Cómo funciona la estructura creada por Vitória
La estrategia pensada por la estudiante combina captación y almacenamiento.
La antena parabólica funciona como una superficie inclinada para recibir el agua de lluvia y dirigirla al reservorio.
La lona ayuda a ampliar el área de recolección y conduce el agua al punto de almacenamiento.
Las láminas de tetrapak y la lona usadas en el reservorio actúan como capas de protección.

Ayudan a reducir pérdidas y evitan que el agua entre en contacto directo con el suelo.
La capacidad de 500 litros muestra que la propuesta fue pensada para acumular una cantidad relevante en períodos lluviosos, aunque el volumen captado dependa de la intensidad y de la duración de la lluvia.
Esa dependencia es importante.
El sistema no produce agua y no resuelve la sequía por sí solo.
Mejora el aprovechamiento de la lluvia disponible, lo que puede hacer diferencia en localidades donde cada litro almacenado importa.
La simplicidad de los materiales también facilita la comprensión del proyecto.
Una antena que dejó de ser usada para televisión, cajas larga vida y lona pueden ganar una nueva función cuando se organizan en una estructura planificada.
Proyecto llegó a la ISEF en Estados Unidos
La selección para la ISEF colocó la propuesta de Mossoró en una vitrina internacional.
La FEBRACE informó que el proyecto fue elegido en la 21ª edición de la feria brasileña para participar de la muestra en Estados Unidos.
La Ufersa registró que Vitória cursaba el tercer año de la enseñanza media y desarrolló la propuesta bajo la orientación del profesor Serginaldo Oliveira.
La universidad también informó que la estudiante participó de la ISEF realizada del 14 al 19 de mayo de 2023.
Ese detalle es importante para no tratar el caso como si hubiera ocurrido este año.
La participación internacional ya ocurrió, pero la iniciativa sigue siendo relevante por mostrar cómo estudiantes de escuelas públicas pueden crear soluciones aplicadas a problemas reales.
La propia Ufersa registró una declaración de Vitória sobre el impacto de la experiencia.
“No esperaba conseguir esta oportunidad. Allí [EE.UU.] fue mucho más allá de mis expectativas. No tenía proporción del tamaño del evento. Solo pude entender cuando estuve allí, con personas hablando en diversos idiomas con proyectos de todos los lugares. Fue una experiencia única”, afirmó la estudiante, según la universidad.
La declaración ayuda a dimensionar el alcance de la experiencia para una joven investigadora del interior de Rio Grande do Norte.
Al mismo tiempo, refuerza cómo ferias científicas pueden acercar a estudiantes brasileños a debates globales sobre tecnología, sostenibilidad y desarrollo social.
Por qué la idea sigue siendo actual
Aunque el proyecto haya sido presentado en 2023, el tema permanece actual.
La falta de agua en áreas rurales del semiárido no es un problema puntual.
Involucra clima, infraestructura, ingresos, almacenamiento y acceso a tecnologías adecuadas a la realidad local.
Por eso, las soluciones de bajo costo aún despiertan interés.
Ayudan a ampliar el debate sobre cómo las comunidades pueden convivir mejor con períodos de sequía y aprovechar de manera más eficiente las lluvias disponibles.
La propuesta de Vitória también se conecta a un movimiento mayor de valorización de la ciencia hecha en la escuela pública.
Cuando los estudiantes desarrollan proyectos a partir del territorio donde viven, la investigación adquiere utilidad concreta.
En el caso de Mossoró, el sistema no fue pensado para un escenario abstracto.
Fue probado en el asentamiento de Pedra Branca, en una comunidad que representa exactamente el tipo de realidad que motivó la creación de la solución.
Esta conexión hace que el proyecto sea más comprensible para el público en general.
La tecnología no aparece como algo distante, sino como una respuesta posible a una dificultad conocida por muchas familias.
Materiales reciclables y tecnología social
El uso de materiales reciclables es una parte central de la propuesta.
El tetrapak, por ejemplo, combina capas de papel, plástico y aluminio, lo que ayuda a explicar su resistencia y su potencial de reutilización en soluciones simples.
En el proyecto, este material aparece como parte de la estructura de protección del reservorio.
La antena parabólica también tiene un papel simbólico.
Con el cambio en los hábitos de consumo de medios y el avance de nuevas tecnologías de transmisión, muchas antenas antiguas perdieron función en algunas casas.
En el sistema creado por Vitória, este objeto adquiere otro uso.
Deja de ser solo un equipo abandonado y pasa a actuar como pieza de captación de agua.
Esta lógica de reutilización reduce costos y puede facilitar la replicación de la idea en comunidades con pocos recursos.
Aun así, cualquier sistema destinado al almacenamiento de agua necesita considerar limpieza, protección contra contaminación y uso adecuado.
Estos cuidados son esenciales para evitar riesgos a la salud.
