Directora fue hasta comunidad de palafitos cantando para avisar a Jarina
La estudiante sin internet Jarina Pereira Serra, de 17 años, residente de Cachoeira do Arari, en el archipiélago de Marajó, en Pará, descubrió de una forma inesperada que había sido aprobada en el curso de Letras de la Universidad Federal de Pará (UFPA). Sin celular y sin acceso a la red, no pudo consultar el resultado divulgado por la universidad el viernes 30 de enero de 2026.
La información llegó primero a la directora de su antigua escuela pública, Janaína França, quien decidió ir personalmente hasta la casa de la joven, en una comunidad de palafitos, para contar la noticia. El momento fue grabado en video, se viralizó en las redes sociales y transformó una aprobación universitaria en una escena de fuerte impacto social y emocional.
Aprobación en la UFPA llegó a la directora antes de llegar a la propia estudiante

La aprobación de Jarina Pereira Serra en el curso de Letras de la UFPA fue confirmada antes por la dirección de la escuela donde estudió. De acuerdo con las informaciones divulgadas por Andifes, la joven no tenía celular ni internet en casa, lo que impidió que ella accediera al resultado por su cuenta.
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El caso llama la atención porque la conquista académica solo llegó a la estudiante después de que otra persona logró consultar la lista de aprobados. En un contexto en el cual buena parte de los procesos educativos depende de plataformas digitales, la historia evidenció una barrera concreta enfrentada por alumnos de regiones con menor acceso a la conectividad.
La directora fue hasta la comunidad de palafitos cantando para avisar a Jarina
Para comunicar la aprobación, la directora Janaína França fue hasta la casa de Jarina acompañada de otras personas. El grupo llegó cantando la canción “Marcha del Vestibular”, tradicionalmente asociada a la celebración de aprobaciones en procesos selectivos.
En las imágenes que circularon en las redes sociales, es posible ver a la directora acercándose a la residencia de la joven, en una comunidad de palafitos, mientras el grupo canta versos conmemorativos. Al percibir el motivo de la visita, Jarina se emociona y abraza a Janaína, en una escena que rápidamente ganó repercusión nacional.
El video se viralizó al unir conquista personal y desigualdad de acceso
El video de la estudiante sin internet emocionó a muchos usuarios porque mostró, al mismo tiempo, la alegría de una aprobación en universidad federal y la dificultad de acceso a la información enfrentada por parte de la población. La ausencia de celular e internet no impidió la conquista de Jarina, pero hizo el camino hasta la noticia más largo.
La repercusión también se explica por el contraste entre el significado de la aprobación y la realidad de la joven. Residente de Marajó, en Pará, Jarina fue aceptada en una institución federal de educación superior, pero solo supo de esto por medio de una visita presencial organizada por la directora de la escuela.
La directora destacó el poder de la educación en el cambio de vida
En entrevista al G1, reproducida en la publicación de Andifes, Janaína França afirmó que la emoción “fluyó” al ver la realidad de Jarina y percibir el impacto que la universidad puede tener en la trayectoria de la joven. La directora también destacó que todos merecen llegar a la educación superior.
El discurso refuerza el peso simbólico de la aprobación. Más que una plaza en el curso de Letras, el resultado representa una posibilidad concreta de transformación a través de la educación. En el caso de Jarina, la noticia trascendió los límites de la comunidad y llegó a las redes sociales precisamente por mostrar este cambio de forma espontánea.
Caso expone distancia entre universidad, tecnología y estudiantes de regiones vulnerables
La historia de la estudiante sin internet no trata solo de una escena emocionante. También revela cómo el acceso desigual a la tecnología puede afectar a estudiantes que dependen de internet para seguir resultados, inscripciones, documentos y etapas de la vida académica.
Aunque la fuente no informa detalles sobre los ingresos familiares de Jarina o la estructura completa de la comunidad donde vive, el hecho de que la joven no tenga celular ni acceso a internet ya muestra una limitación importante. En procesos cada vez más digitales, la falta de conexión puede retrasar incluso la recepción de una noticia capaz de cambiar una vida.
Fuente de la información y datos confirmados
La información sobre la aprobación de Jarina Pereira Serra fue divulgada por Andifes en publicación del 9 de febrero de 2026, basada en contenido atribuido a Carta Capital y declaración concedida por la directora Janaína França a G1.
Los datos confirmados por la fuente indican que Jarina tiene 17 años, vive en Cachoeira do Arari, en el archipiélago de Marajó, en Pará, estudió en escuela pública, no tenía celular ni acceso a internet y fue aprobada en el curso de Letras de la Universidad Federal de Pará. La fuente no detalla la modalidad de ingreso ni otros aspectos del proceso selectivo.
Conquista de Jarina ganó fuerza por mostrar un Brasil que aún depende de puentes humanos
La aprobación de Jarina en la UFPA ganó repercusión porque fue más allá de la lista de aprobados. La visita de la directora transformó la noticia en un gesto colectivo, acercando escuela, familia, comunidad y universidad en un mismo momento.
La escena se viralizó porque mostró que, donde la tecnología no llega, muchas veces aún son las personas las que hacen que la información avance. En el caso de la estudiante sin internet de Marajó, el puente fue una directora que decidió ir hasta la casa de la alumna para asegurarse de que ella supiera de su propia victoria.
¿Y tú, qué muestra más esta historia: la fuerza de la educación pública, la desigualdad en el acceso a internet o el papel decisivo de los profesores y directores en la vida de los estudiantes? Deja tu opinión en los comentarios.

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