La Generación Z ha creado una nueva tendencia: ¡fingir estar ocupado en el trabajo! El «task masking» se ha vuelto viral en TikTok, pero puede acarrear serias consecuencias. Los expertos advierten sobre los riesgos para la salud mental y posibles despidos. ¿Será el fin de la productividad real?
En el entorno corporativo, la productividad siempre ha sido un criterio esencial para la evaluación del desempeño.
Sin embargo, con la llegada de la Generación Z al mercado laboral, un nuevo comportamiento ha llamado la atención: el ‘task masking’, una estrategia para parecer productivo sin estarlo realmente.
Esta práctica, ampliamente divulgada en las redes sociales, ha generado debates entre especialistas sobre sus impactos psicológicos y laborales.
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¿Qué es el ‘task masking’ y cómo funciona?
El término «task masking» puede traducirse como «enmascaramiento de tareas».
En la práctica, se trata de un conjunto de técnicas que hacen que el profesional parezca ocupado, incluso sin estar realizando actividades productivas.
Este concepto ha ganado fuerza en TikTok, donde los usuarios comparten métodos para demostrar ocupación en el entorno laboral.
Entre las principales estrategias utilizadas para simular productividad se encuentran:
- Pasar por hojas de cálculo en la computadora sin realmente completarlas;
- Caminando por los pasillos con expresión preocupada;
- Hablando por teléfono con tono de urgencia;
- Hoyendo documentos sin necesidad real;
- Simulando la búsqueda de objetos en la oficina.
La intención es evitar presiones y mantener la percepción de productividad, especialmente en oficinas físicas.
No obstante, esta práctica puede acarrear diversas consecuencias tanto para los individuos como para las empresas.
Impactos psicológicos y sociales del ‘task masking’
Aunque pueda parecer una salida estratégica para aliviar la presión, los expertos advierten sobre los efectos negativos de este comportamiento.
El neuropsicólogo Wanderson Neves destaca que la práctica del «task masking» puede perjudicar tanto a quien la realiza como a los colegas a su alrededor.
«Cuando un empleado finge que está ocupado, la carga de trabajo puede recaer sobre los demás miembros del equipo, lo que genera desgaste físico y mental», explica Neves.
Además, el profesional que adopta esta estrategia puede enfrentar altos niveles de estrés y ansiedad debido al miedo a ser descubierto.
Según el especialista, esta situación puede aumentar el riesgo de trastornos psicológicos, como ansiedad, depresión e incluso el síndrome de Burnout – una condición reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y caracterizada por el agotamiento emocional y físico relacionado con el trabajo.
El papel de la tecnología y de la cultura corporativa
De acuerdo con el psicólogo y entrenador conductual Leandro Cunha, la relación entre la Generación Z y el entorno laboral necesita ser analizada teniendo en cuenta el uso de herramientas tecnológicas.
«Los jóvenes de esta generación han crecido en un mundo digital y acelerado. Para algunos, el ‘task masking’ surge por sobrecarga de tareas; para otros, es una estrategia para evitar responsabilidades adicionales que no desean asumir», dice Cunha.
Las empresas que desean adaptarse a la nueva realidad necesitan invertir en Mecanismos de Gestión de Productividad que fomenten el desempeño real, en lugar de solo la apariencia de ocupación.
Aspectos legales: ¿la práctica puede llevar al despido justificado?
El «task masking» también puede generar complicaciones jurídicas. La abogada laboralista Elisa Alonso aclara que la Justicia Laboral puede evaluar la práctica desde diferentes perspectivas.
«Si el empleado es sorprendido descuidando sus funciones y hay pruebas de que actuó de mala fe, puede ser sancionado», explica Alonso.
En casos extremos, esta práctica puede ser clasificada como desidia, una falta grave en el entorno laboral que puede resultar en despido justificado.
Por otro lado, si se prueba que las metas impuestas por la empresa son excesivas o inviables, la Justicia puede interpretar que el problema proviene del empleador, y no del empleado.
«Metas irreales pueden ser consideradas abusivas y sancionadas legalmente», complementa la especialista.
¿Cómo evitar el ‘task masking’ en el entorno corporativo?
Para reducir esta práctica, las empresas necesitan adoptar estrategias que promuevan un entorno de trabajo más equilibrado. Algunas acciones recomendadas incluyen:
- Adoção de modelos híbridos y flexibles, permitiendo que los empleados tengan más autonomía;
- Uso de herramientas de monitoreo de productividad para garantizar una evaluación más justa del desempeño;
- Definición de metas realistas y alcanzables, evitando cobranças excesivas;
- Diálogo abierto entre liderazgo y equipo para comprender desafíos individuales y colectivos.
La Generación Z tiene características y expectativas diferentes en relación al trabajo.
En lugar de combatir directamente el «task masking», las empresas pueden invertir en políticas que promuevan un entorno más productivo y saludable.

Isso sempre existiu a única diferença é que hoje se fala abertamente sobre, considerando que «as empresas» fingem valorizar «o seu ativo mais valioso» e claramente premiam os que usam a cabeça dos coleguinhas de degraus… Acho justo! O capitalismo que deu certo pra 1% tem que acabar!
Isso é mais velho que andar pra trás! Só quem já trabalhou em um **** escritório chato presencialmente em início de carreira sabe o suplício que é ter que permanecer nesse ambiente apenas para cumprir horário. É um verdadeira tortura psicológica!
Este não é um problema da geração Z. Sempre existiu isso, mas agora, por algum motivo, querem vilanizar uma geração inteira simplesmente por pensarmos diferente acerca do mercado de trabalho e das nossas obrigações enquanto membros ativos da sociedade.