El mercado laboral vive un momento de transformación, y los reclutadores sienten esto en la práctica. Historias recientes revelan cómo la relación entre empresas y jóvenes candidatos está cambiando, con dificultades en el proceso de contratación y mantenimiento de empleados.
En los últimos años, el mercado laboral ha estado enfrentando cambios en el perfil de los candidatos. Profesionales de reclutamiento afirman que encontrar y mantener empleados calificados se está convirtiendo en un desafío, especialmente entre los jóvenes de la llamada Generación Z.
Esta percepción ha sido reforzada por relatos de quienes lidian directamente con la selección y contratación de personal.
Lo más importante, según estos relatos, es que el problema no estaría ligado únicamente a la rotación natural.
-
Una de las carreteras más peligrosas de Brasil corta rocas de 160 millones de años con una grieta de 90 metros abierta por picos y un único tractor, revelando incluso el Acuífero Guaraní en Santa Catarina.
-
Brasil quiere convertirse en potencia militar y misiles capaces de alcanzar objetivos a hasta 200 km de distancia comienzan a ser producidos en una fábrica nacional de SIATT, que ya entrega el primer lote al Ejército y expande la vigilancia estratégica de la Amazônia Azul
-
Lo que conviene comprar en Paraguay en 2026 revela una diferencia absurda en electrónicos, con MacBook más de R$ 11 mil más barato y PS5 a la mitad.
-
Joven de una comunidad de Río de Janeiro, hija de madre soltera y exalumna de escuela pública, es aceptada en una de las universidades más competitivas del mundo y además consigue plaza en otras 4 instituciones de EE. UU.
Muchos señalan desinterés, baja calificación y disminución en la productividad como factores que dificultan la permanencia de los jóvenes en los puestos.
La cuestión plantea dudas sobre hasta qué punto es responsabilidad del empleador o del propio empleado.
Expectativas al Inicio de la Carrera
Uno de los puntos destacados por quienes ya han pasado por este momento es que, para muchos jóvenes, la motivación inicial no siempre está en la construcción de una carrera sólida.
Hay quienes admiten que, al entrar al mercado laboral, pensaban primero en los beneficios inmediatos, como despido y seguro de desempleo, en lugar de evolucionar profesionalmente dentro de la empresa.
Este tipo de mentalidad, desde la perspectiva de algunos reclutadores, contribuye a que las empresas necesiten reponer constantemente su plantilla de empleados.
Dado que una empresa necesita mantener productividad y resultados, no es viable contar con personas de bajo rendimiento durante mucho tiempo.
Casos en el Proceso de Reclutamiento
Historias reales muestran cómo la selección de candidatos puede convertirse en una tarea frustrante.
En un video publicado en el canal Maicon Kuster, un reclutador relató haber llamado a una candidata para un puesto de gestión.
Ella mostró interés, alegando que el desplazamiento hasta la nueva empresa sería mucho menor que en su empleo actual — alrededor de 20 a 30 minutos en lugar de tres horas.
Después de explicar las funciones, beneficios y valores, programaron un horario para que ella conociera la empresa y comenzara la integración.
No obstante, el día acordado, la candidata no apareció.
A pesar de las operaciones policiales que tenían lugar en la ciudad, el reclutador decidió esperar hasta más tarde, creyendo que el retraso podría deberse al tráfico.
Horas después, recibió un mensaje diciendo que ella prefirió ir a casa por miedo, sin avisar previamente.
Falta de Comunicación
La ausencia de un simple aviso dejó al reclutador esperando hasta el final de la jornada, frustrando el proceso.
El problema no fue solo la deserción, sino la falta de consideración al informar que no se presentaría.
El episodio refuerza la percepción de que la comunicación entre candidatos y empresas ha perdido terreno, especialmente en la generación Z.
Profesionales del sector afirman que no es raro que personas que actúan de esta manera regresen días o semanas después, preguntando si el puesto aún está disponible.
En este caso, la respuesta suele ser negativa.
Cambio de Actitud en Entrevistas
En el pasado, era común que los candidatos llegaran con anticipación, vestidos de manera adecuada y demostrando interés por el cargo.
Hoy en día, no es raro que aparezcan de forma informal, con retrasos y sin la misma preocupación por causar una buena impresión.
Algunos profesionales de recursos humanos señalan que esto refleja cambios culturales y de comportamiento de la generación Z, pero que el resultado práctico es la dificultad de contratación y la pérdida de tiempo en el proceso de selección.
Retorno a los Candidatos
La situación también plantea cuestionamientos sobre la postura de las empresas.
Entre los comentarios recibidos por los reclutadores, está la duda sobre si los empleadores dan retorno a los candidatos que no son aprobados.
Algunos afirman que, cuando es posible, informan previamente que la falta de contacto hasta una fecha específica significa que otra persona fue contratada.
No obstante, no siempre hay tiempo para dar respuestas individualizadas.
Esta ausencia de retroalimentación también puede contribuir a que el candidato sienta menos obligación de mantener una comunicación clara, creando un ciclo de desinterés mutuo.
Reflejo en el Mercado
Estas historias ilustran un escenario en el que empleadores y jóvenes candidatos parecen estar cada vez más distantes en expectativas y posturas.
Por un lado, las empresas necesitan compromiso, puntualidad y productividad. Por otro, los candidatos valoran más la flexibilidad y no demuestran la misma urgencia en seguir patrones considerados tradicionales.
Por lo tanto, la dificultad de reclutamiento puede ser resultado de la suma de factores culturales, de comportamiento y de comunicación de la generación Z.
Aunque los cambios sociales influyen en el perfil de los trabajadores, muchos reclutadores defienden que principios como el respeto al tiempo del otro y la claridad en las respuestas deberían permanecer.

-
-
2 personas reaccionaron a esto.