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Japón está a punto de lanzar un satélite que capta energía solar en el espacio y envía electricidad a la Tierra en forma de microondas, la tecnología promete generar energía las 24 horas del día sin depender de nubes, noche o paneles solares en el suelo.

Publicado el 26/05/2026 a las 14:01
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Japón aceleró el proyecto OHISAMA, que significa «Sol» en japonés, y prepara el lanzamiento de un satélite de 180 kilos capaz de captar energía solar en órbita a 400 kilómetros de altitud y transmitirla a una estación receptora en la Tierra mediante microondas. La potencia inicial será de solo 1 kilovatio, suficiente para encender una cafetera, pero el objetivo es validar la tecnología antes de escalar a 1 gigavatio para 2050. La iniciativa está coordinada por Japan Space Systems con financiamiento del gobierno japonés.

Japón está construyendo una forma de generar energía solar que no depende del clima, horario ni de paneles instalados en el suelo. El proyecto OHISAMA prevé el lanzamiento de un satélite equipado con un panel solar de 2 metros cuadrados en órbita baja, a 400 kilómetros de altitud, donde la luz del Sol es más intensa y constante que en la superficie terrestre. La energía solar captada en el espacio será convertida en microondas y enviada directamente a una estación receptora en la región de Saitama, en Japón, en un área de recepción con un radio de 40 kilómetros.

La potencia prevista para la fase inicial es de solo 1 kilovatio, el equivalente a mantener una cafetera encendida por algunas horas. Pero el objetivo no es generar volumen: es probar que la transmisión de energía solar del espacio a la Tierra funciona con precisión y seguridad. Si la prueba tiene éxito, Japan Space Systems planea escalar la tecnología a un satélite en órbita geoestacionaria a 36 mil kilómetros de altitud, con capacidad para transmitir 1 gigavatio de potencia para 2050, suficiente para abastecer a cientos de miles de hogares.

Por qué la energía solar en el espacio es diferente de la terrestre

imagen explicativa/ilustrativa
imagen explicativa/ilustrativa

La limitación más conocida de los paneles solares convencionales es que solo funcionan durante el día y pierden eficiencia bajo nubes, lluvia y contaminación atmosférica. En el espacio, la energía solar es constante: el sol no se pone, no hay nubes y la radiación es significativamente más intensa que al nivel del mar, donde la atmósfera absorbe parte de la energía antes de que llegue a los paneles.

Esta diferencia cambia completamente la ecuación energética. Un panel solar en el espacio capta energía solar 24 horas al día, 365 días al año, sin interrupción nocturna y sin variación estacional. La eficiencia de captación es superior porque no hay filtro atmosférico, y el sistema no ocupa área en el suelo, prescindiendo de los vastos terrenos que las granjas solares terrestres requieren. Para regiones remotas o zonas de desastre sin infraestructura eléctrica, la energía solar transmitida desde el espacio podría proporcionar electricidad de emergencia sin la instalación de ningún equipo local.

Cómo el satélite OHISAMA transforma luz en microondas

Satélite OHISAMA capta energía solar en el espacio y envía electricidad a la Tierra (Fuente de la imagen: Japan Space Systems)
Satélite OHISAMA capta energía solar en el espacio y envía electricidad a la Tierra (Fuente de la imagen: Japan Space Systems)

El proceso técnico del OHISAMA es directo. El satélite de 180 kilos captará energía solar a través de su panel fotovoltaico orbital. Esta energía solar será convertida en un haz de microondas dirigido con precisión a la estación receptora en la Tierra, donde antenas especializadas reconvertirán las microondas en electricidad utilizable.

La elección de microondas como medio de transmisión no es aleatoria. A diferencia del láser o la luz visible, las microondas atraviesan nubes y lluvia sin pérdida significativa de potencia, lo que garantiza que la transmisión de la energía solar funcione independientemente de las condiciones climáticas en la superficie. El equipo japonés también estudiará posibles impactos en la ionosfera, capa de la atmósfera que alberga señales de GPS y telecomunicaciones, como parte del protocolo experimental antes de cualquier ampliación.

La seguridad del haz de microondas que viene del espacio

La preocupación por la radiación es legítima, pero los datos técnicos tranquilizan. La densidad del haz de microondas que transmite la energía solar es comparable a la de la luz solar común en un día soleado, según análisis publicados por especialistas del sector. Sanjay Vijendran, de la Agencia Espacial Europea, afirmó que el riesgo de quemadura solar sería mayor que cualquier daño causado por el haz.

La precisión de la transmisión será el principal indicador de éxito de la prueba. Si el haz de energía solar se desvía de la estación receptora, la potencia se disipa de forma segura en la atmósfera sin causar daños. La tecnología fue diseñada para que el área de recepción sea lo suficientemente grande para absorber variaciones de direccionamiento, y el satélite tendrá sistemas de control que apagan la transmisión si detectan un desvío por encima de los límites tolerados.

Lo que otros países están haciendo con energía solar espacial

Japón no es el único país que investiga la captación de energía solar en el espacio. Estados Unidos desarrolla los proyectos PRAM y MAPLE, este último liderado por Caltech, que ya ha realizado pruebas de transmisión de energía solar por microondas a pequeña escala. China también ha anunciado planes para una estación orbital de energía solar, y la Agencia Espacial Europea lleva a cabo estudios de viabilidad sobre el tema.

Brasil no participa en ningún proyecto de energía solar espacial en este momento, pero el éxito del OHISAMA en Japón podría abrir camino para futuras asociaciones.

La posición geográfica de Brasil en el Hemisferio Sur y su liderazgo en producción fotovoltaica terrestre lo colocan como receptor natural si la tecnología avanza hacia la fase comercial en las próximas décadas. en el Hemisferio Sur y su liderazgo en producción fotovoltaica terrestre lo colocan como receptor natural si la tecnología avanza hacia la fase comercial en las próximas décadas.

La transición de la fase experimental a la generación a escala dependerá de la reducción de costos de lanzamiento, avances en transmisión de alta potencia y acuerdos internacionales sobre el uso del espectro de microondas.

¿Crees que la energía solar captada en el espacio y enviada por microondas se convertirá en realidad o es demasiado ciencia ficción? ¿Qué impresiona más: la idea de generar electricidad 24 horas sin nubes, el haz de microondas o el plan de 1 gigavatio para 2050? Cuéntanos en los comentarios.

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Maria Heloisa Barbosa Borges

Hablo sobre construcción, minería, minas brasileñas, petróleo y grandes proyectos ferroviarios y de ingeniería civil. Diariamente escribo sobre curiosidades del mercado brasileño.

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