La COP 30 fue tema en un taller realizado en Río de Janeiro con la participación de la EPE y del ONS. El encuentro destacó la justicia energética, la innovación digital, la expansión de los data centers, la energía limpia y la sostenibilidad en el sector eléctrico, preparando a Brasil para los debates de la conferencia climática en noviembre
La COP 30 ya ha comenzado a generar discusiones importantes en Brasil, incluso antes de noviembre, según un artículo publicado.
El pasado 24 de septiembre, la Empresa de Pesquisa Energética (EPE) y el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) llevaron a cabo, en Río de Janeiro, un taller preparatorio que reunió a especialistas para tratar temas que están en el centro de la agenda mundial: justicia energética, innovación y sostenibilidad.
El encuentro buscó acercar al país a los desafíos de la conferencia climática y presentar caminos prácticos para hacer que el sector eléctrico sea más justo, eficiente y preparado para el futuro.
-
Mientras el calor roba agua de los embalses y los países buscan nuevas áreas para energía limpia, Marruecos prueba paneles solares flotantes que funcionan como tapa energética y además generan electricidad.
-
Brasil alberga uno de los mayores sistemas de corales del mundo, esconde una biodiversidad impresionante en el Atlántico Sur y sorprende a los científicos por la dimensión de este gigante submarino.
-
China ocupa el desierto con una planta solar de 2 GW en Mongolia Interior, instala paneles elevados que crean sombra y humedad sobre la arena y transforma una granja de 2,96 mil millones de kWh al año en un arma inesperada contra la desertificación.
-
Islandia ha acumulado 25 millones de metros cúbicos de magma bajo Svartsengi en ocho meses y los geólogos dicen que la séptima erupción de Sundhnúkur debería abrir la fisura en las próximas semanas.
El evento contó con mesas de debate que mostraron cómo proyectos, estudios e indicadores pueden ayudar a reducir desigualdades en el acceso a la energía, además de ofrecer soluciones a demandas crecientes, como la expansión de los data centers y el uso de nuevas tecnologías.
Las intervenciones de los especialistas de la EPE y del ONS presentaron datos, previsiones y estrategias que se están trabajando para hacer que Brasil sea más competitivo y esté preparado para la transición energética.
Justicia energética y la lucha contra la pobreza energética
La COP 30 tendrá como una de sus pautas centrales la justicia energética, y este fue el enfoque de la participación de la superintendente de Estudios Económico-Energéticos y Ambientales de la EPE, Carla Achão.
Durante la mesa de la mañana, presentó el proyecto Teciendo Conexiones, desarrollado en conjunto con el Ministerio de Minas y Energía (MME) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El proyecto busca monitorear y enfrentar la pobreza energética en el país. Este concepto se define como la situación en la que familias o comunidades no pueden acceder a una cesta básica de servicios energéticos o no tienen sus necesidades cubiertas de manera adecuada.
Según la EPE, acabar con este problema es uno de los objetivos del Plan Nacional de Energía (PNE) 2055 y también del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 (ODS7), que trata del acceso universal a la energía limpia.
Carla destacó aún la importancia del Observatorio Brasileño de Erradicación de la Pobreza Energética (OBEPE), que reúne datos e indicadores capaces de mostrar cómo el problema está distribuido por el país y qué estrategias pueden adoptarse.
Esta iniciativa refuerza el papel de la EPE en la planificación a largo plazo y conecta la justicia energética al debate que se intensificará durante la COP 30.
Innovación digital y los desafíos de los data centers
La segunda mesa del taller se centró en la relación entre la COP 30, la innovación digital y el crecimiento de los data centers.
Daniel José Tavares de Souza, consultor técnico de la Superintendencia de Transmisión de Energía de la EPE, presentó cifras que muestran la dimensión de este desafío.
Se prevé que la demanda de energía para los data centers en Brasil alcance 19,8 GW para 2038, siendo la mayor parte concentrada en São Paulo, que solo suma 33 solicitudes de conexión a la Red Básica, frente a 29 en otros estados.
Daniel explicó un dilema conocido como “el problema del huevo y la gallina”: los inversores solo invierten en grandes plantas de carga si hay garantías de conexión a la red, pero la red solo se expande si hay confirmación de esas inversiones.
Para superar esta dificultad, la EPE ha estado realizando estudios prospectivos de expansión de la transmisión, permitiendo anticipar soluciones e incluir nuevas obras en la planificación del sector eléctrico.
Según el especialista, este movimiento es fundamental porque la explosión del uso de la inteligencia artificial tiende a aumentar la demanda de data centers, convirtiendo el tema en un desafío global que la COP 30 ayudará a poner en debate.

Energía limpia y almacenamiento en el sistema interconectado
Otro punto destacado en el taller fue la relación entre la COP 30 y el avance de las fuentes de energía limpia en Brasil.
André Makishi, analista de la Superintendencia de Generación de Energía de la EPE, reforzó que el almacenamiento de energía será cada vez más importante para dar soporte a la expansión de las renovables.
Citó que este recurso ya comienza a ser incorporado en estudios de planificación y aparece como una alternativa relevante para garantizar la seguridad del sistema eléctrico interconectado.
Entre las medidas, Makishi mencionó la Licitación de Reserva de Capacidad (LRCAP) como un instrumento que abre espacio para la inclusión del almacenamiento de energía en la matriz eléctrica.
Este proceso permitirá equilibrar el crecimiento de las fuentes renovables y la estabilidad de la red, demostrando que innovación y sostenibilidad van de la mano en la planificación de la transición energética que será debatida en la COP 30.
Sostenibilidad e infraestructura en el centro de las inversiones
El taller también mostró cómo la COP 30 está conectada a la discusión sobre sostenibilidad e infraestructura en el sector eléctrico.
Según Daniel Souza, los grandes proyectos de data centers demandan cientos de megavatios y dependen de regiones con infraestructura robusta. Esto explica por qué la región metropolitana de São Paulo y Campinas concentran el mayor número de inversiones.
El especialista destacó, sin embargo, que la red existente no fue planificada para atender cargas tan elevadas. Por eso, se vuelve esencial prever con claridad dónde y cuánta energía será necesaria en el futuro, asegurando que los estudios de la EPE puedan orientar nuevas inversiones.
La previsibilidad será clave para atraer capital y crear un ambiente más sostenible, puntos que estarán en evidencia durante la COP 30.

¡Sé la primera persona en reaccionar!