Formación geológica en el interior de Rio Grande do Norte preserva registros de vulcanismo antiguo, llama la atención por el paisaje de la caatinga y reúne interés científico, ambiental y turístico en un área protegida.
En el interior de Rio Grande do Norte, Angicos alberga el Pico do Cabugi, una formación geológica asociada a antiguos procesos volcánicos y localizada a orillas de la BR-304.
Rodeado por la vegetación de la caatinga, el relieve alcanza unos 590 metros de altitud y es señalado por investigadores como uno de los registros más conocidos del vulcanismo antiguo en el estado.
A pesar de ser llamado popularmente volcán extinto, el Cabugi es descrito por geólogos como una estructura volcánica preservada, formada a partir del magma que se consolidó dentro de un antiguo conducto.
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En la terminología técnica, se trata de un neck o plug volcánico, es decir, la porción endurecida de roca que permaneció en el camino por donde el magma subiría en dirección a la superficie.
“Se trata de una formación volcánica, correspondiente al neck, paso por donde sube el magma de un volcán, con rocas formadas hace cerca de 25 millones de años”, explica el geólogo Marcos Nascimento, profesor de la Universidade Federal do Rio Grande do Norte (UFRN).
Pico do Cabugi preserva rocas de origen volcánico
La composición del Pico do Cabugi reúne rocas de origen volcánico y formaciones más antiguas del basamento cristalino.
En el área central, hay presencia de basaltos, rocas oscuras formadas a partir del enfriamiento de material magmático.
En los alrededores, aparecen gneises y pegmatitas, clasificados, respectivamente, como rocas metamórficas e ígneas.
Según Marcos Nascimento, este conjunto de rocas ayuda a explicar el origen volcánico atribuido a la formación.
“En el lugar, además de basaltos, que son rocas volcánicas, en su porción central, tiene alrededor en relieve la presencia de gneis y pegmatita, rocas de naturaleza metamórfica e ígnea”, afirma el investigador.
Lo que se observa hoy, sin embargo, no corresponde a un cráter en actividad.
La forma cónica vista por quien pasa por la carretera resulta de procesos geológicos prolongados, entre ellos erosión y desmoronamiento de partes laterales de la antigua estructura.
Esta acción natural ayudó a exponer la roca solidificada que permaneció en el conducto volcánico.
Por qué el Cabugi no tuvo erupciones explosivas
El profesor Zorano Sérgio de Souza, también de la UFRN, afirma que el Cabugi está ligado a un tipo de vulcanismo no explosivo.
De acuerdo con el geólogo, la composición del magma es uno de los factores que diferencian esta formación de volcanes conocidos por erupciones violentas, como el Vesubio, en Italia.
“Es un vulcanismo no explosivo, no tenía gases como el Vesubio, por ejemplo, y por eso nunca tuvo erupción”, dice el geólogo.
Conforme a la explicación del profesor, la baja proporción de gases y de sílice en el magma redujo la posibilidad de explosiones.
En lugar de romper la superficie de forma violenta, el material se consolidó en el interior del conducto volcánico.
“El Cabugi no explotó porque el magma se solidificó aún en el interior del edificio volcánico. Representa el ‘plug’ o la ‘tapa’ de roca sólida que quedó en el conducto que conectaba la cámara magmática a la superficie”, detalla Souza.
La explicación técnica también ayuda a diferenciar el uso popular de la palabra “volcán” de la descripción adoptada por la geología.
Para el público, el formato del Cabugi remite a la imagen clásica de un volcán.
Para los especialistas, la estructura preservada corresponde principalmente al registro endurecido de un sistema magmático antiguo.
Brasil no tiene volcanes activos actualmente
El Pico do Cabugi no representa riesgo de erupción.
El Servicio Geológico de Brasil informa que el país no posee volcanes activos, aunque el territorio brasileño tiene registros de manifestaciones volcánicas en períodos geológicos antiguos.
La posición de Brasil en el interior de la Placa Sudamericana ayuda a explicar la ausencia de actividad volcánica actual.
En general, los volcanes activos están concentrados en bordes de placas tectónicas, áreas con mayor inestabilidad geológica.
Como el territorio brasileño se encuentra alejado de estas zonas, formaciones como el Cabugi son tratadas como registros del pasado geológico.
Hay, sin embargo, diferencias en las referencias usadas para indicar la edad de la formación.
Estudios sobre el Magmatismo de Macao, al cual el Cabugi está asociado, mencionan eventos datados en cerca de 25 millones de años.
Trabajos clásicos sobre el Pico do Cabugi también registran una datación aproximada de 19,7 millones de años para el magmatismo continental relacionado directamente con el pico.
Por ello, la forma más precisa de presentar la información es tratar al Cabugi como una formación volcánica de millones de años, ligada a uno de los registros más recientes de magmatismo continental en Brasil.
La referencia a los 25 millones de años aparece asociada al contexto más amplio del Vulcanismo de Macao.
Parque Ecológico Pico do Cabugy protege área de caatinga
El Pico do Cabugi integra el Parque Ecológico Pico do Cabugy, unidad de conservación estatal creada en 1988 por la Ley Estatal nº 5.823.
De acuerdo con el Instituto de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente de Rio Grande do Norte (Idema-RN), la unidad tiene 625,98 hectáreas, además de una zona de amortiguamiento de 2.302,95 hectáreas.
El área tiene como finalidad proteger la formación geológica, la fauna, la flora y la vegetación de la caatinga.
También se prevén actividades de investigación científica, educación ambiental y visitas controladas, siempre que estén autorizadas y acompañadas conforme a las normas de la unidad de conservación.
El geógrafo Ilton Soares, del Idema-RN, afirma que la erosión tuvo un papel importante en la apariencia actual del pico.
“Este proceso resultó en una formación considerada rara en Brasil. Esta es una de las grandes características de la unidad, lo que hace que ese lugar sea exuberante. Es un monumento geológico de una casi exclusividad”, afirma.
Por tratarse de una unidad de protección integral, las actividades realizadas en el parque deben seguir reglas de preservación.
La fiscalización corresponde al Idema, con el apoyo de organismos ambientales y de seguridad pública.
Investigaciones científicas, visitas técnicas y acciones turísticas también dependen de la autorización del instituto.
Cabugi integra el paisaje cultural de Rio Grande do Norte
Además del interés geológico, el Cabugi integra el paisaje cultural de Rio Grande do Norte.
El pico es usado como referencia visual en el sertão potiguar y aparece en relatos ligados a la historia, la geografía y el turismo regional.
El texto original informa que el nombre Cabugi proviene del tupi-guaraní y significa “pecho de muchacha”, en referencia a la forma del relieve.
Como no se localizó confirmación segura en fuente oficial o académica consultada, la información fue retirada del cuerpo principal del artículo.
También hay registros de que la formación ya fue llamada Serra de Itaretama, pero el significado atribuido a ese nombre exige la misma cautela.
Para quien recorre la BR-304, el Pico do Cabugi es un punto de referencia en el paisaje semiárido.
Para los investigadores, la formación funciona como área de estudio sobre procesos volcánicos antiguos, erosión y evolución del relieve en el Nordeste brasileño.
Entre la denominación popular de volcán extinto y la descripción técnica de cuello volcánico, el Cabugi permanece como una de las formaciones geológicas más conocidas de Rio Grande do Norte.

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