El uso de madera laminada cruzada y colada redefine los estándares constructivos y amplía soluciones sostenibles para edificios altos
La construcción civil está pasando por una transformación relevante con el regreso de la madera al centro de los proyectos estructurales, lo que llama la atención de arquitectos e ingenieros en diversos países. Los rascacielos de madera laminada ganan espacio de forma consistente, impulsados por avances técnicos y por preocupaciones ambientales que se han intensificado en los últimos años. Materiales como madera laminada cruzada y madera laminada colada permiten edificaciones más altas, ligeras y resistentes, al mismo tiempo que contribuyen a reducir impactos ambientales. Según un análisis publicado por Grist, organización enfocada en soluciones climáticas, esta tendencia acompaña tanto la evolución tecnológica como la necesidad de prácticas más sostenibles en la construcción civil.
Estructuras de madera alcanzan nuevos niveles de altura
La evolución de la ingeniería estructural ha ampliado significativamente el uso de la madera en construcciones verticales, permitiendo que capas sean pegadas para formar vigas más resistentes y estables. Este modelo viabiliza edificios entre 15 y 25 pisos, manteniendo niveles adecuados de seguridad estructural. En 2022, el Ascent MKE Building, ubicado en Milwaukee, Estados Unidos, fue inaugurado con aproximadamente 86,5 metros de altura, convirtiéndose en el edificio de madera más alto del mundo en ese momento. Este avance ocurre en un escenario marcado por el debate global sobre el cambio climático, en el cual la madera pasa a tener un papel relevante, ya que los árboles capturan carbono durante su crecimiento y este carbono permanece almacenado en la estructura de las construcciones. En Vancouver, Canadá, se completó el edificio The Hive, con 10 pisos, descrito como una de las mayores estructuras de madera con resistencia sísmica en América del Norte.

La ingeniería estructural garantiza resistencia sísmica
La seguridad de estas construcciones es resultado de soluciones técnicas específicas que van más allá del uso de la madera. Los edificios están diseñados con sistemas que aumentan su capacidad de resistencia a sismos, como ocurre en el caso de The Hive, que utiliza amortiguadores conocidos como Tectonus, responsables de absorber energía y ayudar a recentralizar la estructura después de temblores. Pruebas conducidas por la Universidad de California en San Diego refuerzan esta seguridad, ya que una construcción de 10 pisos fue sometida a 88 simulaciones de terremotos sin presentar daños estructurales. En el núcleo del edificio, se utilizó una pared oscilante de madera en masa, anclada a la fundación con varillas de acero de alta resistencia. El desempeño fue considerado positivo, conforme destacó Shiling Pei, profesor de la Colorado School of Mines, al evaluar los resultados obtenidos durante las pruebas.
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Seguridad contra incendios y uso combinado de materiales
A pesar del uso predominante de la madera, otros materiales siguen siendo fundamentales en las construcciones, como soportes metálicos en las vigas y fundaciones de concreto que sostienen la estructura. La producción de concreto aún presenta un impacto ambiental significativo, aunque existen esfuerzos para hacer este proceso más sostenible. En relación al riesgo de incendio, la madera laminada tiene un comportamiento específico, ya que durante la quema forma una capa de carbón en la superficie, que actúa como protección para la parte interna de la estructura. Este mecanismo contribuye a retardar la propagación del fuego, conforme explicó Lindsay Duthie, al destacar la función de esta capa como una barrera natural.
La sostenibilidad impulsa el uso de la madera en la construcción
El uso de la madera surge como alternativa al acero, cuya producción presenta un alto impacto de carbono en el sector industrial. La adopción de la madera puede asociarse a prácticas de manejo forestal controlado, permitiendo el uso de árboles más pequeños y contribuyendo a reducir riesgos de incendios forestales. Este conjunto de factores posiciona la madera ingenierizada como una solución estratégica para el futuro de la construcción civil, integrando desempeño estructural y responsabilidad ambiental. El avance de este modelo ocurre dentro de un escenario de adaptación climática, en el cual la construcción civil busca equilibrar eficiencia técnica y reducción de impacto ambiental.
¿Hasta qué punto los rascacielos de madera laminada podrán redefinir el futuro de las construcciones urbanas y transformar la forma en que se diseñan las ciudades?

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