Fin del impuesto federal reorganiza el Remessa Conforme, reduce parte del costo en las compras internacionales y mantiene el debate sobre el ICMS, la recaudación y la protección a la industria nacional
Un cambio de gran impacto en el comercio electrónico fue anunciado por el gobierno federal, atrayendo la atención nacional. La llamada ‘tasa de las blusitas’ fue eliminada para compras internacionales de hasta US$ 50 realizadas por personas físicas dentro del programa Remessa Conforme. La decisión elimina el impuesto federal de importación del 20%, pero mantiene el cobro estatal del ICMS. Este movimiento reorganiza las reglas de los pedidos internacionales, reduce parte del costo para los consumidores y reaviva el debate entre plataformas extranjeras, minoristas nacionales y cuentas públicas.
Fin de la tasa cambia compras de hasta US$50
La alteración será formalizada por una Medida Provisional firmada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y reglamentada por ordenanza del Ministerio de Hacienda. La nueva regla comenzará a regir después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión, según informó el gobierno. La expectativa de la Casa Civil era que esta publicación ocurriera aún este martes (12). La ministra Miriam Belchior afirmó que todas las compras de hasta US$ 50 para personas físicas tendrán el tributo federal eliminado. Sin embargo, el ICMS estatal seguirá siendo cobrado en esas operaciones.
El ICMS sigue pesando en el valor final
La decisión no cambia las reglas del impuesto estatal que incide sobre las compras internacionales. En abril, diez estados elevaron la alícuota del ICMS del 17% al 20% en este tipo de operación. Por ello, incluso sin el impuesto federal, el consumidor aún encontrará tributación en el precio final de los pedidos. El cambio, por lo tanto, reduce parte de la carga cobrada en las compras de bajo valor, pero no crea una exención total. Este punto mantiene dudas sobre el impacto real de la medida en el bolsillo de quienes compran en plataformas extranjeras.
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El cobro había comenzado en agosto de 2024
La tasa fue creada tras la aprobación del Congreso Nacional y la sanción presidencial. En agosto de 2024, el gobierno comenzó a cobrar el 20% de impuesto de importación sobre compras internacionales de hasta US$ 50. Hasta entonces, estas compras estaban exentas para empresas registradas en el Remessa Conforme. La medida surgió como respuesta a solicitudes de segmentos de la industria nacional, que alegaban competencia desleal con productos importados vendidos en plataformas digitales. El avance de las compras en línea durante la pandemia también fortaleció este debate.
El gobierno renuncia a una recaudación récord
La retirada del impuesto federal elimina una fuente importante de ingresos para la Unión. Según la Secretaría de la Recaudación Federal, el gobierno recaudó R$ 1,78 mil millones con pedidos internacionales solo entre enero y abril de 2026. El valor representa un aumento del 25% sobre el mismo período del año anterior, cuando la recaudación sumó R$ 1,43 mil millones. En 2025, la Recaudación Federal recaudó R$ 5 mil millones con este impuesto, un nuevo récord. Los ingresos ayudaban al equipo económico en la búsqueda de la meta fiscal del año.
El sector productivo defendía el mantenimiento de la tasa
Representantes del sector productivo, del comercio y del minorista defendieron la permanencia del cobro. En un manifiesto, afirmaron que la tasa redujo la disparidad tributaria entre plataformas internacionales de e-commerce y empresas nacionales. El vicepresidente Geraldo Alckmin también defendió la medida como instrumento de protección a la industria brasileña de productos de bajo valor. Por otro lado, los consumidores criticaban la tasa por encarecer artículos populares y reducir el atractivo de las compras internacionales de pequeño valor.
El debate fiscal y político vuelve al centro
La semana pasada, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, afirmó que el fin de la ‘tasa de las blusitas’ estaba en discusión dentro del gobierno. Declaró que no había tabú sobre el tema, siempre y cuando se preservaran los avances del Remessa Conforme. La oposición también comenzó a traer el asunto de vuelta al debate público. Así, la decisión ocurre en medio de presiones políticas, fiscales y económicas sobre el comercio electrónico. El fin del cobro federal cambia el escenario, pero mantiene abierta la discusión sobre competencia, recaudación y tributación.
El futuro de las compras internacionales
La nueva regla tiende a aliviar parte del costo de las compras internacionales de hasta US$ 50, pero el efecto final aún dependerá del ICMS estatal. La permanencia de este impuesto muestra que el consumidor no tendrá exención completa en los pedidos extranjeros. Al mismo tiempo, el gobierno pierde una recaudación multimillonaria que ayudaba en las cuentas públicas. El sector productivo, por su parte, sigue preocupado por la competencia de plataformas extranjeras.
Ante este escenario, ¿qué debería pesar más: el alivio al consumidor o la protección tributaria defendida por la industria nacional?

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