Templo de Bali convive con comportamiento inusitado de monos que roban objetos de turistas. La negociación por alimentos entre primates y humanos llama la atención y desafía la convivencia en el lugar sagrado.
En el sur de Bali, el templo Uluwatu, conocido por su ubicación al borde de un acantilado y por las ceremonias tradicionales al atardecer, tiene un fenómeno inusual que llama la atención de los turistas.
Allí, hay una verdadera banda de monos de cola larga (Macaca fascicularis) especializada en robar objetos de visitantes y luego negociarlos a cambio de alimentos.
Cerca de 600 de estos primates, considerados guardianes sagrados del lugar por la población local, han desarrollado un comportamiento que combina sigilo y regateo, sorprendiendo a investigadores y turistas.
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Comportamiento de los monos ladrones
La dinámica es rápida y eficiente. Los monos aprovechan la distracción de los turistas para robar smartphones, gafas de sol, billeteras y hasta aretes.
En cuestión de segundos, ellos sustraen el objeto y suben a los árboles cercanos para jugar con la nueva “adquisición”. Sin embargo, la devolución no es gratuita.
Para recuperar sus pertenencias, los turistas deben ofrecer frutas, galletas u otros alimentos a los monos, quienes hacen del intercambio una negociación organizada, a veces durando hasta 25 minutos.
Este comportamiento llamó la atención después de ser documentado en detalle por un reportaje del Wall Street Journal.
Según el texto, los monos actúan en grupo y presentan una “estrategia” que recuerda a una banda organizada.
El turista británico Jonathan Hammé, que vivió la experiencia, comentó: “Estaba admirando la vista cuando sentí algo en mi espalda. Era un mono que robó mis gafas de sol. Subió a un árbol y comenzó a jugar con ellas como si nada hubiera pasado.”

Para recuperarlos, fue necesario ofrecer Oreos al animal, un intercambio que revela la inteligencia y la astucia de los primates.
Datos y estudios sobre la práctica
Estudios realizados por investigadores de la Universidad de Lethbridge, en Canadá, indican que los monos presentan un comportamiento de toma de decisiones económicas, algo sin precedentes en el mundo animal.
Ellos eligen qué objetos robar basándose en el valor que perciben para los humanos, prefiriendo celulares y gafas a artículos menos valiosos como sombreros o gorras.
La negociación que sigue a la captura implica un intercambio proporcional entre el objeto llevado y la recompensa alimentaria, que puede variar desde frutas locales, como mangos y rambután, hasta galletas industrializadas.
Además de identificar y robar los artículos más valiosos, los monos demuestran una capacidad social de aprendizaje y adaptación.
Los nuevos integrantes del grupo observan y aprenden la técnica de robo y intercambio, perpetuando esta práctica entre las generaciones de primates.
Este comportamiento social confirma que no se trata solo de instinto, sino de una compleja interacción social que se fortalece con el tiempo, influenciada por la presencia constante de turistas y la oferta de alimentos como moneda de intercambio.
Importancia cultural del templo Uluwatu
El templo Uluwatu es un lugar de gran importancia cultural y espiritual para la población balinesa.
Fundado en el siglo XI, está dedicado a la deidad Sang Hyang Widhi Wasa, en forma de Rudra, y sus monos son considerados protectores sagrados del lugar.
El paradoja de la situación radica en el hecho de que estos animales venerados también se han convertido en una fuente de molestia para los visitantes, creando una relación ambigua entre la tradición religiosa y la convivencia con el turismo masivo.

Intentos de control y adaptación de los monos
Los intentos de la administración del templo para controlar el comportamiento de los monos han resultado ineficaces.
Tras prohibir la alimentación directa de los animales por parte de los turistas, la incidencia de los robos aumentó, lo que llevó a los cuidadores oficiales, conocidos como “pawang”, a intervenir para negociar y recuperar los objetos robados.
Kadek Ari Astawa, coordinador de los cuidadores, afirmó que los monos rápidamente se adaptaron a esta nueva dinámica, continuando a practicar el robo y el intercambio de forma aún más sistemática.
Experiencia de los turistas con los monos negociadores
Los turistas que han vivenciado esta experiencia relatan una mezcla de fascinación y frustración.
Taylor Utley, visitante de Estados Unidos, contó que un mono le robó el celular de la mano y que el objeto solo fue devuelto tras varios intentos de negociación con el animal, involucrando varias porciones de fruta.
La sensación, según ella, es estar frente a una “organización criminal de monos”, dada la estrategia adoptada por los primates.
Comportamiento adaptativo y aprendizaje social

Este fenómeno de los monos ladrones no es solo un espectáculo curioso, sino también un ejemplo claro de cómo el comportamiento animal puede ser moldeado por la interacción con el ser humano y por el ambiente cultural que lo rodea.
La negociación hecha por los monos del templo Uluwatu es un indicativo de la capacidad de los primates para desarrollar comportamientos complejos, que incluyen reconocimiento de valor, intercambio y aprendizaje social.
Aunque la situación cause incomodidad y preocupación para muchos turistas, también despierta interés científico.
La complejidad de las negociaciones y la capacidad de adaptación de los monos destacan la importancia de estudiar a estos animales no solo como seres salvajes, sino como participantes activos en la economía informal que se crea en torno al turismo.
El equilibrio entre el respeto cultural, la preservación ambiental y la seguridad de los visitantes es un desafío constante para las autoridades locales.
Mientras tanto, cada día cientos de visitantes llegan al templo atraídos por el espectáculo natural y cultural, y muchos acaban viviendo en la práctica la experiencia única de tener sus objetos robados y negociados por monos que, de manera sorprendente, se han convertido en verdaderos expertos en negociación.
¿Y tú, lector, cómo reaccionarías si tu celular fuera tomado por una banda de monos y solo pudiera ser recuperado mediante un intercambio por frutas o galletas?

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