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Más de 500,000 jabalíes han sido abatidos en 8 meses en Brasil, pero se estima que hay 1.25 millones, lo que genera preocupación por cultivos destruidos, rebaños amenazados y riesgo sanitario.

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Escrito por Noel Budeguer Publicado el 29/06/2026 a las 10:13 Actualizado el 29/06/2026 a las 10:15
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El avance de los jabalíes por el territorio brasileño preocupa al campo por unir perjuicio económico, amenaza a la biodiversidad y riesgo sanitario para la ganadería, especialmente en regiones donde cultivos y crianzas quedan vulnerables a la circulación de la especie.

Más de 500 mil jabalíes fueron abatidos en Brasil en solo 8 meses, según un levantamiento divulgado por Brasil61 con base en el SIMAF, sistema operado por el Ibama. Aun así, la especie invasora sigue preocupando a productores rurales, órganos ambientales y especialistas en sanidad animal por causar daños en cultivos, rebaños, cercas, manantiales y áreas naturales.

El dato más sólido está en los registros de manejo. Según el levantamiento, 511.466 jabalíes fueron abatidos en el país hasta agosto de 2025. El número muestra la dimensión del control ya realizado, pero también refuerza que la presión de la especie continúa como desafío para la agropecuaria, para la biodiversidad y para la vigilancia sanitaria.

Además de los registros oficiales de abate, el sector ligado al manejo afirma que el control necesitaría avanzar. En entrevista a Compre Rural, Rafael Salerno, presidente de la asociación Aquí Tem Javali, citó la estimación de más de 1,25 millón de jabalíes como alerta sobre la presión de la especie en el campo. El número no aparece como censo oficial consolidado del Ibama, del MAPA o de la Embrapa, pero ayuda a dimensionar la preocupación de entidades que acompañan el avance de los animales.

Un animal introducido se convirtió en amenaza nacional

Grupo de javalis evidencia o avanço da espécie invasora no Brasil, onde mais de 500 mil animais foram abatidos em apenas 8 meses e especialistas ainda estimam a necessidade de controlar 1,25 milhão para reduzir danos a lavouras, rebanhos, nascentes e à sanidade animal.
Grupo de jabalíes evidencia el avance de la especie invasora en Brasil, donde más de 500 mil animales fueron abatidos en solo 8 meses y especialistas aún estiman la necesidad de controlar 1,25 millón para reducir daños a cultivos, rebaños, manantiales y a la sanidad animal.

Grupo de jabalíes evidencia el avance de la especie invasora en Brasil, donde registros de manejo apuntan más de 500 mil animales abatidos en solo 8 meses, en medio de perjuicios en cultivos, rebaños, manantiales, cercas y áreas naturales.

El jabalí, de nombre científico Sus scrofa, es originario de Europa, Asia y del norte de África. En Brasil, fue introducido hace décadas, principalmente para consumo de carne, y encontró condiciones favorables para expandirse.

Con el paso de los años, la presencia en vida libre se ha convertido en un problema ambiental y productivo. La Embrapa señala que la especie ya ha sido detectada en 1.152 municipios. El mismo conjunto técnico cita registros de sacrificio en más de 2 mil municipios en el sistema de manejo de fauna del Ibama.

Este avance muestra que el tema ha superado la puerta de propiedades aisladas. Hoy, el jabalí aparece como un desafío de política pública, involucrando a productores, gobiernos estatales, Ibama, MAPA, Embrapa y órganos de defensa agropecuaria.

La cifra de 1,25 millones aparece en un reportaje de Compre Rural a partir de una entrevista con Rafael Salerno, presidente de la asociación Aquí Hay Jabalí. Como no hay un censo oficial consolidado sobre la población nacional de jabalíes, el dato debe ser presentado como estimación de una entidad ligada al manejo, y no como un número cerrado del gobierno. Aun así, refuerza la percepción de que el control actual no acompaña la velocidad de expansión de la especie.

Cultivos, rebaños y manantiales sienten el impacto

En el campo, el perjuicio aparece de varias formas. Los jabalíes revuelven el suelo, invaden cultivos, rompen cercas, dañan pastizales, alcanzan áreas de preservación y pueden destruir manantiales.

Entre los cultivos más afectados en los relatos técnicos y productivos están maíz, soja, trigo, arroz, sorgo, hortalizas, mandioca, caña de azúcar y pastizales. En Mato Grosso do Sul, una circular técnica de Embrapa Pantanal cita relatos de productores de Rio Brilhante con daños que pueden llegar al 30% en algunos lotes.

El problema también llega a los rebaños. Hay registros de ataques a animales menores, además de la competencia por alimento con especies nativas y la degradación de ambientes sensibles.

Para pequeños productores, este impacto puede ser aún más pesado. Un daño en cultivo, cerca o área de cría no representa solo una pérdida ambiental. Muchas veces, significa una reducción directa de ingresos en propiedades que ya operan con un margen ajustado.

Los jabalíes avanzan sobre los cultivos y dejan un rastro de destrucción en el campo, un escenario que ayuda a explicar la alerta de los especialistas tras registros que indican más de 500 mil sacrificios en 8 meses en Brasil.

Los jabalíes avanzan sobre los cultivos y dejan un rastro de destrucción en el campo, un escenario que ayuda a explicar la alerta de los especialistas tras más de 500 mil sacrificios registrados en 8 meses y la estimación de que Brasil aún necesita controlar 1,25 millones de animales para evitar mayores perjuicios.
Los jabalíes avanzan sobre los cultivos y dejan un rastro de destrucción en el campo, un escenario que ayuda a explicar la alerta de los especialistas tras más de 500 mil sacrificios registrados en 8 meses y la estimación de que Brasil aún necesita controlar 1,25 millones de animales para evitar mayores perjuicios.

El riesgo sanitario preocupa a la porcicultura brasileña

El avance de los jabalíes también enciende una alerta sanitaria. La Embrapa explica que, dentro del concepto de Salud Única, la especie preocupa por poder circular entre ambientes silvestres y áreas productivas, llevando o transmitiendo patógenos.

El riesgo es especialmente sensible para la porcicultura. Como jabalíes y cerdos domésticos pertenecen a la misma especie, pueden infectarse unos a otros en determinadas condiciones. Por eso, el MAPA incluye a los cerdos asilvestrados, grupo que abarca jabalíes, cerdos domésticos en vida libre e híbridos, en su plan de vigilancia sanitaria.

Entre las enfermedades monitoreadas están Peste Porcina Clásica, Peste Porcina Africana y PRRS. La Organización Mundial de Sanidad Animal, la WOAH, define la Peste Porcina Africana como una enfermedad viral altamente contagiosa de cerdos domésticos y silvestres, con mortalidad que puede llegar al 100%. No representa riesgo para la salud humana, pero puede causar un fuerte impacto económico.

La Peste Porcina Clásica también entra en el radar. Según la WOAH, se trata de una enfermedad viral contagiosa que afecta a cerdos domésticos y silvestres, con transmisión por contacto directo y posibilidad de supervivencia del virus en productos porcinos refrigerados o congelados.

Santa Catarina discute pago por jabalí abatido

Video de YouTube

En Santa Catarina, el tema ganó fuerza política y sanitaria. El estado tiene la Ley nº 18.817/2023, que autoriza el control poblacional y el manejo del jabalí. Esta norma, sin embargo, es cuestionada en el STF a través de la ADI 7808.

La PGE-SC defiende que la medida busca reducir daños ambientales, económicos y sanitarios provocados por una especie invasora ya considerada nociva por el Ibama.

Según la PGE-SC, datos de IMA, Cidasc, Embrapa e Ibama indicaban presencia del jabalí en el 60% de los municipios catarinenses. Para un estado con fuerte producción porcina, este número ayuda a explicar la urgencia del debate.

El caso catarinense muestra cómo el avance de los jabalíes dejó de ser solo una queja de productores aislados. La presencia de la especie pasó a exigir reacción de órganos ambientales, entidades agropecuarias y gobiernos estatales, especialmente en áreas donde la producción animal tiene peso económico relevante.

El control está permitido, pero sigue reglas

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El control del jabalí está permitido en Brasil, pero no funciona como caza deportiva libre. La Instrucción Normativa nº 3/2013 de Ibama declaró la nocividad de la especie y autorizó el control poblacional en vida libre en todo el territorio nacional.

En la práctica, el manejo exige registro, autorización, registro en el sistema correspondiente y envío de informes. La página oficial de Ibama también menciona la IN 12/2019, que instituyó el SIMAF, y la Portaria Interministerial nº 232/2017, responsable del Plan Nacional de Prevención, Control y Monitoreo del Jabalí.

Este punto es central para evitar confusión. Lo que la legislación permite es manejo con finalidad ambiental y sanitaria, dentro de reglas específicas. No se trata de una liberación amplia para abatir sin control.

El problema no cabe en una solución simple

Los especialistas defienden que la respuesta necesita ser integrada. El Plan Jabalí reúne acciones de legalidad, prevención, monitoreo, mitigación de impactos, control, investigación, capacitación, comunicación y sensibilización.

Esto significa que el abatimiento autorizado puede formar parte de la estrategia, pero no resuelve por sí solo. Monitoreo, vigilancia sanitaria, orientación técnica, protección de áreas sensibles y cooperación entre productores y organismos públicos son piezas del mismo tablero.

El avance de los jabalíes muestra cómo una especie introducida para uso humano puede convertirse en un problema de escala nacional. Lo que comenzó como presencia rural hoy amenaza cultivos, biodiversidad, rebaños y la seguridad sanitaria de una de las cadenas más importantes del agronegocio brasileño. Controlar la expansión dejó de ser solo una demanda del productor afectado. Se convirtió en una disputa mayor sobre protección ambiental, producción de alimentos y capacidad del país de actuar antes de que el perjuicio sea aún más difícil de contener.

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Noel Budeguer

Soy periodista argentino radicado en Río de Janeiro, con foco en energía y geopolítica, además de tecnología y asuntos militares. Produzco análisis y reportajes con lenguaje accesible, datos, contexto y visión estratégica sobre los movimientos que impactan a Brasil y al mundo. 📩 Contacto: noelbudeguer@gmail.com

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