El histórico barco S.S. United States se hundirá en noviembre de 2025 en Florida para convertirse en el mayor arrecife de coral artificial del mundo e impulsar el turismo de buceo.
El S.S. United States, uno de los barcos más grandes e icónicos jamás construidos, se hundirá en el fondo del mar en la costa del condado de Okaloosa, en Florida, en noviembre de 2025. La operación está siendo conducida por Tim Mullane, veterano de la Marina y especialista en naufragios, quien prepara el barco para convertirse en el mayor arrecife de coral artificial del mundo.
Capitán Mullane: el hombre detrás del naufragio planeado del barco S.S. United States
La decisión de sumergir el barco tiene como objetivo estimular el turismo subacuático y preservar la vida marina, transformando el antiguo transatlántico en un hábitat ecológico.
Para ello, Mullane y su equipo de 30 personas están llevando a cabo un proceso riguroso de descontaminación y limpieza de la embarcación, que ya ha sido utilizada por personalidades como John F. Kennedy y Elizabeth Taylor.
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El barco que se transformaba en laboratorio flotante: el FLIP, de 108 metros de largo y 91 metros sumergidos verticalmente, operó durante 60 años antes de ser desmantelado en 2023.
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Tim Mullane, conocido como «hundidor profesional», dedica su carrera a transformar barcos antiguos en arrecifes de coral.
A los 54 años, el exmilitar dirige la empresa Coleen Marine, especializada en naufragios controlados con fines ambientales.
“Somos los agentes fúnebres del barco, llevándolo a su lugar de descanso final”, afirma Mullane. Según él, el trabajo implica meses de preparación para asegurar que ningún material tóxico afecte la vida marina cuando ocurra el naufragio.
Desde abril, el S.S. United States está anclado en la bahía de Mobile, en Alabama, donde está pasando por una extensa limpieza.
Los tanques de combustible están siendo lavados con chorros de alta presión, la pintura vieja removida y materiales peligrosos desechados.
El equipo también abrirá agujeros estratégicos en el casco del barco, basándose en simulaciones realizadas por ingenieros, para garantizar que el barco se hunda de pie, con seguridad y control.
“No hay un proyecto más grande que este —y nunca habrá”, destaca Coleen O’Malley, cofundadora de la empresa.
Barcos como arrecifes
El uso de barcos hundidos para crear arrecifes de coral artificiales no es nuevo. La práctica comenzó en Estados Unidos en las décadas de 1980 y 1990, especialmente con barcos militares desactivados de la Segunda Guerra Mundial.
El condado de Okaloosa, por ejemplo, pagó US$ 1 millón por la embarcación para reforzar su estrategia de turismo ecológico.
“Más arrecifes artificiales significan más buceadores, y más buceadores significan más ingresos para la ciudad”, explica Mullane.
Riesgos y desafíos del naufragio controlado
A pesar de la planificación detallada, hundir un barco de este tamaño implica riesgos.
Si el agua se libera de forma incorrecta, el barco puede volcarse o hundirse antes de tiempo. Eso fue lo que casi sucedió con el Spiegel Grove, en 2002.
Para evitar errores, el equipo de Mullane utiliza modelos digitales que simulan el comportamiento del barco durante el naufragio.
El objetivo es que, al ser perforado, el barco tarde menos de 45 minutos en hundirse y alcanzar 54 metros de profundidad en el océano.
A pesar del objetivo ecológico y turístico, Mullane admite que hay un lado emocional en este tipo de misión. “Perderlos es muy deprimente”, dice él sobre los barcos que hunde.
El S.S. United States, con su rica historia y arquitectura grandiosa, será el mayor proyecto de la carrera de Mullane. “Es un barco simplemente hermoso”, finaliza el capitán, que estará a bordo hasta el último segundo, antes de retirarse en el remolcador que acompañará el naufragio.
Con información del sitio National Geographic Brasil.
