Venta de Serra Verde a USA Rare Earth por US$ 2,8 mil millones expone cómo la mina de tierras raras en Goiás, creada con capital extranjero desde 2010, se convirtió en pieza central en la disputa entre Brasil, Estados Unidos y China por minerales críticos, soberanía mineral, industria estratégica y control de la cadena global de tecnología.
La venta de la minera Serra Verde, ubicada en Minaçu, Goiás, a la estadounidense USA Rare Earth, por US$ 2,8 mil millones, colocó las tierras raras brasileñas en el centro de una disputa política, económica y estratégica. La operación, anunciada en abril de 2026, cobró importancia en vísperas de la reunión entre Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, programada para el 7 de mayo de 2026, en la Casa Blanca.
Sin embargo, a pesar del discurso sobre la entrega de una empresa brasileña al capital extranjero, Serra Verde nunca perteneció originalmente a Brasil. La minera fue constituida en 2010 con capital de Denham Capital, de Boston, de Energy & Minerals Group, de Houston, y de Vision Blue Resources, del Reino Unido.
Así, la operación representó un cambio de control entre grupos extranjeros, no la venta de una empresa nacional. En la práctica, el activo salió de una estructura euroamericana y pasó a otra compañía de Estados Unidos.
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Venta de Serra Verde cobra peso político en medio de la agenda Brasil-EE. UU.
En este escenario, la explotación de minerales críticos en suelo brasileño entró en la agenda diplomática entre Brasil y Estados Unidos. El tema será discutido por Lula y Trump el 7 de mayo de 2026, según el texto base.
Durante una visita a la India, en febrero de 2026, Lula defendió que Brasil use sus reservas para fortalecer la industria nacional. La posición reforzó el discurso de que el país debe producir más internamente, en lugar de solo exportar materia prima.
Aun así, el gobierno federal ya tenía conocimiento de la operación que involucra a Serra Verde. Según el texto base, la Unión tenía competencia para acompañar, evaluar o interferir en el proceso, pero no impidió la negociación.
Proyecto aprobado en la Cámara apunta a minerales críticos y capital extranjero
Ante la repercusión, el gobierno envió al Congreso un proyecto de ley para regular el sector de minerales críticos. La Cámara aprobó la propuesta el 6 de mayo de 2026.
El texto permite que el gobierno vete la venta de mineras a empresas extranjeras. También autoriza incentivos fiscales para compañías que procesen y transformen materiales dentro de Brasil.
Con esto, el Planalto intenta crear una barrera regulatoria después de años de indefinición. Sin embargo, la medida llegó solo después de la transferencia de Serra Verde al control norteamericano.
Goiás no tenía competencia para autorizar la operación
A pesar de las críticas al gobierno de Goiás, la venta no dependía de autorización estatal. El texto base señala que Goiás firmó solo una declaración de intenciones de buena fe con el gobierno de Estados Unidos.
Según la Constitución Federal, el subsuelo pertenece a la Unión. Por lo tanto, las concesiones de explotación, la transferencia de titularidad y el análisis de capital extranjero en activos estratégicos son temas federales.
A los Estados les corresponde principalmente el licenciamiento ambiental. Por ello, la venta de Serra Verde pasó por la esfera federal, mientras que el gobierno de Goiás no tenía poder decisorio sobre la transferencia.
Tierras raras se convierten en pieza estratégica en la disputa global con China
Al mismo tiempo, Estados Unidos busca nuevas fuentes de tierras raras para reducir la dependencia de China. Según el texto base, Pekín domina cerca del 90% del procesamiento y refinado mundial de estos minerales.
En consecuencia, Brasil pasó a ser visto como una alternativa estratégica. La mina de Minaçu ganó relevancia por estar ligada a materiales utilizados en tecnología, industria, defensa y transición energética.
Mientras tanto, el gobierno brasileño intenta defender una mayor agregación de valor dentro del país. La contradicción, sin embargo, radica en el retraso regulatorio: Brasil ha tenido diferentes gobiernos desde la creación de Serra Verde, pero solo reaccionó ahora.
Lo que la venta de Serra Verde revela sobre la política mineral brasileña
Por lo tanto, el caso expone una disputa mayor que la compra de una minera. La venta reveló fallas de planificación, demora regulatoria y divergencias sobre el papel del Estado en la protección de activos estratégicos.
También mostró que el debate sobre la soberanía mineral cobró fuerza solo después del cambio de control. Antes de eso, según el texto base, el capital extranjero ya comandaba el emprendimiento desde su origen.
Así, Serra Verde se convirtió en símbolo de una discusión urgente: ¿cómo pretende Brasil transformar las tierras raras en industria, tecnología, empleos e influencia geopolítica sin perder espacio en la cadena global?

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