Proyecto inédito en el sector de minería brasileña desarrolla motor V16 que utiliza 70% de etanol y 30% de diésel. Con más de 2.800 cv, iniciativa de Cummins, Vale y Komatsu promete reducir hasta 70% de las emisiones de CO₂.
Un motor con más de 2.800 caballos, movido a una mezcla de etanol y diésel, está en desarrollo para uso en la minería. La propuesta nace de una asociación entre Vale, el fabricante japonés Komatsu y la norteamericana Cummins. El enfoque es claro: transformar la operación de vehículos pesados en las minas brasileñas.
La propuesta del motor flexible va mucho más allá de lo que conocemos en los automóviles. Con tamaño y potencia superlativos, se utilizará en camiones fuera de carretera que transportan cientos de toneladas en condiciones extremas.
¿Cómo funciona el motor flexible de la minería?
Llamado QSK60, el motor de Cummins es un V16 con hasta 2.889 caballos y un torque de 1.143 kgfm. El proyecto actual adapta esta configuración para operar con 70% de etanol y 30% de diésel.
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El objetivo es reducir de forma significativa las emisiones de CO₂, un paso decisivo en el camino de la descarbonización de la industria pesada.
La versión flexible fue anunciada en julio de 2024, con previsión de pruebas de campo por parte de Komatsu en 2026.
Según Cummins, la nueva combinación de combustibles puede disminuir las emisiones de carbono en hasta 70%.
Proyecto exclusivo para las operaciones en Brasil
A pesar de ser desarrollado en la sede de Cummins, en Indiana, Estados Unidos, el motor fue pensado exclusivamente para el mercado brasileño.
La iniciativa atiende directamente a las necesidades de sostenibilidad de la minería nacional, especialmente en las operaciones de Vale.
La minera, que ha adoptado metas rigurosas de reducción de impacto ambiental, ve en este proyecto un hito tecnológico.
El uso del etanol, combustible abundante en Brasil, contribuye a la política de valorización de fuentes renovables.
Un motor fuera de los estándares convencionales
El motor QSK60 pesa 7.794 kg en seco, pudiendo llegar a 9.616 kg con fluidos. Será instalado en camiones Komatsu con hasta 107.600 kg de peso operativo.
Estos vehículos alcanzan una velocidad máxima de solo 30 km/h, pero son fundamentales para mover toneladas de mineral en terrenos accidentados.
A diferencia de los motores de turismo, que priorizan velocidad y ligereza, este tipo de propulsor está hecho para resistir, empujar y durar.
Aun con baja velocidad, el rendimiento y la robustez son cruciales en el entorno de la minería.
La revolución de la minería comienza con el motor
La definición de motor flexible adquiere un nuevo sentido con el proyecto de Cummins. Con enfoque en la sostenibilidad y en la operación segura de maquinaria pesada, la propuesta abre camino a una minería más limpia en Brasil.
La participación de gigantes como Vale y Komatsu otorga peso al proyecto. La expectativa es que, hasta 2026, las pruebas de campo demuestren la viabilidad de la nueva tecnología.
Con información del sitio AutoPao
