Protesta contra el proyecto Ken Betwa expone mujeres indígenas en piras funerarias, niños en brazos, presa Daudhan, río artificial de 221 km y miedo de aldeas quedar bajo agua en India
Mujeres indígenas se acostaron sobre piras funerarias simbólicas, algunas con niños en brazos, para protestar contra el proyecto Ken Betwa en India. La escena llamó la atención porque transformó el miedo de perder aldeas, casas y tierras en una imagen extrema de resistencia.
La información fue divulgada por Times of India, periódico indio de noticias generales y regionales. La protesta ocurrió el 9 de abril de 2026, en el distrito de Chhatarpur, en Madhya Pradesh, y reunió a cientos de agricultores indígenas, en su mayoría mujeres.
En el centro de la disputa están la presa Daudhan, un canal de 221 km y una obra de interconexión de ríos que promete llevar agua a regiones secas. Para las comunidades, sin embargo, el avance del proyecto puede significar desplazamiento, pérdida de tierras y riesgo para aldeas enteras.
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Mujeres se acostaron sobre piras funerarias para transformar miedo en protesta
El acto recibió el nombre de chita andolan, expresión usada para la protesta sobre piras funerarias simbólicas. En lugar de carteles comunes, las mujeres usaron su propio cuerpo para mostrar que la pérdida de la tierra puede representar una especie de muerte para la comunidad.

La imagen ganó fuerza porque había niños en brazos de varias manifestantes. El mensaje era simple y contundente: el futuro de las familias también está en juego.
La frase ligada a la protesta tuvo traducción como justicia o muerte. Resume la sensación de quienes temen ser retirados de un área donde viven, cultivan, crían hijos y mantienen vínculos con la comunidad.
El impacto visual explica por qué el caso ganó repercusión. No se trata solo de una obra de agua, sino de una disputa que involucra aldeas, memoria, territorio y supervivencia.
Proyecto Ken Betwa prevé presa gigante y canal para llevar agua entre ríos
El proyecto Ken Betwa busca transferir agua de la cuenca del río Ken a áreas conectadas a la cuenca del Betwa. La promesa es atender regiones que sufren con la falta de agua, principalmente en partes de Madhya Pradesh y Uttar Pradesh.
La obra incluye la presa Daudhan, una red de canales con más de 200 km y estructuras ligadas a la irrigación y a la generación de energía. El canal mencionado en el proyecto alcanza los 221 km, número que ayuda a mostrar el tamaño de la intervención.

En la práctica, una obra de este tipo funciona como un gran camino artificial para el agua. Cambia la forma en que el agua circula entre regiones y puede abastecer áreas que tienen dificultad en el acceso a este recurso.
Por otro lado, cuando una presa crece sobre áreas habitadas, las comunidades cercanas empiezan a temer inundaciones, desplazamiento y pérdida de tierras usadas para vivienda, cultivo y sustento.
Presa Daudhan se convirtió en el punto más sensible para aldeas amenazadas
La presa Daudhan aparece como una de las partes más delicadas de la obra. Está ligada a la formación de una gran estructura de almacenamiento y distribución de agua dentro del proyecto Ken Betwa.
Times of India, periódico indio de noticias generales y regionales, detalló que los residentes contrarios al proyecto señalan preocupaciones con tierra, derechos sobre bosques y desplazamiento. Estos puntos explican por qué la resistencia creció entre agricultores indígenas.
Para quienes viven en las aldeas, la discusión no se limita al tamaño de la presa. El miedo involucra salir del lugar donde la familia vive, perder área de cultivo y no saber cómo será la vida después de la obra.
Este tipo de impacto suele ser difícil de medir solo con números. Una casa puede ser reconstruida en otro lugar, pero los lazos comunitarios, la rutina, el río, el bosque y la memoria familiar no se transfieren con la misma facilidad.
Gobierno promete agua, irrigación y energía, pero comunidades temen pagar el precio
El proyecto es defendido por autoridades como una obra capaz de llevar agua a regiones secas. La promesa incluye irrigación, abastecimiento para la población y generación de energía.
Entre los datos mencionados se encuentran la atención a más de 10 lakh hectáreas de tierra y agua potable para cerca de 62 lakh personas. La palabra lakh se usa en la India para contar grandes cantidades.
Estos números muestran por qué la obra es considerada estratégica. En áreas con sequía, la llegada de agua puede cambiar la agricultura, el suministro y la seguridad de muchas familias.
Aun así, las comunidades afectadas ven otro lado. Para ellas, el beneficio prometido para una región no puede ignorar el riesgo de que aldeas queden sumergidas y familias sean desplazadas.
La tensión con la policía aumentó el peso político de la protesta
La movilización ganó aún más atención tras la tensión entre manifestantes y policías. Mujeres que participaban en el acto chocaron con la policía durante un intento de dispersión.

Después del enfrentamiento, los policías se retiraron y las comunidades mantuvieron la intención de continuar la protesta. El episodio reforzó la imagen de resistencia liderada por mujeres.
También hubo informes de dificultades de circulación y de acceso a artículos básicos durante la movilización. Para los residentes, estos obstáculos aumentaron la sensación de presión sobre las aldeas.
A pesar de las restricciones cerca de los lugares de protesta, parte de la manifestación se llevó al medio del río Ken. Este gesto reforzó el símbolo central del conflicto: una disputa por el agua, la tierra y el derecho a permanecer en el territorio.
Por qué la imagen de las mujeres en las piras funerarias se viralizó
La fuerza de la imagen está en la mezcla de elementos raros en una sola escena. Hay mujeres indígenas, niños en brazos, piras funerarias, una presa gigante, un río artificial y el miedo a que las aldeas desaparezcan.
Esta combinación hace que el caso sea fácil de entender incluso para quienes nunca han oído hablar del proyecto Ken Betwa. El mensaje visual es directo: familias enteras creen que pueden perder todo con el avance de la obra.
La protesta también llama la atención porque coloca a personas comunes en el centro de una discusión de infraestructura. En lugar de hablar solo de canales, presas y promesas de agua, la escena muestra a quienes viven en el camino de la obra.
Por eso, el caso cruza fronteras. Muestra cómo los grandes proyectos pueden parecer una solución para unos y una amenaza para otros, especialmente cuando las comunidades tradicionales se encuentran en el área afectada.
Disputa muestra el lado humano de las grandes obras de agua
El proyecto Ken Betwa se presenta como una respuesta para la falta de agua, irrigación y energía. Al mismo tiempo, la protesta de las mujeres indígenas muestra que una obra de este tamaño puede cambiar la vida de comunidades enteras.
La escena de las piras funerarias no fue solo un acto dramático. Resumió el miedo al desplazamiento, la inseguridad sobre tierras y la sensación de que las aldeas pueden pagar el precio más alto por una obra hecha en nombre del desarrollo.
Cuando una presa promete llevar agua a millones, pero también pone a comunidades en alerta, la pregunta se vuelve inevitable: ¿hasta qué punto una gran obra debe avanzar antes de garantizar seguridad real para quienes viven en su camino?
¿Crees que los proyectos gigantes de agua deben ser detenidos hasta que todas las familias amenazadas tengan garantías claras sobre tierra, vivienda y futuro? Deja tu opinión en los comentarios.

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