Suspendida entre dos edificios en Nine Elms, la Sky Pool impresiona por los números, por la ingeniería que absorbe movimientos estructurales y por el debate sobre innovación y lujo
Imagina flotar en el aire, a 35 metros de altura, observando la vida cotidiana de Londres justo debajo de tus pies. Esa sensación es el punto central de la Sky Pool, considerada la primera piscina transparente del mundo suspendida entre dos edificios. La atracción forma parte del emprendimiento Embassy Gardens, en el barrio de Nine Elms, y se destaca tanto por el impacto visual como por la complejidad técnica involucrada en su construcción.
Una piscina que desafía la gravedad
A diferencia de lo que muchos imaginan, la Sky Pool no está hecha de vidrio. La estructura fue producida en acrílico transparente de altísima resistencia, material elegido por su claridad óptica superior y por tener un índice de refracción muy próximo al del agua.
Según el fabricante Reynolds Polymer, esta combinación permite la transparencia total sin comprometer la seguridad, incluso a decenas de metros del suelo.
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Fabricada en los Estados Unidos, la estructura fue transportada en una única pieza hasta Londres. Los números impresionan: las paredes laterales tienen 180 mm de espesor y 3,2 metros de profundidad, mientras que el fondo de la piscina está reforzado con 360 mm.
Vacía, la estructura pesa 50 toneladas y fue diseñada para soportar alrededor de 148 mil litros de agua.
Ingeniería pensada para edificios en movimiento
El mayor desafío del proyecto, desarrollado por las oficinas HAL Architects y Eckersley O’Callaghan, no estaba solo en el peso del agua.
Los edificios altos se mueven naturalmente debido al viento y a la dilatación térmica, lo que inviabilizaría una conexión rígida entre las torres.
La solución encontrada fue permitir movilidad controlada. La piscina reposa sobre “bañeras” de acero con rodamientos de puente, tecnología que permite pequeños deslizamientos.
Así, la estructura absorbe los movimientos de los edificios sin comprometer el acrílico ni la estabilidad del agua, estando conectada por varillas de acero post-tensionadas que garantizan flexibilidad.
El proceso de izado e instalación de esta “puente líquida” fue detallado por el canal Futurology, que cuenta con 355 mil suscriptores, ayudando a dimensionar la complejidad de la obra.
Un privilegio para pocos
Aunque es visible para cualquier peatón que circule por Nine Elms, el acceso a la Sky Pool es restringido a los residentes del Embassy Gardens y a los miembros del EG:le Club.
Además de la piscina de 25 metros, el espacio incluye spa, bar y un invernadero, con vista panorámica al London Eye, al Palacio de Westminster y al Río Tamésis.
Inaugurada en 2021, la Sky Pool dividió opiniones. Para algunos, es un hito de la ingeniería contemporánea; para otros, un símbolo de la exclusividad urbana.
Aun así, el logro técnico permanece como referencia singular en la construcción civil.
Con información de BMC News.


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