Nike anunció este jueves (23) el despido de unos 1.400 empleados, con recortes concentrados en el área de tecnología. La medida forma parte de un plan para optimizar operaciones e integrar la cadena de suministro, mientras la empresa enfrenta una caída de ventas que ya dura años y ve sus acciones acumular una pérdida de más de la mitad de su valor en tres años frente a competidores como On, Hoka y Anta.
La Nike acaba de confirmar que está recortando aproximadamente 1.400 puestos de trabajo, lo que equivale a poco menos del 2% de su fuerza laboral global. El área de tecnología será la más afectada por los recortes, que forman parte de una reestructuración destinada a concentrar las operaciones tecnológicas en dos polos principales: Oregón, en los Estados Unidos, y en India. En un memorando enviado a los empleados, la empresa afirmó que la medida busca agilizar procesos e integrar mejor su cadena de suministro en un momento en que las ventas no paran de caer.
Los números del mercado cuentan una historia que va mucho más allá de los 1.400 despedidos. Las acciones de Nike acumulan una caída de más de la mitad de su valor en los últimos tres años, período en el que competidores como On, Hoka y Anta ganaron espacio con productos que conquistaron a consumidores que antes eran fieles a la marca del swoosh. El CEO Elliott Hill, quien asumió el mando en 2024, prometió reposicionar la empresa con foco en deportes como el running y el fútbol y en el lanzamiento más rápido de nuevos productos, pero los analistas evalúan que los esfuerzos han sido inconsistentes.
Qué motivó el despido de 1.400 empleados en Nike
Según información divulgada por el portal de G1, la decisión no surgió de la nada. En enero, Nike ya había recortado 775 puestos como parte de una estrategia para acelerar la automatización de procesos internos. Los nuevos recortes de 1.400 puestos profundizan esta reestructuración y señalan que la empresa está priorizando la eficiencia operativa sobre la expansión del equipo, un cambio de postura para una marca que durante décadas creció contratando e invirtiendo en innovación con equipos cada vez más grandes.
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La concentración de los recortes en el área de tecnología refleja una reorganización geográfica. Nike quiere centralizar sus operaciones técnicas en Oregón y en India, eliminando redundancias en oficinas distribuidas por otros países. Para los empleados afectados, el mensaje es que la empresa no está abandonando la tecnología, sino reorganizando dónde y cómo se desarrolla. Para el mercado, la lectura es que Nike está reduciendo costos para intentar recuperar márgenes que fueron erosionados por la caída en las ventas.
Cómo Nike perdió más de la mitad de su valor en tres años
La caída de las acciones de Nike en los últimos tres años es un reflejo de problemas que se acumularon durante la gestión anterior. La empresa apostó fuertemente por la venta directa al consumidor y redujo su presencia en minoristas multimarca, una decisión que inicialmente pareció acertada, pero que terminó estrechando el alcance de la marca y abriendo espacio para que competidores más pequeños ocuparan estanterías que antes estaban dominadas por el swoosh.
Al mismo tiempo, Nike tardó en renovar su cartera de productos. Mientras la empresa seguía apostando por modelos clásicos como Air Force 1 y Dunk, marcas como On y Hoka lanzaron calzado con tecnologías de amortiguación que atrajeron a corredores y consumidores casuales que buscaban novedad. Anta, el gigante chino, avanzó agresivamente en el mercado asiático, territorio que Nike consideraba consolidado. El resultado fue una erosión de la cuota de mercado que se tradujo en la devaluación de las acciones.
Quiénes son los competidores que están quitando mercado a Nike
Los nombres que más incomodan a Nike hoy no son Adidas o Puma, adversarios históricos que también enfrentan desafíos. On, marca suiza fundada en 2010, creció con zapatillas de running que combinan diseño minimalista y tecnología de amortiguación patentada, conquistando a un público que antes migraba automáticamente a modelos de Nike. La empresa salió a bolsa en 2021 y desde entonces vio sus acciones subir mientras las de su rival estadounidense se desplomaban.
Hoka, adquirida por Deckers Brands, siguió un camino similar al apostar por suelas maximalistas que se convirtieron en un fenómeno entre corredores y en el mercado casual. Anta, por su parte, utiliza su escala de producción y distribución en China para ofrecer productos competitivos a precios más bajos, capturando consumidores en un mercado donde Nike cobra un precio premium. La combinación de estos tres frentes creó una presión competitiva que la empresa no enfrentaba desde los años 90, cuando Adidas amenazó su hegemonía.
¿Qué planea el CEO Elliott Hill para revertir la caída?
Elliott Hill asumió el liderazgo de Nike en 2024 con la misión de reconectar la marca con el deporte y acelerar el ciclo de innovación de productos. La estrategia declarada es volver a las raíces, priorizando categorías como el running, el baloncesto y el fútbol en lugar de depender excesivamente de modelos lifestyle que saturaron el mercado. Hill también prometió restaurar las relaciones con minoristas multimarca que se vieron perjudicados por la apuesta anterior en la venta directa.
Los recortes de personal forman parte de este plan, pero los analistas cuestionan si la reestructuración es lo suficientemente profunda como para revertir la trayectoria. Despedir a 1.400 empleados en una empresa con más de 70 mil colaboradores no cambia la ecuación competitiva, y la verdadera prueba será la capacidad de Nike para lanzar productos que reconquisten a los consumidores que migraron a sus competidores. Las ventas de los próximos trimestres dirán si la estrategia de Hill es una corrección de rumbo o solo un ajuste cosmético en una empresa que necesita una transformación más radical.
¿Qué significan los despidos para el futuro de la marca deportiva más grande del mundo?
Nike sigue siendo la marca deportiva más grande del planeta en ingresos y reconocimiento, pero la distancia con sus competidores está disminuyendo. La pérdida de más de la mitad del valor de las acciones en tres años no es solo un problema financiero: es una señal de que el mercado duda de la capacidad de la empresa para reinventarse al ritmo que el consumidor actual exige. La era en la que bastaba con poner el swoosh en un producto para garantizar ventas récord quedó atrás.
Para los 1.400 empleados despedidos, el impacto es inmediato y personal. Para Nike como empresa, los recortes son una apuesta a que menos gente haciendo las cosas correctas produce más resultados que equipos grandes operando en estructuras dispersas. Si Hill acierta con la combinación de producto, distribución y velocidad, Nike puede retomar el protagonismo. Si se equivoca, los próximos recortes podrían ser mucho mayores que los anunciados este jueves.
¿Todavía compras Nike o ya has migrado a marcas como On, Hoka u otra competidora? Cuéntanos en los comentarios qué te hizo cambiar o mantenerte fiel a la marca, queremos saber si Nike todavía representa lo que representaba para ti.

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