Una ola de calor histórica en Europa está siendo monitoreada desde el espacio por el satélite Sentinel-3, del programa europeo Copernicus. La imagen captada el 26 de mayo de 2026 muestra en colores vibrantes la extensión de la ola de calor, con temperaturas de superficie de hasta 40°C en el sur de Europa y por encima de 35°C en Londres, ciudad donde el promedio de mayo varía entre 10°C y 19°C. La ola de calor afectó a Hungría, España, Italia, Alemania, Suiza, Francia y Reino Unido, y científicos del ICARUS Climate Research Centre clasificaron los récords como sorprendentes por la magnitud.
La ola de calor que tomó Europa esta semana no es solo una sensación térmica: es posible verla desde el espacio. Una imagen divulgada con datos de la misión Sentinel-3, destacada como la foto espacial del día del 29 de mayo de 2026, revela un continente pintado de rojo y naranja, con temperaturas de superficie que superaron los 40°C en el sur de Europa. La ola de calor empujó los termómetros de Londres por encima de 35°C en un mes en que la capital británica suele registrar máximas de 19°C acompañadas de lluvia, diferencia que hace que el evento sea extremo incluso para los estándares europeos de verano.
Peter Thorne, director del ICARUS Climate Research Centre de la Maynooth University, en Irlanda, afirmó a CNN que eventos como esta ola de calor «se han vuelto más probables y más severos debido a los cambios climáticos». Según el científico, muchos de los récords observados, especialmente en el Reino Unido y en Francia, son sorprendentes por la magnitud y refuerzan el patrón de calentamiento que los modelos climáticos proyectan para las próximas décadas.
Qué muestra la imagen del Sentinel-3 sobre la ola de calor

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La imagen captada por el satélite Copernicus Sentinel-3 el 26 de mayo de 2026 registra las temperaturas de la superficie terrestre en toda Europa. Las regiones en rojo intenso indican áreas con temperaturas superiores a 40°C, concentradas en el sur de España, Italia y Hungría, mientras que los tonos de azul representan superficies más frías en las regiones escandinavas y en el norte de Rusia.
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El contraste visual es impresionante: prácticamente toda Europa Occidental aparece en tonos de naranja y rojo, mostrando que la ola de calor no se limitó al Mediterráneo, sino que avanzó sobre regiones que rara vez enfrentan temperaturas de esta magnitud en mayo. Países como Alemania y Suiza, que normalmente aún registran clima templado en esta época del año, tuvieron máximas cercanas a 40°C que obligaron a las autoridades a emitir alertas meteorológicas.
Los récords que los científicos llaman sorprendentes
La ola de calor rompió récords en múltiples países simultáneamente. En el Reino Unido, donde temperaturas superiores a 35°C en mayo son prácticamente inéditas, el evento ya se ha asociado a muertes relacionadas con el calor, especialmente entre ancianos y personas con condiciones de salud vulnerables. En Francia, estaciones meteorológicas registraron valores que superaron récords históricos para el mes.
Para los científicos, lo más preocupante no es solo la intensidad de la ola de calor, sino el momento en que ocurre. Mayo no es un mes típicamente asociado con calor extremo en Europa, y eventos de esta magnitud al final de la primavera sugieren que el verano europeo de 2026 puede ser particularmente severo. La ola de calor de 2023, que mató a más de 60 mil personas en Europa según estimaciones publicadas en Nature Medicine, demostró que el continente sigue siendo vulnerable a temperaturas extremas.
El papel de los satélites en el monitoreo de la ola de calor
El Sentinel-3, lanzado en 2018, forma parte del programa Copernicus, coordinado por la Comisión Europea con apoyo de la Agencia Espacial Europea. La misión integra una serie de satélites dedicados al monitoreo de cambios en los océanos y en las áreas continentales, y la capacidad de medir temperaturas de superficie a escala continental permite visualizar la ola de calor de una forma que estaciones meteorológicas terrestres, por más numerosas que sean, no pueden ofrecer.
La imagen del Sentinel-3 refuerza el papel de los satélites de observación terrestre en el seguimiento de fenómenos climáticos extremos. Mientras los termómetros locales registran el calor en puntos específicos, el satélite muestra la extensión total de la ola de calor, revelando patrones de propagación e identificando regiones donde las temperaturas son más intensas. Para los gobiernos europeos, estos datos son esenciales para dirigir alertas y recursos de emergencia.
Qué significa la ola de calor para el verano europeo de 2026
La llegada de una ola de calor de esta magnitud ya en mayo levanta preocupaciones sobre lo que el verano europeo depara. Si el patrón climático se mantiene, julio y agosto pueden traer temperaturas que superen los 40°C de forma aún más extrema, repitiendo o superando los eventos de 2023 que devastaron el sur de Europa y expusieron la fragilidad de la infraestructura continental ante el calor prolongado.
Para Europa, cada ola de calor es una prueba de capacidad: los hospitales necesitan absorber el aumento de emergencias, las redes eléctricas deben soportar el pico de uso de aire acondicionado y los sistemas de transporte deben operar bajo temperaturas para las cuales no fueron diseñados. La imagen del Sentinel-3, con su continente en rojo, es un recordatorio visual de que el cambio climático no es una proyección para el futuro, es el presente visto desde el espacio.
¿Sabías que la ola de calor en Europa es tan intensa que aparece desde el espacio? ¿Qué impresiona más: los 35°C en Londres en mayo, la imagen del Sentinel-3 o la conexión con muertes en el Reino Unido? Cuéntanos en los comentarios.

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