MMA y MME amplían uso de residuos en la producción de biocombustibles y aceleran avance de los combustibles sostenibles en Brasil hasta 2030.
La nueva medida federal publicada por el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático y por el Ministerio de Minas y Energía promete ampliar el uso de residuos en la producción de biocombustibles en Brasil. La Portaría Interministerial nº 3/2026, divulgada el pasado martes (13/5), establece una proporción mínima de utilización de aceites y grasas residuales (OGR) en la fabricación de biodiésel, combustible sostenible de aviación (SAF) y diésel verde.
Según publicación del Gobierno el día 18 de mayo, la iniciativa forma parte de la Ley del Combustible del Futuro y refuerza la estrategia del MMA y MME para reducir emisiones de carbono, fortalecer la economía circular y ampliar la participación de los combustibles sostenibles en la matriz energética brasileña hasta 2030.
Además de los impactos ambientales, la medida también puede movilizar inversiones en recolección selectiva, reciclaje, logística inversa e infraestructura industrial orientada al reaprovechamiento de residuos urbanos e industriales.
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Nueva medida federal crea meta mínima para uso de residuos en los biocombustibles
La nueva medida federal determina una meta mínima de 1% de utilización de aceites y grasas residuales en relación al total de materias primas renovables usadas por los productores de biocombustibles.
Según el texto publicado por el MMA y MME, la regla tendrá carácter voluntario en 2026 y 2027. La obligatoriedad comenzará a regir a partir del 1º de enero de 2028.
Aunque el porcentaje inicial sea pequeño, especialistas del sector energético evalúan que la regulación crea una base importante para la expansión gradual del reaprovechamiento de residuos en el país.
La propuesta también atiende determinaciones de la Resolución CNPE nº 13/2024, que preveía consulta pública, Análisis de Impacto Regulatorio (AIR) y participación social antes de la definición de las metas.
MMA y MME apuestan por la economía circular para reducir emisiones
La actuación conjunta entre MMA y MME refuerza el intento del gobierno de integrar políticas ambientales y energéticas en una estrategia más amplia de transición energética.
En la práctica, el reaprovechamiento de residuos reduce la intensidad de carbono de los combustibles sostenibles producidos en Brasil. Además, disminuye impactos ambientales causados por el desecho irregular de aceite de cocina en redes de alcantarillado y cuerpos hídricos.
Las empresas de saneamiento alertan desde hace años sobre los perjuicios provocados por el desecho inadecuado de este material, que puede generar obstrucciones y aumentar los costos operativos urbanos.
Entre los principales objetivos de la medida están:
- ampliar el reaprovechamiento de residuos;
- reducir emisiones de carbono;
- estimular inversiones en reciclaje;
- fortalecer la producción de combustibles sostenibles;
- incentivar logística inversa y recolección selectiva.
Biocombustibles avanzan como alternativa estratégica para transporte y aviación
Los biocombustibles han ganado aún más relevancia en los últimos años debido a la presión internacional por la reducción de emisiones en el transporte pesado y la aviación.
El combustible sostenible de aviación, conocido como SAF, es señalado globalmente como una de las principales soluciones para reducir la huella de carbono del sector aéreo en las próximas décadas.
En este escenario, Brasil aparece en una posición estratégica gracias a la fuerte producción agrícola, disponibilidad de biomasa y potencial de reaprovechamiento de residuos a gran escala.
La nueva regulación del MMA y MME busca precisamente acelerar este proceso al crear reglas más claras para la utilización de materias primas renovables.
Residuos urbanos y aceite de cocina pasan a ganar valor económico
Uno de los efectos más importantes de la nueva medida federal es transformar residuos antes desechados en materia prima estratégica para la industria energética.
El aceite de cocina usado, grasas residuales y otros materiales podrán ganar mayor valor comercial conforme aumenta la demanda de la cadena de biocombustibles.
Esto debería estimular inversiones en:
- recolección especializada;
- trazabilidad;
- pretratamiento industrial;
- logística de almacenamiento;
- reciclaje energético.
La medida también reconoce el papel de las cooperativas y asociaciones de recolectores en la estructuración de la cadena de suministro de OGR.
Además del impacto ambiental positivo, la iniciativa puede ampliar la generación de ingresos en actividades ligadas al reciclaje y economía circular.
Combustibles sostenibles entran en el centro de la transición energética brasileña
El avance de los combustibles sostenibles ocurre en un momento de transformación global del sector energético.
Países de Europa, Estados Unidos y Asia han estado ampliando metas de descarbonización para reducir la dependencia de combustibles fósiles. En Brasil, el fortalecimiento de los biocombustibles se ve como una de las principales ventajas competitivas de la matriz energética nacional.
Según el MMA y MME, el aprovechamiento de residuos ayuda a ampliar los beneficios ambientales asociados a la transición energética y reduce impactos climáticos ligados a la producción de energía.
Además, el país ya posee experiencia consolidada en la producción de etanol y biodiésel, factor que facilita la expansión de nuevas tecnologías ligadas al diésel verde y al SAF.
ANP será responsable de la fiscalización de las metas previstas para 2028
La Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) será responsable de la regulación de los mecanismos de monitoreo y fiscalización de la nueva política.
La agencia deberá acompañar el cumplimiento de las metas mínimas de utilización de residuos en la producción de biocombustibles.
Especialistas señalan que la trazabilidad será uno de los principales desafíos del sector en los próximos años. Esto porque será necesario comprobar el origen de los residuos utilizados por las empresas.
El control también será importante para evitar fraudes y garantizar mayor transparencia en la cadena productiva de los combustibles sostenibles.
Nueva medida federal puede acelerar inversiones verdes hasta 2030
El mercado global de energía renovable vive una carrera acelerada por soluciones de bajo carbono. En este contexto, Brasil intenta ampliar su participación internacional en el sector de biocombustibles avanzados.
La nueva medida federal puede destrabar inversiones en nuevas plantas, infraestructura logística y centros de recolección especializados en el reaprovechamiento de residuos.
El avance del SAF también despierta un interés creciente de compañías aéreas y empresas del sector de transporte, que necesitan cumplir metas ambientales cada vez más estrictas.
En los próximos años, la tendencia es que la demanda global por combustibles sostenibles continúe aumentando, especialmente en sectores considerados difíciles de electrificar.
Cómo la nueva política puede transformar energía, reciclaje y desarrollo sostenible
La regulación publicada por el MMA y MME representa un paso más en la estrategia brasileña de descarbonización de la economía.
Al incentivar el uso de residuos en la producción de biocombustibles, el gobierno amplía la integración entre sostenibilidad ambiental, reaprovechamiento industrial y seguridad energética.
La medida también crea oportunidades para cooperativas de reciclaje, empresas de logística inversa, productores de combustibles sostenibles e inversores ligados a la transición energética.
Con metas previstas hasta 2028 e impactos esperados hasta 2030, Brasil intenta consolidar una cadena productiva más limpia, eficiente y alineada con las nuevas exigencias globales de reducción de carbono.
Con información de Gobierno Federal


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