El fósil de molusco identificado por científicos de la UEPG en Ponta Grossa indica una especie aún no registrada y refuerza que parte de Paraná ya fue cubierta por el mar hace cerca de 400 millones de años, cuando rocas del período Devónico preservaron organismos marinos, ambientes antiguos y pistas minerales importantes.
El fósil de molusco encontrado por investigadores ligados a la UEPG, en Ponta Grossa, en Paraná, reveló una especie aún no registrada en la región. El descubrimiento ocurrió en rocas expuestas asociadas al período Devónico, cuando el área que hoy forma parte de los Campos Gerais estaba cubierta por antiguos mares.
La información se basa en un video publicado en el canal Rede Massa – Ponta Grossa el 6 de julio de 2026. Según el contenido, el hallazgo fue hecho durante un trabajo de campo en Ponta Grossa y analizado con apoyo de investigadores de la UEPG y del Museo Nacional.
Paraná ya estuvo cubierto por antiguos mares

Hoy, Ponta Grossa está lejos de cualquier litoral, pero las rocas de la región guardan marcas de un pasado muy diferente. Hace cerca de 400 millones de años, durante el Devónico, esta área formaba parte de un ambiente marino donde vivían moluscos y otros organismos preservados en capas sedimentarias.
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Este contexto no es nuevo para la ciencia. Las primeras investigaciones sobre organismos marinos en la región se remontan al siglo XIX, con registros asociados a la Comisión Geológica del Imperio. Incluso después de más de un siglo de estudios, las rocas de Ponta Grossa aún continúan revelando especies desconocidas.
Fósil de molusco apareció durante búsqueda por otra especie

El trabajo de campo tenía inicialmente otro objetivo. El doctorando Kevin volvió a las rocas del Jardín Gianna, en Ponta Grossa, para buscar más ejemplares de una especie ya conocida por los investigadores, siguiendo la propuesta inicial de su investigación.
Durante el análisis de las muestras, sin embargo, una pieza llamó la atención por presentar características diferentes. El fósil de molusco no correspondía exactamente a lo que los investigadores esperaban encontrar. Lo que parecía más un ejemplar dentro de una colección conocida terminó convirtiéndose en una especie nueva para la ciencia.
Análisis en colaboración confirmó la diferencia
La identificación no fue hecha solo por la apariencia general de la concha preservada en la roca. Según la fuente, la muestra fue analizada en colaboración con el profesor Sandro Marcelo Scheffler, del Museo Nacional, quien observó caracteres diagnósticos diferentes en el material.
A partir de esta evaluación más detallada, los investigadores concluyeron que se trataba de una especie aún no registrada. El estudio fue publicado en el Reino Unido, ampliando la visibilidad científica del descubrimiento hecho en Ponta Grossa y reforzando la importancia paleontológica de la región.
Rocas expuestas funcionan como libro abierto
El lugar donde se encontró el fósil de molusco recibe investigadores de varias partes del mundo, especialmente por la facilidad de acceso a las capas rocosas. Para quienes pasan por el lugar sin conocimiento técnico, las formaciones pueden parecer solo piedras expuestas.
Para los paleontólogos, sin embargo, cada capa funciona como una página de un libro antiguo. Las marcas de las conchas preservadas en las rocas ayudan a reconstruir qué organismos vivían allí, cómo se distribuían y qué tipo de ambiente marino existía en la región hace millones de años.
Período Devónico preservó organismos marinos
El período Devónico es conocido por registrar una intensa presencia de vida en los océanos. En Ponta Grossa, las capas preservadas de este intervalo guardan evidencias de organismos que habitaban antiguos mares, incluyendo conchas, moluscos y otros fósiles marinos.
Estos registros permiten que los científicos entiendan no solo la existencia de una especie, sino también su relación con el ambiente. El fósil de molusco recién identificado ayuda a ampliar este mapa biológico, mostrando que la diversidad marina local aún puede estar subestimada.
Descubrimiento puede revisar colecciones antiguas

La importancia del hallazgo no se limita al lugar donde fue encontrado. Como la nueva especie puede ser parecida con fósiles ya catalogados, investigadores de otras instituciones pueden revisar colecciones guardadas en laboratorios y museos.
Según la fuente, ejemplares similares pueden estar mezclados con materiales previamente identificados como otras especies. Esto significa que cajones de colecciones científicas en Brasil y en otros países pueden esconder registros del mismo organismo, aún sin reconocimiento correcto.
Mar antiguo se extendía más allá de Ponta Grossa
El ambiente marino del Devónico no estaba restringido al área actual de Ponta Grossa. La fuente destaca que este mar antiguo se extendía por grandes áreas de América del Sur y también por regiones ligadas al antiguo continente Gondwana.
Aun así, Ponta Grossa se destaca porque preservó capas importantes de ese período. Esta conservación permite estudiar ambientes someros, medios y más profundos, además de los organismos que vivían en cada zona. La ciudad se convirtió en una ventana rara para ver un Paraná que ya fue fondo del mar.
Museo ayuda a acercar ciencia y público
Muchos fósiles encontrados en la región pueden ser vistos en el Museo de Ciencias Naturales de la UEPG. La expectativa, según la transcripción, es que la nueva especie también pase a integrar el acervo, permitiendo que visitantes observen de cerca registros de organismos marinos antiguos.
Esta exposición pública es importante porque transforma un descubrimiento técnico en conocimiento accesible. El fósil de molusco deja de ser solo objeto de laboratorio y pasa a contar una historia mayor: la de un territorio que cambió completamente a lo largo de cientos de millones de años.
Fósiles también ayudan a entender recursos minerales
El estudio de los fósiles no sirve solo para reconstruir animales y ambientes del pasado. Según los investigadores citados en la fuente, comprender paleoambientes ayuda a interpretar la formación de recursos minerales, gas, petróleo y carbón.
Esto ocurre porque muchos recursos naturales están asociados a ambientes antiguos de deposición. Al estudiar quién vivía en cada área del mar Devónico, los científicos también logran entender mejor cómo se formaron ciertas capas y por qué pueden tener interés geológico y económico.
Ponta Grossa aún puede esconder nuevas especies
El descubrimiento muestra que, incluso en una región estudiada desde el siglo XIX, todavía hay espacio para novedades científicas. El hecho de que un trabajo de campo enfocado en una especie ya conocida haya revelado otra, aún no registrada, refuerza la riqueza de las rocas expuestas en Ponta Grossa.
El hallazgo también valora la investigación hecha en red, con estudiantes, profesores y especialistas de diferentes instituciones. La paleontología depende justamente de esta combinación entre campo, laboratorio, comparación de colecciones y una mirada atenta a los pequeños detalles preservados en la piedra.
Un pasado oceánico aún escrito en las rocas
El fósil de molusco encontrado en Ponta Grossa transforma una roca aparentemente común en prueba concreta de un Paraná sumergido por mares antiguos. La especie recién identificada ayuda a reconstruir la vida marina del Devónico y muestra que la región aún guarda respuestas sobre ambientes desaparecidos hace millones de años.
La pregunta que queda es cuántas otras especies permanecen escondidas en rocas, cajones de museos y colecciones antiguas, esperando un nuevo análisis. ¿Imaginabas que Paraná ya había sido fondo del mar y que aún pudiera revelar organismos marinos desconocidos? Comenta tu opinión.
