Imagina un escenario donde dos de las mayores economías del mundo intensifican sus relaciones comerciales, generando oportunidades sin precedentes para sus sectores industriales y de inversión. Es exactamente eso lo que está sucediendo entre Brasil y China, y las perspectivas para 2024 son sorprendentes.
Según el presidente de la República en ejercicio, Geraldo Alckmin (PSB), la asociación comercial entre Brasil y China creció 7,4% de enero a julio de 2024 en comparación con el mismo período de 2023. Alckmin cree que 2024 marcará un nuevo récord comercial entre los dos países.
Participando por videoconferencia del cierre del Seminario del Consejo Empresarial Brasil-China, realizado en São Paulo (SP), Alckmin enfatizó la importancia de avanzar en las áreas comercial y de inversiones, con un enfoque especial en el sector industrial.
“Queremos neoindustrializar Brasil. No hay desarrollo económico sin industria, no hay desarrollo social sin industria. Entonces, buscamos una neoindustrialización y un fortalecimiento de las cadenas productivas”, afirmó.
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El gobierno federal está ofreciendo un descuento de hasta el 90% para renegociar deudas en tarjetas de crédito, sobregiros y préstamos a través del nuevo Desenrola 2.0, que ya suma casi R$ 1 mil millones renegociados y 200 mil solicitudes en análisis en los bancos.
El papel de Lula en la expansión de acuerdos bilaterales
Mientras tanto, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) se encuentra en Santiago, Chile, para una visita de Estado y la firma de varios acuerdos bilaterales. Lula desempeña un papel crucial en la expansión de las relaciones de Brasil con otras naciones, reforzando la posición estratégica del país en el escenario global.
Oportunidades con el Nuevo PAC
Alckmin reveló que las exportaciones brasileñas a China en los sectores de alimentos, petróleo, mineral de hierro y celulosa son prometedoras. Además, anticipó que el Nuevo Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) traerá muchas oportunidades en las áreas de infraestructura, logística, transportes y energía.
“La reforma tributaria impulsará la industria y traerá más inversiones y exportaciones, porque elimina la acumulación, desgravando completamente las inversiones y exportaciones”, afirmó Alckmin.
Según él, un estudio del Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea) indica que, en 15 años, la reforma tributaria podría aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) brasileño en 12%, las inversiones en 14% y las exportaciones en 17%.
Asociación histórica de 50 años entre Brasil y China
Brasil y China celebraron 50 años de relaciones diplomáticas, siendo que China es el mayor socio comercial de Brasil desde hace 14 años. En 2023, el comercio bilateral sumó más de R$ 896 bilhões (US$ 157 bilhões), con un superávit comercial brasileño de R$ 291 bilhões (US$ 51,1 bilhões).
Según la Agência Brasil, Alckmin destacó que esta asociación no solo fortalece la economía brasileña sino que también crea nuevas oportunidades de desarrollo industrial.
La relación Brasil-China es un ejemplo de cómo la cooperación internacional puede generar beneficios mutuos y promover el crecimiento económico sostenible.
Una nueva era para la industria brasileña
Con la reforma tributaria y las nuevas inversiones, la industria brasileña está a punto de entrar en una nueva era de desarrollo. Alckmin reiteró la necesidad de “neoindustrializar” Brasil para garantizar un crecimiento económico robusto y sostenible. La asociación con China es un paso fundamental en esta dirección, proporcionando los recursos y el mercado necesarios para esta transformación.
La relación entre Brasil y China se encuentra en un punto de perspectivas de crecimiento continuo y nuevos récords comerciales en 2024. La asociación promete beneficios económicos significativos, especialmente para el sector industrial brasileño, gracias a las reformas tributarias y a las nuevas inversiones.
¿Y tú, crees que esta asociación puede ser un modelo para otras naciones? ¿Cómo puede impactar esta relación en el futuro económico de Brasil y China? ¡Deja tu opinión en los comentarios!

Vão entregar é tudo para os chineses, vamos logo adotar o mandarim nas escolas, que é melhor. Mas como os políticos brasileiros não sabem administrar o país, talvez até seja melhor entregar para os comunas, no trabalho e segurança pública, eles dão show.