¿Sabías que los neumáticos de goma están prohibidos en Marte? Descubre los riesgos ocultos, los desafíos de las temperaturas extremas y cómo la NASA desarrolló una solución revolucionaria para garantizar el éxito de las misiones en el planeta rojo.
Existen cuatro vehículos rover en Marte, pero los desafíos de locomoción en el planeta rojo continúan intrigando a ingenieros y científicos. ¿Cómo las agencias espaciales afrontan la exploración de una superficie tan hostil? ¿Y por qué los neumáticos de goma comunes no son viables en Marte?
Si estuvieras planeando un viaje largo, probablemente harías una revisión de tu coche antes de salir. Verificar los fluidos, las luces y, por supuesto, los neumáticos sería indispensable. ¿Pero qué pasaría si el viaje fuera a Marte?
Primero, es bueno asegurarse de que la calefacción funcione bien, porque las temperaturas allí llegan a -107°C.
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Presentado como la primera megaciudad flotante del mundo, el Freedom Ship promete 1,6 km de longitud, 30 pisos y energía nuclear para albergar hasta 80 mil personas en alta mar, en un proyecto valorado en cerca de 81 mil millones de reales que aún depende de financiación.
A esa temperatura, la goma deja de ser flexible y se vuelve quebradiza, como vidrio. Patear un neumático de goma en Marte podría literalmente hacerlo astillarse. Eso ya es razón suficiente para dejar los neumáticos tradicionales fuera de los proyectos de los rovers.
¿Por qué el peso es un problema en Marte?
Aunque el frío extremo no fuera un problema, el peso sí lo sería. Los neumáticos de goma robustos, con tejido interno y aros reforzados, añadirían una carga que los rovers simplemente no pueden transportar.
Las misiones a Marte necesitan optimizar cada gramo transportado. Un vehículo espacial demasiado pesado puede comprometer el descenso y el aterrizaje, aumentando el riesgo de un impacto desastroso.
La superficie de Marte está cubierta de regolito, una mezcla de polvo suelto y fragmentos de roca. Este terreno es traicionero.
Si el rover no tiene una distribución de peso ideal, puede hundirse o deslizarse, poniendo toda la misión en riesgo incluso antes de comenzar.
La NASA creó una rueda ligera, pero resistente para Marte
Los ingenieros de la NASA adoptaron soluciones creativas para superar estos desafíos. En el caso del rover Curiosity, cada rueda fue mecanizada a partir de bloques de aluminio, haciéndolas increíblemente ligeras y delgadas. Con solo 0,75 mm de grosor, las ruedas sacrificaron parte de la durabilidad para cumplir con las restricciones de peso.
Cada milímetro adicional en el grosor de las ruedas podría añadir alrededor de 10 kg a la masa total, lo que exigiría recortes en otros equipos.
Aunque este enfoque fue fundamental para el éxito de la misión, trajo nuevos desafíos. La superficie marciana resultó ser más dura de lo esperado, con rocas afiladas y condiciones descritas como “dientes de tiburón incrustados en el concreto”.
Este terreno punitivo causó daños significativos a las ruedas del Curiosity, con agujeros y desgastes que comprometen su eficiencia.
Desafíos de la locomoción
El sistema de suspensión de los rovers está diseñado para distribuir la carga de manera equilibrada. Cuando una rueda alcanza un obstáculo, el peso se redirige hacia las otras ruedas.
Esto puede llevar a presiones inesperadas en ciertos puntos, resultando en daños mayores de los previstos.
Los agujeros en las ruedas no son solo un inconveniente estético. Aumentan la resistencia al movimiento, haciendo que el rover consuma más energía para moverse. Esta energía extra podría utilizarse para realizar experimentos científicos o enviar datos de vuelta a la Tierra, pero, en cambio, se gasta solo para mantener el rover en movimiento.
Mejorando el diseño
Ante estos problemas, la NASA está trabajando en nuevos diseños de ruedas para futuras misiones. La próxima generación de rovers, prevista para lanzamiento en 2020, trajo la necesidad de cambios en el diseño.
Los materiales probablemente seguirán siendo los mismos, pero el formato de las ruedas deberá adaptarse para soportar mejor las condiciones del terreno marciano.
Además de las rocas afiladas, la arena suelta sigue siendo un gran obstáculo. Las ruedas de los rovers están equipadas con garras para mejorar la tracción en la gravedad reducida de Marte, que es aproximadamente el 40% de la gravedad terrestre. Sin embargo, estas garras no siempre son suficientes para evitar que el rover quede atascado.
El impacto de la gravedad y la superficie
Según el Dr. Terence Richards, especialista en rendimiento de vehículos espaciales, la gravedad y la sequedad extrema de Marte agravan los problemas de locomoción.
La ausencia de humedad hace que el regolito sea menos compacto, dificultando el soporte del peso de los rovers. Cuando las ruedas se hunden en el suelo, la resistencia al rodaje aumenta, requiriendo más energía para moverse.
Una solución potencial son las ruedas deformables, que amplían el área de contacto con el suelo y distribuyen mejor el peso. Sin embargo, diseñar ruedas que sean ligeras, duraderas y capaces de lidiar con todos estos desafíos sigue siendo un equilibrio complicado.
Lo que aprendimos de los rovers
Las innovaciones desarrolladas para los rovers de Marte tienen aplicaciones más allá de la exploración espacial. En 2015, la NASA demostró el Vehículo Robótico Modular, un coche eléctrico que incorporaba tecnologías de control y ruedas independientes utilizadas en los rovers.
Era eficiente en términos de energía, fácil de maniobrar y controlado por joystick. Aunque este vehículo no está disponible comercialmente, muestra cómo las soluciones para Marte pueden inspirar innovaciones en la Tierra.
La exploración de Marte sigue siendo un viaje de aprendizaje. Cada misión revela nuevos desafíos, pero también abre el camino para avances tecnológicos que benefician no solo a la ciencia espacial, sino también a nuestro día a día.

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