Entienda cómo errores de planificación urbana y fundaciones inadecuadas, aliados al tipo de suelo, resultaron en uno de los mayores desafíos de la ingeniería en la costa de São Paulo
Los famosos edificios de Santos son conocidos no solo por la hermosa vista al mar, sino también por un «detalle» que llama mucho la atención: ¡son torcidos! Sí, no leíste mal, y si crees que esto es un exagero, ¡sabe que no estamos hablando de pequeños desvíos! La explicación para este fenómeno, por increíble que parezca, está en la propia ingeniería y en el tipo de suelo donde estos edificios fueron construidos. Pero antes de que imagines edificios cayendo por la ciudad, entendamos qué es lo que realmente ocurre y por qué esto se convirtió incluso en un punto turístico.
En los años 1940, Santos pasó por un gran auge inmobiliario, especialmente en la región de la playa. ¿El problema? Nadie prestó mucha atención al tipo de suelo donde estaban construyendo. La ciudad se encuentra sobre una llanura sedimentaria compuesta por una capa delgada de arena sobre una espesa capa de arcilla blanda, lo que, para cualquier ingeniería civil, es una pesadilla. Estos dos tipos de suelo son pésimos para dar soporte a estructuras pesadas, como los edificios altos que comenzaron a surgir en esa época.
Ingeniería explica, fundación poco profunda y hundimiento
La mayoría de los edificios de Santos fueron erigidos con fundaciones poco profundas, lo que significa que no tenían una base lo suficientemente profunda como para alcanzar capas de suelo más estables. Esto, aliado al peso de los edificios y la proximidad entre ellos, creó una situación de «bulbos de tensión». Cuando dos edificios están muy cerca, el suelo entre ellos sufre más presión, haciendo que ambos comiencen a inclinarse. Este fenómeno es conocido como hundimiento, y es uno de los mayores dolores de cabeza de la ingeniería.
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¿Qué puede (o no) hacer la ingeniería para corregir esto?
Para muchos de los edificios de Santos, intentar corregir estas inclinaciones fue un gran desafío para la ingeniería. Algunas técnicas, como el drenaje de arena bajo las fundaciones y la inyección de concreto para reforzar la estructura, lograron estabilizar algunos edificios. No obstante, no todos tuvieron la misma suerte. Uno de los ejemplos más famosos es el Edificio Lúcio Malzoni, que sufrió con hundimientos desde su construcción en los años 1960. Diversas intervenciones fueron realizadas, pero solo el bloque A del edificio fue estabilizado – el bloque B, por falta de fondos, permanece inclinado hasta hoy.
El lado curioso del problema: turismo y desvalorización de los edificios de Santos
Mientras que para los residentes el problema de los edificios de Santos es una verdadera pesadilla, para los turistas se ha convertido en una atracción. A pesar de la ingeniería torcida, las personas se toman fotos al lado de los edificios torcidos, muchas veces bromeando con la perspectiva, como si estuvieran «sosteniendo» los edificios. Por otro lado, la desvalorización de estos inmuebles es brutal. Apartamentos que, en condiciones normales, podrían valer cientos de miles de reales, se venden a precios muy por debajo del mercado. Un ejemplo de esto fue un apartamento con vista al mar que, debido a la inclinación del edificio, fue vendido por solo 40 mil reales, cuando el precio real rondaría los 350 mil.
Lecciones para el futuro de la construcción civil
Este fenómeno no es exclusivo de Brasil. La famosa Torre de Pisa, en Italia, también fue víctima de un suelo inestable y errores de ingeniería. En el caso de Santos, la solución definitiva para los edificios torcidos sería extremadamente cara y compleja. No obstante, el caso sirve de lección para constructoras alrededor del mundo: es imprescindible invertir en estudios geológicos y en fundaciones adecuadas antes de levantar cualquier gran estructura.
¿Y tú, ya conocías esta historia curiosa sobre los edificios de Santos? ¡Deja en los comentarios tu opinión!


O pé de cocô aqui no meu quintal. também é um pouco torto, ele ja tem uns vinte anos, será que ele vai cair??
Kkkkkk