El Puerto de Açu y Sempen firmaron un contrato para la construcción de una unidad industrial de amoníaco verde, reforzando el compromiso con la transición energética en Brasil.
Para apoyar la transición energética y reducir las emisiones de la industria, el Puerto de Açu y Sempen firmaron un contrato en marzo de 2024 para hacer viable la construcción de una unidad industrial de amoníaco verde. Esta iniciativa representa un paso relevante en la consolidación de Brasil como referencia global en combustibles renovables. Además, la asociación destaca la importancia de la inversión en energías limpias, considerando el aumento del interés global por la reducción de las emisiones de carbono.
Expansión del mercado de hidrógeno verde
La planta tendrá capacidad para producir 1 millón de toneladas de amoníaco verde al año. Además, la decisión final de inversión está prevista para ocurrir entre 2027 y 2028, y la operación puede ser iniciada hasta 2030, dependiendo de los trámites regulatorios y de la evolución del mercado.
Según representantes de Sempen, Brasil posee ventajas estratégicas para la producción de combustibles sostenibles debido a su matriz energética renovable y acceso a CO₂ biogénico. Estos factores aumentan la competitividad de Brasil en el mercado global de hidrógeno verde y sus derivados. De esta manera, la producción de amoníaco verde puede contribuir a expandir la participación del país en el sector de energía limpia.
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Puerto de Açu como polo de energía sostenible
El Puerto de Açu ha estado invirtiendo continuamente en infraestructura, buscando fortalecer su actuación en el sector de energía renovable. Además del contrato con Sempen, el puerto ya cuenta con tres otros proyectos de hidrógeno de bajo carbono, desarrollados por empresas como:
- Fuella
- HIF Global
- Yamna
De esta manera, el Puerto de Açu busca consolidarse como un centro estratégico para atracción de inversiones y desarrollo de nuevas tecnologías en la transición energética global.
Infraestructura y competitividad en el sector de energía
Según Mauro Andrade, director ejecutivo de negocios de Prumo Logística, empresa controladora del Puerto de Açu, la infraestructura disponible facilita la entrada de inversores. El modelo adoptado permite que las empresas utilicen terminales de almacenamiento y otros servicios sin necesidad de inversiones adicionales en infraestructura, resultando en:
- Optimización de costos operacionales
- Reducción de riesgos para inversores
- Agilidad en la implementación de los proyectos
Con este enfoque, el Puerto de Açu busca atraer más empresas interesadas en proyectos de energía renovable, contribuyendo a la transición energética y el desarrollo sostenible.
Planificación y licenciamiento para la producción de amoníaco verde
Para garantizar la viabilidad de los proyectos, el Puerto de Açu ya inició el licenciamiento ambiental de 1 millón de metros cuadrados a principios de 2024. También hay planes para expandir esta área a 3 millones de metros cuadrados, creando un ambiente favorable para la producción de hidrógeno verde y sus derivados.
Además, estudios realizados por Prumo Logística analizaron aspectos fundamentales, como:
- Capacidad de la red de transmisión eléctrica local
- Disponibilidad de agua para procesos industriales
- Potencial de CO₂ biogénico en la región
Estos elementos son esenciales para la viabilidad del proyecto de amoníaco verde, garantizando su sostenibilidad y eficiencia económica.
Brasil en la transición energética global
La creciente demanda mundial de energía limpia ha impulsado el desarrollo de proyectos de hidrógeno verde y amoníaco verde. Brasil, con su matriz energética predominantemente renovable, se posiciona como uno de los países con mayor potencial para satisfacer esta demanda. Además, el avance continuo en infraestructura y tecnología contribuye a aumentar la competitividad del país en el sector.
El Puerto de Açu, debido a su localización estratégica y capacidad operativa, desempeña un papel fundamental en este contexto. Además, la asociación con Sempen y otras empresas del sector refuerza el compromiso con la descarbonización industrial y la innovación tecnológica, permitiendo a Brasil avanzar hacia una economía de bajo carbono.
Aplicaciones e impacto del amoníaco verde en el mercado global
El amoníaco verde tiene un gran potencial para diversos sectores de la economía, incluyendo:
- Industria química
- Producción de fertilizantes
- Generación de energía renovable
- Transporte marítimo de baja emisión
De esta manera, la transición hacia combustibles de bajo carbono se ha convertido en una prioridad esencial para empresas y gobiernos en todo el mundo. Además, proyectos como el del Puerto de Açu, por ejemplo, desempeñan un papel fundamental en la estrategia global, ya que contribuyen a la diversificación energética y, consecuentemente, a la reducción de la dependencia de combustibles fósiles.
La asociación entre el Puerto de Açu y Sempen, por lo tanto, representa un avance significativo en la producción de amoníaco verde en Brasil. Además, con una infraestructura ya consolidada y, al mismo tiempo, un planeamiento estratégico bien estructurado, el complejo portuario, en consecuencia, se fortalece cada vez más como un polo de referencia. De esta forma, su contribución a la transición energética global se vuelve aún más relevante.
El proyecto tiene el potencial de contribuir a la descarbonización de la industria y al desarrollo sostenible de la economía brasileña. Además, refuerza la posición de Brasil como proveedor de energía limpia para el mercado internacional. El compromiso con proyectos sostenibles solidifica la presencia del país en el sector de energías renovables, alineándose a las metas globales de reducción de emisiones e innovación tecnológica.

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