Mil árboles fueron plantados en el Bosque Urbano Andorinha en octubre, pero especialistas señalan especies incompatibles con el clima y los biomas de la capital paulista
Una acción ambiental de gran repercusión ocurrió en octubre de 2024, cuando la Alcaldía de São Paulo anunció la plantación de mil árboles en el futuro Bosque Urbano Andorinha, ubicado en la Plaza Altemar Dutra, en Ipiranga, zona sur de la capital.
Sin embargo, la iniciativa conducida por la Secretaría Municipal del Verde y del Medio Ambiente (SVMA) generó polémica. La lista de especies presentada por la secretaria contiene árboles que, según especialistas, no pertenecen a los biomas locales — Selva Atlántica y Cerrado — y pueden comprometer el equilibrio ecológico de la región.
De acuerdo con el portal Metrópoles, el documento incluye tanto especies adecuadas, como canjarana, canafístula, capixingui, embira-de-sapo y guarantã, como especies típicas de la Amazonía y del Pantanal, como Clitoria fairchildiana, Swietenia macrophylla y Lophanthera lactescens. Estos árboles dependen de lluvias intensas y no soportan el frío característico del clima paulista.
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Análisis técnico apunta errores ecológicos y climáticos
El profesor Gregório Ceccantini, del Instituto de Biociencias de la USP, clasificó la elección de las especies como un error técnico grave.
“São Paulo tiene una estación seca bien definida. Los árboles de la Amazonía exigen lluvia constante y no toleran heladas. Además, faltan polinizadores adecuados en la región”, explicó el especialista.
Ceccantini destacó además que el jequitibá-rojo (Cariniana rubra), de origen amazónico y tamaño gigantesco, no combina con áreas urbanas. También mencionó especies del Cerrado goiano, como la guariroba (Syagrus oleraceae), y de la región de Mato Grosso, como la aroeira (Astronium graveolens), que no se adaptan bien al suelo de la capital paulista.
Especies invasoras y presencia de hormigas de fuego preocupan a los especialistas
Además de las especies mal adaptadas, algunas atraen insectos agresivos, como la Triplaris americana (novateiro) y la Cecropia pachystachya, que albergan hormigas de fuego.
“Imagina un bosque urbano con niños jugando y árboles cubiertos de hormigueros”, advirtió Ceccantini.
La paisajista Pam Faccin destacó otro problema: la proliferación descontrolada de ciertas especies, que reduce la biodiversidad y desequilibra el ecosistema. Según ella, la plantación equivocada altera el suelo, elimina hábitats, aumenta el riesgo de erosión y favorece incendios e inundaciones.
Falta de plántulas adecuadas genera desafío estructural
La escasez de plántulas nativas en el estándar exigido representa otro obstáculo. De acuerdo con Ceccantini, los viveros municipales en Ibirapuera y en Cotia no producen el volumen necesario para atender a la ciudad.
Por ese motivo, la Alcaldía compra plántulas o recibe donaciones de compensaciones ambientales, muchas veces fuera de los estándares ideales — con menos de 2 metros de altura y diámetro inferior a 5 centímetros.
Para el especialista, este cuello de botella explica parte de las fallas observadas, pero no justifica la elección inadecuada de especies.
Programa São Paulo + Verde y metas oficiales
La acción integra el programa São Paulo + Verde, que en octubre de 2024 ya contabilizaba más de 100 mil árboles plantados.
La SVMA prevé alcanzar 120 mil plántulas hasta finales de 2025. Solamente en los diez bosques urbanos concluidos, hay 6,3 mil árboles.
El alcalde Ricardo Nunes (MDB) participó de la acción en Ipiranga y destacó el involucramiento popular: “La plantación con apoyo de la comunidad refuerza el compromiso ambiental de la ciudad”, dijo.
Respuesta oficial y base legal del proyecto
En nota, la SVMA afirmó que seleccionó las especies con base en análisis técnico y conforme a las portarias nº 39/SVMA/2024 y nº 26/SVMA/2024, que regulan el Plan Municipal de Arborización Urbana (PMAU).
La secretaria informó que el objetivo es preservar la biodiversidad, ofrecer alimento a la fauna local y mantener el equilibrio ecológico. El proyecto, según la entidad, sigue las directrices legales y busca funcionalidad ambiental e integración paisajística con el entorno.
Equilibrio entre meta verde y sostenibilidad ambiental
A pesar de las justificaciones, los especialistas afirman que la prisa por cumplir metas numéricas compromete la calidad ecológica de la reforestación urbana.
El caso reaviva el debate sobre el planeamiento ambiental en grandes ciudades tropicales: ¿es suficiente plantar más, o es necesario plantar bien?
Ante la crisis climática y la urgencia por un reforestamiento urbano eficiente, São Paulo enfrenta el desafío de equilibrar cantidad, calidad y sostenibilidad.
Al final, ¿cómo alcanzar la meta de 120 mil árboles hasta 2025 sin agravar el desequilibrio ambiental que la propia ciudad intenta combatir?

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