Flávio Assis, autodenominado “Elon Musk brasileño”, prometió el primer coche eléctrico nacional, pero la realidad es diferente. Lecar cambiará el enfoque hacia híbridos, producirá vehículos en China y enfrenta resultados tímidos en la pre-venta.
En la carrera por revolucionar el mercado automotriz nacional, una promesa audaz hecha por un empresario brasileño llamó la atención en los últimos meses.
Con anuncios millonarios y comparaciones con nada menos que Elon Musk, la expectativa de un vehículo eléctrico 100% brasileño fue ampliamente divulgada.
Pero la realidad reveló algo muy diferente, frustrando a quienes creyeron en el sueño futurista e innovador.
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Según información recopilada por el periodista Boris Feldman, especialista en automóviles, y publicada en su columna en CNN Brasil este martes (17), el coche anunciado por el empresario Flávio Figueiredo Assis no será eléctrico, ni tendrá producción nacional.
Entre cambios en el proyecto, traslados de fábricas y anuncios controvertidos, la trayectoria de la empresa Lecar estuvo lejos de entregar lo prometido.
El “Elon Musk brasileño” y sus promesas iniciales
Flávio Figueiredo Assis, millonario que hizo fortuna en el mercado financiero, creó la empresa Lecar con el sueño de fabricar el primer coche eléctrico nacional. La promesa fue audaz, pero con el tiempo, el discurso comenzó a cambiar.
La sede de Lecar se estableció en São Paulo, mientras que la fábrica se montaría inicialmente en Caxias do Sul, en el Río Grande do Sul.
Según el propio empresario, el Lecar 459, modelo de estreno, pasaría por un rigoroso proceso de homologación en Londres, con evaluaciones de impacto, aerodinámica y seguridad.
La previsión inicial de lanzamiento en el mercado era diciembre de 2024, con un precio de R$ 279 mil y autonomía de 400 km por carga.
“La producción sería masiva, con 50 mil unidades al año”, afirmó el empresario.
Cambios de planes y la transición hacia el híbrido
Durante 2024, la producción fue trasladada a Espírito Santo, estado natal de Assis. Sin embargo, además del cambio geográfico, la idea de un coche eléctrico fue abandonada.
Según él, el modelo híbrido atendería mejor las demandas del mercado y tendría su costo reducido a la mitad, fijado ahora en R$ 143 mil.
A lo largo de sus declaraciones, Assis anunció que, además del sedán inicial, Lecar produciría una pick-up, llamada CyberCampo, una clara referencia a la Cybertruck de Tesla.
Intento fallido de ocupar la fábrica de Ford
Lecar también mostró interés en adquirir la fábrica de Ford en Camaçari, en Bahia, compitiendo directamente con la gigante china BYD.
No obstante, conforme apuntó el gobierno de Bahia, la empresa ni siquiera presentó la documentación mínima necesaria para participar en la licitación. Al no poder concretar la negociación, la victoria quedó con BYD.
Producción en China y el “apoyo” del gobierno
Frente a las dificultades para viabilizar una fábrica en Brasil, Assis anunció que las primeras unidades del coche serán producidas en China.
La nueva previsión indica que los prototipos estarán listos en marzo de 2025, con entregas previstas para agosto de 2026.
Además, el empresario afirmó que Lecar recibiría R$ 3 mil millones del gobierno. Sin embargo, como destacó Boris Feldman en su análisis, no hay ningún recurso público destinado al proyecto.
El valor anunciado se refiere, en realidad, al total de tributos que la empresa dejaría de recaudar si estuviese en plena operación dentro del programa Mover, una política de incentivo a la movilidad del gobierno federal.
Historial de proyectos frustrados
El sueño de lanzar un coche nacional ya ha sido motivo de frustración en otros momentos de la industria brasileña.
Empresas como IBAP, Obvio, Megastar y Bravo Motors también intentaron seguir este camino, pero fracasaron por falta de estructura y recursos.
El ejemplo más notorio es el de Bravo Motors, que promete desde 2021 fabricar baterías y vehículos eléctricos, pero hasta hoy no ha conseguido reunir la inversión necesaria para salir adelante.
Pre-venta polémica y resultados tímidos
A pesar de los innumerables obstáculos, Lecar lanzó una pre-venta de su primer modelo. Los interesados podían reservar el vehículo mediante un depósito de R$ 1.300.
Según el director de marketing de la empresa, solo 26 personas mostraron interés en adquirir el coche.
Aun así, Assis anunció el lanzamiento de un segundo lote de mil unidades, justificando el movimiento con base en el “éxito del plan”.
En resumen, la promesa de un coche eléctrico 100% brasileño no era más que una estrategia de marketing.
El vehículo será híbrido, fabricado en China, y aún está lejos de entrar en producción comercial.
La realidad versus la promesa
Para muchos, la trayectoria de Flávio Figueiredo Assis y Lecar recuerda una serie de promesas incumplidas.
Sin fábrica, sin coche eléctrico y con resultados cuestionables en la pre-venta, el proyecto sigue envuelto en incertidumbres.
¿Logrará el “Elon Musk brasileño” realizar su sueño, o Lecar entrará en la lista de empresas que quedaron por el camino?

Alguém acreditou nele??? Eu não!!!
Picaretão