En Camboya, Magawa realizó la detección de minas terrestres con decenas de hallazgos para liberar áreas y salvar vidas, provocando un avance en el desminado humanitario y llamando la atención de autoridades y del público internacional
Magawa no era un robot, ni un equipo militar de última generación. Era una rata gigante africana entrenada para encontrar minas terrestres y explosivos escondidos en el suelo de Camboya.
Lo que parecía imposible para mucha gente se volvió rutina en el campo. Con el olfato y un método de entrenamiento específico, ayudó a localizar decenas de amenazas que podrían mutilar o matar civiles.
Las informaciones fueron divulgadas por la BBC, emisora pública británica de noticias.
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A lo largo de su vida, Magawa se convirtió en uno de los símbolos más conocidos del desminado humanitario moderno, con reconocimiento internacional y una condecoración histórica para un roedor.
Quién fue Magawa y por qué se convirtió en referencia en el desminado humanitario en Camboya

Magawa fue una rata gigante africana de bolsa del sur, de la especie Cricetomys ansorgei, conocida por su gran tamaño, olfato agudo y temperamento dócil.
Nació en noviembre de 2013, aunque algunas fuentes indican 2014, y fue criada en un centro de entrenamiento en Tanzania.
Después del entrenamiento, fue enviada a Camboya, uno de los países más contaminados por minas y municiones no detonadas tras décadas de conflicto.
El detalle que más llamó la atención fue la eficiencia en áreas donde el riesgo humano es constante y cada metro de suelo puede esconder un artefacto peligroso.
Cómo el entrenamiento enseñó a la rata a reconocer explosivos por el olor del TNT
El trabajo comenzaba antes del campo. El entrenamiento se basaba en el condicionamiento, haciendo que el animal asociara el olor de explosivos, principalmente TNT, a una recompensa alimentaria.
En pruebas controladas, aprendía a diferenciar áreas con y sin el olor objetivo. Cuando acertaba, recibía comida, como trozos de plátano o maní, reforzando el comportamiento esperado.
Después, el proceso avanzaba a campos de entrenamiento con minas desactivadas. Ya en el trabajo real, Magawa se movía con un arnés entre dos guías humanos.
Cuando detectaba el olor de explosivos, arañaba el suelo para marcar el punto. Luego, el equipo llegaba con métodos seguros para remover o detonar el material.
El peso ligero que evitaba accidentes y la ventaja sobre detectores de metal comunes

Hay una razón práctica para usar este tipo de animal. Las ratas gigantes africanas son lo suficientemente ligeras como para no activar la mayoría de las minas antipersonales, reduciendo mucho el riesgo durante la búsqueda.
Otra ventaja aparece cuando el terreno está lleno de fragmentos y metal inerte. Mientras que los detectores de metal pueden “pitar” por chatarra, las ratas ignoran lo que no tiene olor a explosivo.
El resultado es un trabajo más rápido en áreas saturadas por restos de guerra, con menos tiempo perdido en falsas alarmas.
De 39 a más de 70 minas encontradas, lo que los números muestran sobre la escala del trabajo
En Camboya, Magawa actuó durante aproximadamente cinco años en servicio activo, con operaciones ligadas a la región de Siem Reap.
En ese período, diferentes fuentes le atribuyen la detección de alrededor de 39 a más de 70 minas terrestres, además de varias decenas de otros explosivos no detonados.
Sumando todo, fueron más de 100 amenazas potenciales localizadas y encaminadas para neutralización por equipos especializados.
Aunque los números varían entre registros, el impacto es directo. Cada artefacto encontrado significa una oportunidad menos de accidente con residentes, agricultores y niños en áreas rurales.
Medalla de oro en el Reino Unido en 2020 y el efecto inmediato en la percepción sobre ratas

En 2020, Magawa recibió la Medalla de Oro de la PDSA, considerada el equivalente animal de la Cruz Jorge, la mayor distinción civil por valentía en el Reino Unido.
Fue el primer roedor en recibir la medalla en 77 años de historia de la institución, un hito que sorprendió y amplió la visibilidad del desminado humanitario.
El reconocimiento también cambió la forma en que mucha gente ve a las ratas. En lugar de asociarlas con suciedad, el enfoque pasó a ser la inteligencia, el entrenamiento y la utilidad en misiones que salvan vidas.
El cambio ocurrió con fuerza en la opinión pública y ayudó a poner el tema de las minas terrestres en debate en más lugares.
Jubilación en 2021, muerte en enero de 2022 y el legado que sigue influyendo en proyectos
Con la edad avanzando para la especie, Magawa comenzó a reducir el ritmo. En 2021, fue oficialmente jubilada de las operaciones de campo.
Aunque fuera de la línea de frente, aún apoyó durante un período el entrenamiento de ratas más jóvenes, funcionando como una especie de referencia para el equipo.
En enero de 2022, la organización responsable informó que Magawa murió a los 8 años, tras algunos días durmiendo más y con menos apetito. Según el relato, murió en paz en Camboya, acompañada por la cuidadora habitual.
La repercusión fue inmediata, con homenajes e imágenes de ella en acción circulando en las redes. Para muchas personas, la historia se convirtió en prueba de que un animal pequeño puede tener un papel gigantesco en la seguridad de comunidades enteras.
Magawa demostró que el desminado humanitario no depende solo de máquinas caras, y que soluciones creativas pueden acelerar la remoción de minas, devolver tierras para uso y reducir el riesgo diario para las familias que viven cerca de áreas contaminadas.

Maravilhosa..que venha muitas ratas como ela.
Essa matéria acende a curiosidade de como um **** desprezado pela sociedade pode revolucionar muitas pesquisas..Lembrem se roedores são altamente inteligentes e vivem em sociedade organizada entre eles..Tem muito a nos ensinar..
Que venham mais Megawa.