En Marion Island, ratones invasores comenzaron a atacar aves marinas vivas, llevando a conservacionistas a planear una operación aérea con cebos, helicópteros y alto control ambiental.
Una isla subantártica administrada por Sudáfrica es el objetivo de un proyecto de erradicación a gran escala para retirar todos los ratones de Marion Island y reducir la presión sobre albatros, petreles, pingüinos y otras aves marinas que se reproducen en el lugar.
El plan original prevé el uso de hasta seis helicópteros y cientos de toneladas de cebos con rodenticida, pero actualizaciones del proyecto indican que la operación principal aún depende de financiamiento, pruebas y autorizaciones.
La acción es conducida por el proyecto Mouse-Free Marion, una asociación entre BirdLife South Africa y el Departamento de Bosques, Pesca y Medio Ambiente de Sudáfrica.
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La isla es una reserva natural especial, alberga una estación meteorológica y de investigación y no tiene población permanente.
En febrero de 2026, el proyecto informó haber recibido una promesa de donación de US$ 10 millones de una fundación internacional con sede en Suiza.
Con este compromiso financiero, la iniciativa afirmó haber alcanzado cerca del 60% de la meta necesaria para avanzar con las próximas etapas.
Antes de la erradicación completa, está previsto una prueba aérea entre abril y mayo de 2027, en un área de aproximadamente 1.000 hectáreas de Marion Island.
Según comunicado publicado por el Acuerdo para la Conservación de Albatros y Petreles, esta fase debe usar un helicóptero y evaluar estrategia, equipos y logística en condiciones ambientales consideradas difíciles por los organizadores.
Ratones invasores en Marion Island
Marion Island se encuentra en el sur del Océano Índico, a unos 1.900 kilómetros de Ciudad del Cabo, en una región fría, húmeda y aislada cerca de la Antártida.
Durante mucho tiempo, este aislamiento favoreció la reproducción de aves marinas sin la presencia de depredadores terrestres mamíferos.
La llegada de los ratones ocurrió a principios del siglo 19, de forma accidental, en barcos utilizados por cazadores de focas.
Sin suficientes depredadores naturales y ante aves que no desarrollaron defensas contra este tipo de amenaza, los roedores se extendieron por la isla.
El aspecto que llama la atención en el caso es el comportamiento registrado en las últimas décadas.
Los ratones comenzaron a atacar aves vivas, incluidos polluelos y adultos, en un fenómeno documentado por investigadores y conservacionistas en pocos lugares del mundo.
Registros de conservación muestran roedores alimentándose de la cabeza de polluelos de albatros.
Según la Associated Press, estimaciones indicaban más de un millón de ratones en la Isla Marion, alimentándose de invertebrados, semillas y, con frecuencia creciente, de aves marinas en nidos.

Calentamiento y reproducción acelerada
El crecimiento de la población de ratones también está asociado a los cambios climáticos.
Anton Wolfaardt, gerente del proyecto Mouse-Free Marion, afirmó a la Associated Press que temperaturas más altas han dejado la isla menos fría, más seca y más favorable para la reproducción de los roedores.
“Probablemente son uno de los animales más exitosos del mundo. Han llegado a todo tipo de lugares”, dijo Wolfaardt. Al comentar la situación en la Isla Marion, afirmó que “la estación reproductiva de ellos se ha extendido, y eso resultó en un aumento enorme en la densidad de ratones”.
La capacidad reproductiva de los ratones ayuda a explicar la velocidad del avance.
Estos animales pueden comenzar a reproducirse alrededor de los 60 días de vida, mientras que las hembras pueden tener varias camadas por año, con siete u ocho crías en cada una.
En una isla sin residentes permanentes, con alimento disponible y pocos obstáculos naturales, esta reproducción acelerada transforma una introducción accidental en una amenaza ecológica persistente.
Para los conservacionistas, el impacto se ha vuelto más visible a medida que los ataques a aves comenzaron a registrarse con mayor frecuencia.
Albatros y aves marinas indefensas
Albatros y petreles de la Isla Marion evolucionaron en un ambiente donde no necesitaban protegerse de pequeños mamíferos atacando sus nidos durante la noche.
Por eso, según investigadores consultados por la Associated Press, muchos polluelos permanecen en el lugar incluso cuando comienzan a ser mordidos por ratones.
La situación preocupa a los especialistas porque muchas aves marinas tienen un ciclo reproductivo lento.
Albatroses, por ejemplo, tardan años en alcanzar la madurez sexual y suelen generar pocas crías a lo largo de su vida.
Pérdidas continuas de crías pueden afectar a las poblaciones durante décadas, según evaluaciones de conservación.
El proyecto Mouse-Free Marion afirma que 19 de las 29 especies de aves que se reproducen en la isla pueden desaparecer localmente si los ratones no son erradicados.
La importancia de Marion Island está ligada al papel de la isla como área de reproducción.
Junto con la vecina Prince Edward Island, forma un territorio remoto utilizado por aves que pasan gran parte de su vida en alta mar y dependen de islas protegidas para anidar.
Operación con helicópteros y cebos
La estrategia de erradicación prevé la distribución de cebos con rodenticida por toda la isla.
El objetivo es cubrir todas las áreas ocupadas por ratones, porque la supervivencia de una sola hembra preñada podría comprometer la operación, según los responsables del proyecto.
En el plan descrito por la Associated Press, cuatro a seis helicópteros serían utilizados para lanzar hasta 550 toneladas de cebo.
Los pilotos seguirían rutas definidas, mientras el equipo acompañaría la distribución mediante mapeo por GPS.
Actualizaciones posteriores indican que el proyecto pasó a trabajar con etapas preparatorias antes de la operación principal.
La prueba aérea programada para 2027 no corresponde a la erradicación completa, pero servirá para evaluar equipos, rutas de vuelo, coordinación logística y respuesta del método en el terreno de Marion Island.
Este cuidado está relacionado con las características de la isla.
Marion tiene cerca de 30 mil hectáreas, relieve irregular, clima inestable y ubicación remota, factores que aumentan la dificultad operativa y reducen el margen para fallos de cobertura.
De acuerdo con el Programa Antártico Nacional Sudafricano, estudios de viabilidad señalaron la distribución aérea de cebos por helicópteros guiados por GPS como el método indicado para una isla con el tamaño y la topografía de Marion.
Por qué el veneno entró en el plan
La propuesta de lanzar toneladas de cebo tóxico en una reserva natural exige cautela y control ambiental.
Según los responsables del proyecto, la intervención busca remover una especie invasora introducida por acción humana y reducir daños sobre especies nativas.
Wolfaardt afirmó a la Associated Press que no hay “solución perfecta” en este tipo de situación.
“No existe nada que simplemente elimine ratones y nada más”, dijo.
Según el gerente del proyecto, el cebo fue diseñado para no afectar el suelo ni las fuentes de agua de la isla.
La iniciativa también afirma que las aves marinas, al alimentarse en el mar, no deberían ser el principal grupo afectado directamente, aunque los organizadores reconocen que algunos animales pueden sufrir impactos individuales.
El Departamento de Bosques, Pesca y Medio Ambiente de Sudáfrica afirmó, según la AP, que la erradicación de los ratones es “esencial si la biodiversidad única de la isla ha de ser preservada”.
El error anterior con gatos en la isla
La Isla Marion ya pasó por un intento de control biológico que resultó en un nuevo desequilibrio ecológico.
En la década de 1940, se introdujeron gatos domésticos para reducir la presencia de ratones en las proximidades de la base científica.
La medida creó otro problema.
En la década de 1970, había cerca de 2.000 gatos ferales en la isla, asociados con la muerte de cientos de miles de aves marinas por año, según informes reunidos por la Associated Press.
La eliminación de los gatos llevó años e incluyó la introducción de un virus de gripe felina y la caza de los animales sobrevivientes.
La población fue removida a principios de la década de 1990, pero los ratones permanecieron y continuaron extendiéndose por la isla.
Este historial ayuda a explicar el nivel de planificación del proyecto actual.
En ecosistemas aislados, la llegada de especies invasoras puede alterar cadenas ecológicas enteras, y los intentos de corrección sin control adecuado pueden producir nuevos impactos.
Gripe aviar y nuevas presiones ambientales
Además de los ratones, la Isla Marion también comenzó a enfrentar preocupación con gripe aviar.
En marzo de 2025, el gobierno sudafricano confirmó influenza aviar de alta patogenicidad en la isla, con muertes registradas entre aves marinas, incluyendo crías de albatros viajero.
La confirmación añadió otro factor de presión sobre aves que dependen de la isla para reproducirse.
La gripe aviar y los ataques de ratones son amenazas diferentes, pero ambas afectan poblaciones ya monitoreadas por investigadores y organismos ambientales.
Para los conservacionistas involucrados, la retirada de los ratones no eliminaría todos los riesgos ambientales de la Isla Marion.
La medida, sin embargo, removería una presión directa y permanente sobre nidos, crías y adultos.
El proyecto es presentado por sus organizadores como una acción de restauración ecológica a gran escala, y no solo como control de plagas.
La dificultad radica en la precisión exigida por una isla remota, con roedores pequeños distribuidos entre rocas, vegetación y áreas de acceso limitado.
El margen de error, según Mouse-Free Marion, es reducido.
Si parte de la población sobrevive, la alta capacidad de reproducción de los ratones podría permitir la reanudación del crecimiento poblacional y comprometer años de planificación.
