Con edital previsto para este mes y subasta en octubre, la EF-118 reúne grupos nacionales y extranjeros en una disputa que puede cambiar la logística ferroviaria del Sudeste y abrir nueva ruta para millones de toneladas de cargas.
La EF-118, ferrocarril que conectará Espírito Santo y Río de Janeiro, entra de lleno en el radar del mercado con subasta prevista para octubre y la promesa de inaugurar una nueva fase para el transporte de cargas en el país. El proyecto ya ha atraído al menos cuatro grupos interesados, entre ellos nombres de peso como la española Acciona y la china Power China.
El edital debe ser publicado aún este mes, y la disputa involucra una obra multimillonaria que escapa del modelo más común de las concesiones ferroviarias en Brasil. El ferrocarril, llamado oficialmente Anillo Ferroviario del Sudeste, es la primera concesión greenfield del país, con red construida desde cero.
Según folhavitoria.com.br, la concesión también debe marcar el debut de la Política Nacional de Otorgas Ferroviarias, creada por el gobierno federal en noviembre.
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Cuatro grupos ya han aparecido en la disputa por la concesión

Hasta ahora, al menos cuatro empresas o consorcios han mostrado interés en el proyecto, de acuerdo con la investigación citada por el reportaje. Entre los nombres ya mencionados están Acciona, Power China y un consorcio formado por las gestoras 4UM y Opportunity.
La presencia de compañías extranjeras junto a grupos brasileños refuerza la percepción de que el ferrocarril tiene potencial para atraer capital pesado. También indica que el mercado ve valor en un activo que tardó en salir del papel y puede ganar escala en una región estratégica para la logística nacional.
Obra de R$ 6,6 mil millones tendrá fuerte peso de recursos públicos
El diseño financiero de la EF-118 llama la atención porque el ferrocarril no debería sostenerse solo con los ingresos de la operación. De los R$ 6,6 mil millones previstos para la fase de implantación, cerca de R$ 4 mil millones provendrán de recursos públicos, según el modelo aprobado por la Agencia Nacional de Transportes Terrestres, la ANTT.
Estos recursos no provienen directamente del Tesoro. La estructura prevé que el dinero provenga del pago de concesiones de otras concesiones ferroviarias, lo que ayuda a viabilizar una obra considerada decisiva para ampliar la red en el Sudeste.
Trazado conecta puertos, red existente y puede alcanzar hasta 24 millones de toneladas por año
El trazado obligatorio va de Santa Leopoldina, en Espírito Santo, a São João da Barra, en el norte de Río de Janeiro, sumando cerca de 246 kilómetros. Hay aún posibilidad de expansión hasta Nova Iguaçu, también en Río.
En el extremo capixaba, el ferrocarril se conecta a la red Vitória-Minas. El proyecto también abre camino para la integración con el Puerto de Açu y con terminales como el Puerto de Ubu, en Anchieta, y el Puerto Central, en Presidente Kennedy.
En la práctica, la nueva conexión puede crear un eje ferroviario más fuerte en el Sudeste y ampliar las rutas de salida de cargas hacia los puertos de la región. La capacidad proyectada es de hasta 24 millones de toneladas por año, incluyendo carga general, graneles líquidos, graneles sólidos agrícolas y minerales.
Subasta en octubre puede destrabar la primera de ocho concesiones planificadas
Con pliego previsto para este mes y subasta en octubre, la EF-118 debe ser la primera de las ocho concesiones ferroviarias que el gobierno quiere llevar al mercado a partir de 2026. Esto hace del proyecto una prueba importante para el nuevo modelo y para el apetito de inversores en activos de infraestructura pesada.
Si el cronograma se mantiene, la disputa por el ferrocarril debe ganar fuerza en las próximas semanas. Y, por la combinación de tamaño, ubicación y diseño financiero, la obra ya se destaca como una de las más observadas del sector.
El movimiento en torno a la EF-118 muestra que el ferrocarril va mucho más allá de un trazado en el mapa: puede rediseñar la logística de cargas entre Espírito Santo y Río y abrir una nueva carrera por activos ferroviarios en el país. ¿Quieres seguir otras disputas multimillonarias de infraestructura? Comparte el artículo y deja tu opinión.
