Análisis de Agora Verkehrswende muestra que el coche eléctrico reduce costos frente a la gasolina en América Latina y el Caribe e impulsa la economía y la transición energética
El debate sobre movilidad tomó un nuevo rumbo el 14 de abril después de que un estudio de Agora Verkehrswende señalara que conducir un coche eléctrico puede ser hasta nueve veces más barato que utilizar gasolina en países de América Latina y el Caribe. En promedio, el costo por kilómetro con electricidad equivale a solo un tercio del gasto con combustibles fósiles.
Este dato tiende a cambiar la percepción sobre la economía de la movilidad. Ya no se trata solo de una elección ambiental, sino de una decisión financiera estratégica. La diferencia de costo es lo suficientemente significativa como para impactar tanto a consumidores individuales como a empresas que dependen del transporte.
Los números muestran además que esta ventaja puede ser aún mayor en determinados países. En Argentina, la relación llega a 7:1, en México, 5:1, y en Trinidad y Tobago, impresionantes 11:1. Cabe destacar que los datos fueron recolectados antes de recientes inestabilidades geopolíticas, lo que indica que la ventaja actual del coche eléctrico puede ser aún mayor.
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Eficiencia energética del coche eléctrico amplía la economía y acelera la transición energética
Uno de los factores más relevantes para esta diferencia de costo está en la eficiencia de los vehículos. El coche eléctrico consigue transformar energía en movimiento de forma mucho más eficiente que los vehículos movidos a gasolina.
Mientras los motores de combustión desperdician gran parte de la energía generada, los sistemas eléctricos son casi cuatro veces más eficientes. Esto significa que el consumo energético por kilómetro es menor, reduciendo significativamente el costo final para el usuario.
Además, la electricidad en América Latina y el Caribe tiende a tener precios más estables. A diferencia de la gasolina, que sufre influencia directa del mercado internacional de petróleo, la energía eléctrica presenta menor volatilidad, contribuyendo a una economía más previsible.
Entre los principales factores que explican esta ventaja, se destacan:
- Mayor eficiencia energética del coche eléctrico
- Menor costo medio de la electricidad en la región
- Reducción de pérdidas en la conversión de energía
- Menor dependencia de mercados externos
Este conjunto de elementos fortalece la transición energética y posiciona la movilidad eléctrica como solución viable y competitiva.
Dependencia de la gasolina presiona la economía de América Latina y expone vulnerabilidades
Otro punto crítico levantado por Agora Verkehrswende es la dependencia de América Latina y el Caribe en relación a la importación de combustibles fósiles. En promedio, los países de la región destinan cerca del 3% del PIB para importar gasolina y diésel usados en el transporte.
En algunos casos, este impacto es aún más elevado. Honduras, Paraguay y Trinidad y Tobago, por ejemplo, gastan más del 5,5% del PIB con importación de combustibles. Bolivia llega al 5,3%, mientras que El Salvador registra cerca del 4,9%.
Según el estudio, esta realidad crea un escenario de vulnerabilidad económica. Cuando el precio del petróleo sube en el mercado internacional, los efectos se sienten directamente en el bolsillo de la población, elevando costos de transporte y presionando la inflación.
La especialista Linda Cáceres Leal, ligada a la actuación de Agora Verkehrswende en la región, destaca que reducir esta dependencia puede traer beneficios económicos importantes, especialmente al disminuir la exposición a choques externos.
Subsidios a la gasolina frenan la economía y retrasan la transición energética
Además de la dependencia externa, muchos países aún utilizan subsidios para contener el precio de la gasolina. Aunque esta medida busca proteger a la población, genera impactos significativos en las cuentas públicas.
En países como Bolivia y Ecuador, los subsidios representan cerca del 3% del PIB. Ya en Venezuela, este número puede llegar hasta el 6%. Se trata de un volumen expresivo de recursos que podría ser dirigido a áreas estratégicas.
Entre los principales impactos de los subsidios, se destacan:
- Reducción de inversiones en infraestructura
- Menor incentivo a la adopción del coche eléctrico
- Presión sobre el presupuesto público
- Mantenimiento de la dependencia de combustibles fósiles
Al mantener artificialmente bajos los precios de la gasolina, estos subsidios terminan retrasando la transición energética y dificultando la modernización del sector de transportes.
La energía renovable fortalece la ventaja del coche eléctrico en América Latina
América Latina y el Caribe poseen una característica única que favorece la electrificación: una matriz energética altamente renovable. Actualmente, cerca del 62% de la electricidad de la región se genera a partir de fuentes renovables, más del doble del promedio global.
Esta realidad contribuye directamente a la economía de la movilidad eléctrica. Con energía limpia y relativamente barata, el coche eléctrico se vuelve aún más competitivo en comparación con la gasolina.
Además, la expansión de fuentes como la energía solar y eólica tiende a reducir aún más los costos con el tiempo. Esto crea una base sólida para el avance de la transición energética, especialmente en el sector de transportes.
El propio análisis de Agora Verkehrswende indica que el aprovechamiento de este potencial renovable será fundamental para garantizar la estabilidad energética y precios accesibles en el futuro.
Desafíos reales aún limitan el avance del coche eléctrico en la región
A pesar de las ventajas evidentes, la adopción del coche eléctrico en América Latina y el Caribe aún enfrenta obstáculos importantes. El costo inicial de los vehículos, por ejemplo, sigue siendo una barrera para gran parte de la población.
Además, la infraestructura de recarga aún es limitada en muchos países, lo que genera inseguridad para potenciales compradores. Otro punto relevante es la necesidad de políticas públicas más consistentes.
Entre los principales desafíos, se encuentran:
- Alto costo inicial de adquisición
- Infraestructura de recarga insuficiente
- Falta de incentivos fiscales en algunos países
- Necesidad de planificación urbana integrada
Superar estos desafíos será esencial para consolidar la transición energética y ampliar los beneficios económicos de la movilidad eléctrica.
Qué cambia en el bolsillo y en el futuro de la movilidad en América Latina
El avance del coche eléctrico representa una transformación profunda en la forma en que se concibe la movilidad en América Latina. Más que una tendencia, se trata de un cambio estructural impulsado por factores económicos, tecnológicos y ambientales.
El ahorro generado por el uso de electricidad en lugar de gasolina puede ser significativo con el tiempo. Para los conductores individuales, esto significa más dinero disponible en el presupuesto. Para las empresas, representa una reducción de costos operativos y un aumento de la competitividad.
Además, la transición energética trae beneficios que van más allá del ahorro directo, como la reducción de la contaminación, menor emisión de gases de efecto invernadero y mejora de la calidad de vida en las ciudades.
Con base en los análisis de Agora Verkehrswende, queda claro que América Latina y el Caribe tienen una oportunidad estratégica en sus manos. Al invertir en movilidad eléctrica, la región puede reducir su dependencia de combustibles fósiles, fortalecer su economía y acelerar su inserción en un modelo energético más sostenible.
El escenario ya está en transformación. La cuestión ahora ya no es si el coche eléctrico será dominante, sino cuándo ocurrirá este cambio de forma amplia y definitiva.


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