Presionada por la competencia china, Toyota amplía el uso de piezas de China y prepara nuevos modelos eléctricos para mantener su espacio en el mercado.
Toyota decidió cambiar su enfoque en el competitivo mercado automotriz global. La frase “Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él” refleja el movimiento del fabricante japonés hacia una mayor integración con la industria china.
China, hoy, ejerce una influencia comparable solo a la de Alemania en su apogeo, gracias a su capacidad de producción y avance tecnológico en el sector de autos eléctricos.
Expansión de proveedores chinos
Actualmente, Toyota ya compra piezas de proveedores chinos para fabricar autos eléctricos fuera del país.
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Ahora, según fuentes chinas, la marca pretende ampliar esta práctica, dirigiendo componentes a su nueva base de producción en Tailandia.
La proximidad geográfica favorece el intercambio, pero algunas unidades europeas también deben seguir el ejemplo.
Este cambio coincide con la previsión de nuevos lanzamientos eléctricos para el mercado europeo. Entre ellos están el Toyota C-HR+ y el Toyota Urban Cruiser, este último siendo el más accesible de la línea.
Competencia creciente en Tailandia
La fábrica de Toyota en Tailandia será la mayor del Sudeste Asiático. Tradicionalmente, las marcas japonesas, especialmente Toyota, han dominado la región.
No obstante, la entrada de fabricantes chinos, como BYD, está alterando el panorama. Los modelos provenientes de Shenzhen han conquistado consumidores por la relación costo-beneficio.
En Tailandia, las marcas japonesas ya representaron más del 90% de las ventas. Entre enero y mayo de este año, esta participación cayó al 71%.
En el mismo período, las marcas chinas subieron al 16% del mercado. Toyota planea reaccionar con precios más competitivos y nuevos modelos en la región a partir de 2028, que podrían tener hasta el 30% de componentes chinos.
Ajuste en la visión sobre eléctricos
Toyota, históricamente cautelosa con los vehículos totalmente eléctricos, comienza a revisar su postura.
El primer modelo eléctrico global de la marca, el bZ4X, tuvo ventas iniciales modestas, pero mostró fuerza en el mercado español en julio pasado, liderando entre los eléctricos y superando modelos de Tesla.
El desempeño positivo en China también refuerza el cambio de estrategia. Modelos exclusivos para el mercado chino, como el bZ3X, tienen buena aceptación. Esto abre espacio para que Toyota considere fabricar algunos de sus eléctricos en Europa.
Perspectivas
La integración con la cadena de suministro china es vista por Toyota como una manera de reducir costos y mantener competitividad.
Con la industria automotriz global en transformación, el fabricante japonés apuesta a que esta aproximación permitirá ampliar su presencia en mercados donde la competencia china crece rápidamente.

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