Alianza de energía limpia firmada por California con el Reino Unido irrita a Donald Trump, genera intercambio de ataques políticos y enfrenta los intereses ambientales y del sector petrolero.
Un nuevo acuerdo de energía limpia firmado entre el Reino Unido y el gobierno de California transformó una cooperación ambiental en un campo de batalla político en los Estados Unidos.
La firma, realizada por el gobernador Gavin Newsom con el secretario británico de Energía, Ed Miliband, fue suficiente para provocar duras críticas del presidente Donald Trump, pocas horas después del anuncio oficial.
Al mismo tiempo, el episodio desnuda la disputa entre modelos de desarrollo. Por un lado, estados y gobiernos que apuestan por fuentes renovables. Por el otro, un sector que defiende la explotación de petróleo y gas como motor de la economía.
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Lo que prevé el acuerdo de energía limpia
El pacto firmado promete ampliar la cooperación entre el Reino Unido y California en tecnologías de energía limpia.
Entre los principales focos están proyectos de eólica marina y otras soluciones orientadas a la reducción de la dependencia de combustibles fósiles.
Además, el acuerdo busca abrir el mercado californiano a empresas británicas del sector, creando nuevas oportunidades de negocio e inversión.
Con ello, Londres y Sacramento quieren acelerar la transición energética y, al mismo tiempo, fortalecer sus economías.
Ataques de Trump elevan la tensión
Poco después de la firma, Donald Trump reaccionó. En una entrevista al sitio Politico, el presidente afirmó que era «inadecuado» que el Reino Unido negociara directamente con el gobernador de California.
Trump también atacó a Newsom, llamándolo «perdedor» y afirmando que «su estado ha ido al infierno y su trabajo ambiental es un desastre».
Estas declaraciones refuerzan el clima de confrontación. Newsom es un crítico declarado de Trump y ya ha mencionado la posibilidad de postularse a la presidencia en 2028.
Así, el debate sobre energía limpia acaba mezclándose con ambiciones políticas.
La respuesta del gobierno de California
La reacción de Newsom no se hizo esperar. Un portavoz del gobernador arremetió contra Trump en un correo electrónico.
«Donald Trump está de rodillas ante el carbón y las grandes compañías petroleras, vendiendo el futuro de los Estados Unidos a China», afirmó. «El gobernador Newsom continuará liderando en su ausencia. Los líderes extranjeros están rechazando a Trump y eligiendo la visión de California para el futuro.»

Con ello, el gobierno californiano intenta presentarse como referencia mundial en energía limpia, a pesar de enfrentar resistencia dentro del propio país.
Mientras critica el acuerdo, Trump sigue un camino opuesto. Recientemente, invitó a empresas de petróleo y gas a señalar áreas en el sur y el centro de California para posibles concesiones de exploración marina ya el próximo año.
La propuesta fue duramente criticada por Newsom y por grupos ambientales, que ven un riesgo directo a los ecosistemas marinos. Para estos críticos, ampliar la producción de petróleo va en contra de cualquier estrategia seria de energía limpia.
El conflicto también refleja un enfrentamiento institucional. En enero, Newsom fue impedido de hablar en el lugar oficial de Estados Unidos en el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza. Según él, la decisión provino de la Casa Blanca.
Desde entonces, la tensión solo ha aumentado, y el acuerdo con el Reino Unido se ha convertido en un capítulo más de esta guerra política librada en torno al futuro de la energía limpia.

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