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Um navio europeu vai levar CO₂ capturado para ser armazenado sob o Mar do Norte enquanto o projeto Greensand prepara o primeiro armazenamento offshore industrial da União Europeia para operar em 2026 com uma meta inicial de 400 mil toneladas por ano na Dinamarca.

Escrito por Carla Teles
Publicado el 14/05/2026 a las 18:12
Actualizado el 14/05/2026 a las 18:13
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El barco Carbon Destroyer 1 acerca el Project Greensand a la fase comercial, llevando CO₂ capturado, licuado y transportado para almacenamiento bajo el Mar del Norte danés, con inicio previsto a mediados de 2026, meta inicial de 400 mil toneladas por año y expansión futura a 4 a 8 millones anuales planificadas.

El barco Carbon Destroyer 1 entró en el centro de una nueva etapa de la captura y almacenamiento de carbono en Europa. En 2026, el Project Greensand, liderado por INEOS, prepara el inicio de las operaciones de almacenamiento offshore de CO₂ en la parte danesa del Mar del Norte, con previsión para mediados del año.

De acuerdo con Greensand Future, la propuesta es crear una cadena industrial completa de CCS, sigla en inglés para captura y almacenamiento de carbono. El CO₂ será capturado en producción danesa de biometano, licuado, transportado y almacenado de forma permanente en el subsuelo del Mar del Norte. La meta inicial es almacenar hasta 400 mil toneladas de CO₂ por año.

Barco europeo entra en la cadena de captura y almacenamiento de carbono

El Carbon Destroyer 1 forma parte de la infraestructura logística del Greensand Future, primera fase comercial del Project Greensand. El barco fue construido para actuar en el transporte offshore de CO₂, conectando la captura en tierra al almacenamiento en el subsuelo marino.

La embarcación aparece como una pieza fundamental porque el proyecto no depende solo de capturar carbono. Para que la cadena funcione, es necesario recolectar el CO₂, licuarlo, transportarlo, recibirlo en terminal, llevarlo al campo offshore e inyectarlo con seguridad.

Este modelo coloca el transporte marítimo en el centro de la transición energética industrial. Sin barcos especializados, terminales y sistemas de inyección, la captura de carbono no pasa de la promesa y no se convierte en operación a escala.

El Project Greensand afirma que el Carbon Destroyer 1 llegó a Esbjerg el 29 de marzo de 2026 y avanzaba hacia las operaciones en abril. La ciudad portuaria danesa funciona como un punto importante para la infraestructura de tránsito del CO₂.

Greensand apunta a operación offshore a mediados de 2026

El Project Greensand tomó la decisión final de inversión para la fase comercial Greensand Future en diciembre de 2024. A partir de esa decisión, el proyecto abrió camino para inversiones esperadas de más de US$ 150 millones a lo largo de la cadena de CCS.

La previsión es que las operaciones de almacenamiento comiencen a mediados de 2026. Si cumple con este cronograma, el Greensand debe convertirse en el primer lugar offshore de almacenamiento de CO₂ totalmente operativo de la Unión Europea con finalidad de mitigación climática.

El objetivo inicial es almacenar hasta 400 mil toneladas de CO₂ por año. En una fase posterior, la plataforma tiene perspectiva de crecer a 4 millones a 8 millones de toneladas por año, conforme aumenten los volúmenes disponibles para almacenamiento.

El punto más relevante es que el proyecto intenta probar escala industrial. No se trata solo de una prueba aislada, sino de una cadena diseñada para crecer conforme emisores daneses y europeos decidan capturar y enviar CO₂ para almacenamiento.

CO₂ será almacenado bajo el Mar del Norte danés

El almacenamiento se realizará en el subsuelo de la parte danesa del Mar del Norte. La propuesta es recibir CO₂ capturado, transportar ese material y almacenarlo de forma segura y permanente en formaciones geológicas offshore.

El Greensand ya había demostrado la viabilidad del almacenamiento offshore en un proyecto piloto concluido en 2023. En ese hito, se demostró que CO₂ podría ser transportado entre fronteras y almacenado en el subsuelo del Mar del Norte.

Esta etapa anterior fue importante para dar confianza técnica al avance comercial. Antes de escalar una cadena de CCS, es necesario mostrar que captura, transporte, monitoreo y almacenamiento funcionan de forma integrada.

La fuente del proyecto destaca que el Greensand pasó por verificaciones y certificaciones de seguridad, incluyendo endosos independientes y certificación relacionada al sitio de almacenamiento, etapas necesarias para avanzar hacia la operación comercial.

Terminal de CO₂ en Esbjerg se convierte en puerta de entrada del proyecto

La infraestructura en Esbjerg es una parte decisiva del Greensand Future. El terminal de tránsito de CO₂ en el puerto fue iniciado en mayo de 2025 y aparece en las actualizaciones del proyecto como uno de los frentes que tomaban forma en 2026.

Este terminal funciona como punto de conexión entre la captura en tierra y el envío para el almacenamiento offshore. Es en él donde la cadena logística se organiza antes del transporte al Mar del Norte.

El desarrollo del terminal también muestra que el proyecto no depende solo del barco. Requiere tanques, sistemas de recepción, seguridad operacional, integración portuaria y coordinación con la estructura de inyección offshore.

La cadena de CCS es compleja precisamente porque une industria, puerto, barco, reservorio geológico y monitoreo. Cada eslabón necesita funcionar para que el CO₂ capturado no quede parado sin destino.

Proyecto intenta responder a las metas climáticas de la Unión Europea

La Unión Europea apunta a una capacidad de almacenamiento de 250 millones de toneladas de CO₂ por año hasta 2040. El Greensand aparece en este contexto como un intento de abrir infraestructura real para que la captura de carbono gane escala en el continente.

Dinamarca también considera el CCS una tecnología importante para alcanzar sus metas de neutralidad climática hasta 2045. Por eso, el proyecto gana peso tanto en la agenda industrial como en la política climática del país.

Actualmente, la captura global aún está distante de la escala necesaria. La propia fuente menciona captura global en torno de 45 millones de toneladas por año, con base en la IEA, reforzando que la expansión dependerá de acción conjunta de gobiernos, inversores e industria.

La promesa del Greensand es mostrar que grandes emisores pueden transformar planes de captura en decisiones de inversión. Si la cadena funciona, otros proyectos podrán usar un modelo similar en operaciones onshore y offshore.

Acuerdos futuros pueden ampliar el papel de Dinamarca

El Project Greensand también aparece como posible destino para CO₂ capturado fuera de Dinamarca. Un acuerdo citado por la iniciativa involucra a Öresundskraft, de Suecia, con investigación para almacenar hasta 210 mil toneladas de CO₂ por año en territorio danés a partir de 2028.

Este tipo de movimiento refuerza la idea de que el Mar del Norte puede convertirse en un área estratégica para almacenamiento europeo. Países con menos capacidad geológica o menos infraestructura offshore pueden buscar soluciones en regiones con proyectos avanzados.

Dinamarca, en este escenario, intenta posicionarse como punto de almacenamiento para emisiones difíciles de eliminar. El objetivo es recibir CO₂ biogénico y fósil conforme los volúmenes de captura aumenten.

El almacenamiento de carbono no sustituye la reducción directa de emisiones, pero puede entrar como herramienta para sectores donde cortar CO₂ es más difícil. Es justamente en este espacio que proyectos como el Greensand intentan ganar relevancia.

Buque muestra cómo la transición energética también depende de logística pesada

El Carbon Destroyer 1 ayuda a mostrar que la transición energética no ocurre solo con turbinas, paneles solares o vehículos eléctricos. En algunos casos, depende de infraestructura pesada, buques especializados, terminales portuarios y reservorios subterráneos.

El buque europeo que transportará CO₂ para el Greensand Future simboliza una etapa menos visible, pero esencial: mover grandes volúmenes de carbono capturado hasta un lugar de almacenamiento permanente.

La operación prevista para 2026 será observada de cerca porque puede indicar si Europa consigue transformar captura de carbono en una cadena industrial repetible. El desafío está en probar seguridad, escala, costo y confianza para emisores.

Al final, el Project Greensand intenta inaugurar una nueva fase del CCS en la Unión Europea, con el barco Carbon Destroyer 1 llevando CO₂ para almacenamiento bajo el Mar del Norte.

¿Cree usted que capturar y almacenar carbono puede ayudar a reducir emisiones industriales, o la prioridad debería ser solo cortar combustibles fósiles en el origen? Comente su opinión.

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Carla Teles

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